La Entrevista Conductual

ASPECTOS CONCEPTUALES

La palabra "ENTREVISTA" posee 2 sentidos distintos:
  1. Mantener una conversación con una o varias personas, acerca de ciertos extremos, para informar al público de sus respuestas.
  2. Vista, concurrencia y conferencia de 2 ó más personas, en un lugar determinado, para resolver un negocio.
En Psicología, están presentes los 2 aspectos:
  • Entrevista/indagación: Entrevista, dentro del marco de evaluación psicológica, referido al instrumento que se utiliza para obtener información de interés psicológico. La finalidad concreta es recabar información.
  • Entrevista/interacción: Contacto entre el psicólogo y otras personas para "tratar o resolver" un asunto psicológico.
La finalidad será diferente según las diversas circunstancias. Por ejemplo, se puede llevar a cabo la aplicación de una técnica de intervención, clarificación de ideas irracionales, un consejo sobre una actuación, etc.

En la "primera entrevista", se llevan a cabo cometidos que se refieren a la acepción de entrevista/indagación, así como tareas que se circunscriben a la acepción entrevista/interacción.

La "entrevista terapéutica" se refiere a un encuentro terapéutico (entrevista/interacción).

La acepción de entrevista adoptada en éste trabajo, es la que considera a la entrevista como un procedimiento específico de obtención de información. En éste sentido, se define la entrevista como: "Procedimiento de obtención de información mediante conversación con una o varias personas, en la cual, una de las partes (el entrevistador) tiene como rol establecido, indagar mediante preguntas "orientadas", mientras que la potra parte <(el entrevistado) tiene el papel de responder a las preguntas que se le efectúan" Esta definición cumple con las CARACTERÍSTICAS DE LA ENTREVISTA según Silva: Relación entre personas.

  • Vía de comunicación simbólica bidireccional, preferentemente oral.

  • Objetivos prefijados y conocidos (al menos por el entrevistador).

  • Asignación de roles que significa, al menos idealmente, un control de la situación por parte del entrevistador.

  • Elicitación de información del entrevistado por parte del entrevistador (rasgo esencial para los casos en los que a la entrevista se le asigne tareas diagnósticas).

MODALIADADES DE ENTREVISTA:
  1. Entrevista de investigación y
  2. Entrevista epidemiológica: en éstas 2 modalidades, se pretende conseguir información específica que permita evaluar hipótesis o hacer un muestreo de conductas, dentro de un contexto de investigación.
  3. Entrevista de evaluación de problemas: Para reunir información que permita determinar la existencia de problemas y su valoración.
  4. Entrevista para el diseño de intervenciones: Para conseguir datos que orienten la intervención.
  5. Entrevista para la evaluación de intervenciones: Para aportar datos sobre los funcionamientos marcados como objetivos de esas intervenciones.
La entrevista conductual: Su objeto de indagación principal es la conducta de los individuos en situación, así como la relación existente entre esas condiciones situacionales y la conducta, lo que facilitará la realización de un análisis funcional de conducta de los comportamientos sobre los que se investiga.

Este tipo de entrevista ha de ser bastante "estructurada", al menos pro lo que se refiere a los contenidos básicos de lo que hay que preguntar.

EL PROCESO DE ENTREVISTA CONDUCTUAL PARA LA EVALUACIÓN DE PROBLEMAS

Este proceso viene determinado por los ASPECTOS QUE SE CONSIDERAN RELEVANTES para poder evaluar la existencia, cualidad y magnitud de un problema, desde un enfoque conductual del funcionamiento humano:
  • Indagación sobre el funcionamiento actual del sujeto, para detectar la posible existencia de comportamiento inadecuados.
  • Para valorar los diversos comportamientos, hay que lograr una descripción lo más exacta posible de los mismos: conocer sus parámetros de frecuencia, intensidad y duración en relación con las distintas situaciones: Permite valorar si estamos ante problemas por "exceso" o por "defecto".
  • Valorar la repercusión negativa que pueda tener para el propio individuo o para los demás: Determina la importancia o "gravedad" del problema.
  • Para determinar el proceso de mantenimiento de una conducta, hay que recabar información de los elementos situacionales anteriores y posteriores al funcionamiento que se analiza.
Se han desarrollado numerosas "guías" o esquemas generales para facilitar el desarrollo de la entrevista conductual, así como pautas que se circunscriben a problemas específicos (dolor de cabeza, problemas maritales, hiperactividad, etc.).

Tres guías de entrevista distintas:
  1. Pauta de entrevista general.
  2. Pauta de entrevista para la identificación de problemas sexuales en la pareja.
  3. Pauta de entrevista para la identificación de problemas en la pareja.
Haynes: Existe falta de investigación sobre la efectividad relativa de los componentes, estrategias y procedimientos de la entrevista conductual.

Edelstein y Yoman: No se ha identificado un único método más eficaz para llevar a cabo una entrevista. La cuestión crítica es si los entrevistadores logran sus objetivos (no si los logran de la misma manera).

Sin embargo, se pueden ofrecer una serie de indicaciones prácticas sobre el modo de desarrollar la entrevista conductual.

COMIENZO DE LA ENTREVISTA

En muchos casos, en la "primera entrevista" coincide el comienzo de una intervención profesional, y el inicio de una relación profesional entre psicólogo y cliente.

Antes de comenzar a hacer preguntas hay que:

  • Explicar la necesidad y utilidad de la entrevista: El psicólogo necesita obtener la mayor y más precisa información relevante sobre el problema, por ello, se le van a realizar preguntas concretas sobre diversos aspectos relacionados con el problema.
  • Resaltar la necesidad de colaboración: El conocimiento que el psicólogo tenga del problema, dependerá de que el cliente aporte información.
  • Hacer explícito el compromiso de veracidad que se solicita al entrevistado: Indicar que es preferible no revelar cierta información a distorsionar u ocultar datos.
  • Asegurar la confidencialidad de la información que se suministre.
Ante éstas indicaciones, algunos clientes expresan ansiedad o preocupación por no estar a la altura de lo que se les demanda. Estas preocupaciones, pueden disiparse explicándoles cómo se va a desarrollar la entrevista, y dejando patente que la responsabilidad de obtener la información adecuada corresponde al entrevistador.

Una vez hechas éstas observaciones sobre lo que se espera del cliente y sobre el cometido del entrevistador, se comienza a establecer el "rol de entrevistador y del entrevistado".

INDAGACIÓN SOBRE LA CONDUCTA PROBLEMA

En la indagación de la conducta problema, se sigue un proceso de exploración del funcionamiento del cliente, desde lo general a lo particular.
  1. Se tratará de conocer el tipo de problema del cliente.
  2. Se explorará de qué modo concreto se manifiesta el comportamiento.
  3. Se solicitarán ejemplos concretos de ocasiones reales en las que se hayan producido esos funcionamientos.
Tipo de problema
  • Cuando se desconoce el tipo de problema a evaluar, se comienza haciendo alguna pregunta abierta como: "¿Me puede describir cuál es el problema que le ha llevado a consultar con el psicólogo?".
  • Es conveniente dar al entrevistado ocasión de transmitir su informe, previamente elaborado sobre lo que él considera que debe saber el psicólogo, en los primeros momentos de entrevista. Esta comunicación inicial no suele sobrepasar los 10-15 minutos; Una vez finalizada la exposición, el entrevistador puede asumir la dirección de la entrevista, dirigiéndole a completar o matizar los datos suministrados por el cliente.
  • La primera información suministrada pro el cliente, puede servir como punto de partida en la búsqueda de posibles áreas problema. Algunos autores sugieren que se ha de reunir primero información sobre las diversas áreas en las que parecen existir problemas, en lugar de centrarse directamente sobre la primera área problema que presenta el cliente (puede magnificarlo y olvidar problemas más importantes).
  • El entrevistador, por medio de sus preguntas, y del tiempo que va dedicando a un tema, le va marcando los aspectos que para él resultan de interés, y puede inducir a que el propio cliente, lo considere más relevante y focalice su atención sobre eso.
  • Una de las maneras de explorar de forma general la posible existencia de otros problemas distintos a los ya detectados, es realizar una pregunta abierta que intente descartarlos: "En el caso de que se eliminaran esos problemas (enumerarlos), ¿cree que desaparecería su preocupación, malestar, etc. ?". De todos modos, si esos "otros problemas" son relevantes para el adecuado funcionamiento del sujeto, se suele traer a colación durante la entrevista, ante diversos tipos de preguntas, como las que se refieren al modo en que afecta el problema a su vida cotidiana, laboral, familiar, etc.
  • Una vez que se conoce el tipo de problema, puede ser el momento de plantear la derivación del caso a otro profesional (cuando el problema no corresponde a la especialidad del psicólogo entrevistador).
  • Cuando el cliente presenta mas de un área problema, ha de comenzarse por el que, a juicio del entrevistador, reviste mayor gravedad o aparezca como problema central.
Sin embargo, puede suceder que ese problema no sea el que más preocupe o agobie al cliente. En esos casos, se recomienda dar una pequeña explicación de por qué se considera prioritaria la indagación en ese problema, lo que evitará posibles interrupciones en la realización de la entrevista.

Especificación de las conductas problema
  • En la exploración de cada uno de los supuestos problemas, se procederá en primer lugar a efectuar una especificación de las conductas problema: Conocer las conductas concretas de las que se derivan las molestias para el cliente o para otros. Para lograrlo, se realizan preguntas que rastrean los 3 sistemas de respuesta (motora, cognitiva y psicofisiológica). El entrevistador debe esforzarse en que el entrevistado, "descomponga y describa el problema en conductas". Para ayudarle se pueden realizar preguntas que faciliten discriminar diversos aspectos de su funcionamiento.
  • Obtener información sobre las respuestas psicofisiológicas, tiene una dificultad añadida, porque:
    • Los clientes conceptualizan éstas respuestas como sensaciones ("tengo miedo", "siento nauseas").
    • Atienden a los efectos que provoca el inadecuado funcionamiento fisiológico ("me ahogo", "me mareo").
    • Recuerdan las interpretaciones que hacen de esas respuestas ("Creo que me voy a morir").
  • Para paliar esas dificultades, pueden llevarse a cabo 2 tipos de estrategias:
    • Hacer un recorrido por las distintas partes del cuerpo preguntando si nota algo especial en esas zonas.
    • Preguntar directamente si aparece alguna alteración en las diversas respuestas psicofisiológicas (aunque perece más adecuado preguntar indirectamente para no inducir las respuestas del sujeto).
  • · Los clientes detectan mejor los excesos que los déficits de conducta. En lugar de percibir los déficits de conducta, suelen resaltar los sucesos negativos que aparecen como resultado de ellos. Por esos, el entrevistador debe poner especial atención en hacer preguntas para detectarlos.
  • Una táctica para ayudar a concretar las conductas problema: pedirle que refiera la última o últimas veces que ocurrió el problema. El centrarse en la "última vez" tiene una doble finalidad:
    • Permite obtener descripciones detalladas de las conducta problema, más fiables debido a la proximidad temporal entre el suceso y el recuerdo.
    • Baja el problema del mundo de las generalizaciones y abstracciones al terreno de los comportamientos concretos y reales que han sucedido.
Sin embargo, éstos datos no deben tomarse como definitivos, sino seguir indagando y realizar un muestreo de los problemas para contrastar si en todos ellos aparecen las mismas conductas.
Cuantificación de las conductas problema

Hay que intentar establecer la frecuencia, duración e intensidad de las conductas (topografía de las conductas).

La cuantificación lograda en la entrevista hay que tomarla como una mera referencia. Esos datos habrán de ser contrastados y confirmados por otros procedimientos disitntos, a lo largo del proceso de evaluación conductual.

Los clientes encuentran dificultades para precisar las magnitudes (en cifras) de sus conductas, por lo que el entrevistador puede facilitar algún referente que le sirva como una escala.
  • Para fijar la frecuencia, se pueden proponer cifras en relación a diversas unidades de tiempo (horas, días, semanas, meses).
  • La duración suele ser más fácil de determinar.
Se puede tomar como referencia un episodio específico e indagar desde el momento de su inicio y reconstruirlo hasta su finalización.

Una vez establecida la duración de una ocasión, se puede tomar como punto de referencia para cuantificar la duración del resto (mayor o menor).

En ocasiones, el cliente asegura que su problema está presente "siempre" o "continuamente". Para ayudarle a discriminar los momentos en que la conducta está presente realmente, el entrevistador puede confrontarle con varios momentos distintos del día.

Mediante la entrevista no es posible establecer de manera precisa y objetiva la intensidad de las respuestas motoras, cognitivas y psicofisiológicas. Sin embargo, se puede recurrir a establecer algún tipo de ordenación comparativa en intensidad de las conductas, en las diversas ocasiones en las que aparecen, para obtener indicios sobre la "intensidad relativa".


INDAGACIÓN SOBRE LOS DETERMINANTES DE LA CONDUCTA PROBLEMA

Kanfer y Saslow, señalan que en el análisis de una conducta hay que tener en cuenta:
  • El Estímulo (E) o suceso antecedente.
  • El Organismo (O) o su condición biológica.
  • La Consecuencia (C) o acontecimientos que siguen a la conducta (consecuentes).
  • La Contingencia (K) o condiciones relacionadas con la contingencia.
ESTIMULACIÓN ANTECEDENTE:
No se trata meramente de la estimulación que ocurre inmediatamente antes de la aparición de la conducta, sino aquella que además guarda una relación funcional con ella.

En un primer momento, se debe rastrear toda la estimulación presente antes de la emisión de la conducta, y, después, mediante un proceso de discriminación, establecer qué estimulación concreta guarda una relación con la conducta, a través de las diversas situaciones.

Las personas no siempre han establecido una relación funcional entre determinadas condiciones estimulares y la aparición de la conducta problema.
  • Se puede comenzar haciendo preguntas sobre las diversas situaciones en que aparece la conducta, o sobre su propio funcionamiento previo. Sin embargo, conviene ceñirse a episodios concretos para poder explorar detalladamente la situación previa a la conducta problema (última o últimas veces), tanto en cuanto a las conductas externas al sujeto (estimulación externa) como a las condiciones que concurrían en el propio sujeto (estimulación interna).
  • Otro modo de obtener datos sobre estímulos antecedentes es localizar una situación anterior a aquella en la que ocurrió la conducta problema, (en la que el entrevistado recuerde que no se estaba todavía produciendo) y rastrear secuencialmente los elementos que aparecen (tanto internos como externos al sujeto) hasta que se produce el funcionamiento problema. Debe constrastarse si los elementos que se encuentran en las situaciones previas están presentes en todos los demás momentos en los que ocurre esa conducta o son ocasionales ("¿Siempre ocurrió esto en las demás ocasiones, o es distinto?").
  • Cuando se tienen ya descritas diversas situaciones previas, el entrevistador puede analizar si los elementos que aparecen funcionan con un valor de E Discriminativo, EC ó EI.
ESTIMULACIÓN CONSECUENTE

No se trata de la mera estimulación posterior a la emisión de la conducta, sino aquella que guarda una relación funcional con ella.
  • Deben rastrearse los sucesos que acontecen después del funcionamiento problema en torno al sujeto y en el propio sujeto (estimulación externa e interna). Es útil aprovechar la indagación de la estimulación antecedente, hacer que el sujeto vuelva a describir la conducta problema y continuar la exploración de la secuencia completa del episodio hasta su terminación.
  • Hay que tener en cuenta cuando nos enfrentamos a un funcionamiento problema que consiste en la NO aparición de un comportamiento adecuado que antes sí aparecía.
  • Se han de contrastar los datos procedentes de los diversos episodios para poder establecer regularidades en la ocurrencia de la estimulación posterior. Además, el entrevistador se debe preguntar si esas regularidades suponen para el sujeto:
    • La aparición de sucesos positivos (aparición de reforzador + o desaparición de reforzador -).
    • La aparición de sucesos negativos (aparición de reforzador - o desaparición de reforzador +).
    • No aparición de sucesos positivos.
    • No aparición o evitación de sucesos negativos.
Cuando aparecen posibles consecuencias opuestas (positivas y negativas), debe detectarse cuales son las consecuencias reales, a partir del efecto que tienen las consecuencias sobre la emisión futura de esa conducta en condiciones similares.

VARIABLES DEL ORGANISMO

Estas variables, a veces, son un elemento fundamental responsable de la conducta, y otras veces, mediatizan de forma significativa la emisión de la conducta problema.

La existencia de lesiones orgánicas, el consumo de drogas o alcohol, la ingestión de medicamentos, etc., pueden ser factores que activen conductas inadecuadas, o que inhiban la emisión de conductas adecuadas.

Hay que explorar cual es el estado de activación central y autonómica, antes de producirse la conducta problema.

INDAGACIÓN SOBRE LA RELEVANCIA DE LA CONDUCTA PROBLEMA, SU DESARROLLO Y LA NECESIDAD DE CAMBIO

Para valorar la "gravedad" del problema, hay que evaluar la repercusión que tiene la conducta problema, sobre el sujeto y las personas que el rodean, es decir, hay que recabar información sobre la incidencia del comportamiento en la vida cotidiana.

Otra información necesaria es la HISTORIA DEL PROBLEMA: su origen y desarrollo (El enfoque conductual considera que esto es secundario, pues está centrado en el funcionamiento actual del sujeto).

Sin embargo, conocer cómo comenzó el problema, puede servir para determinar si aparecieron o dejaron de emitirse conductas debido a cambios en el medio, o si comportamientos anteriormente efectivos, pasaron a considerarse inadecuados y a tener consecuencias negativas para el sujeto (enuresis).

En éste sentido, la exploración deberá realizarse no a la "aparición de la conducta problema", sino a la "aparición de un problema en relación con esa conducta".

Además, el tiempo transcurrido desde la aparición del problema, orientará sobre lo consolidado que pueda estar el proceso de condicionamiento responsable.

Esta información sólo habrá de considerarse como una pista, sin que necesariamente tenga que coincidir con los datos del funcionamiento actual en el momento presente (la conducta de inyectarse heroína, puede depender en un primer momento de un proceso de reforzamiento + (efecto euforizante), y pasar a controlarse por reforzamiento - (eliminación del malestar físico de la abstinencia)).

Por eso, no se recomienda comenzar al entrevista indagando sobre los orígenes sino sobre la situación actual.

Indagar en la historia de la conducta problema, puede servir para reunir información que sirva para dar al cliente, una explicación real sobre como surgió el problema (eliminar creencias erróneas).

Estos datos no sustituyen, prejuzgan, ni añaden información relevante a los datos del funcionamiento actual que se necesita para realizar el análisis funcional.

Es importante indagar en la necesidad de cambio del comportamiento que experimenta el sujeto. Preguntarse si el contacto con el psicólogo, ha sido por iniciativa propia. Todos éstos datos, permiten al entrevistador conocer cual es la conciencia del problema que tiene el sujeto.


TERMINACIÓN DE LA ENTREVISTA

CUÁNDO TERMINAR LA ENTREVISTA:

Cuando se posea suficiente información para poder hacer hipótesis sobre si el funcionamiento del sujeto constituye, o no, un problema psicológico, y sobre sus determinantes.

CÓMO TERMINAR LA ENTREVISTA:
  • Se informará al cliente que, por el momento, no será necesario seguir manteniendo esas charlas sobre su funcionamiento, al haber recogido la mínima información necesaria para poder analizarlo y comprenderlo.
  • Se le indicará qué otros datos será necesario recabar, y las acciones complementarias que se llevaran a cabo para ampliar esa información (otros procedimientos), para su aplicación "entrelazada" con la entrevista.
  • El entrevistador dará un "informe" sobre los datos obtenidos, aunque suele entregarse al concluir el proceso de evaluación completo.
Antes de dar su punto de vista sobre ese informe, advertirá al cliente que solicite las aclaraciones que necesite, lo que podrá servir como un factor último de corrección, además de mantener el papel activo y participante del cliente.

El informe podrá consistir en una narración donde se recojan cuáles son las principales conductas problema que se han encontrado, y las variables que parecen relevantes para su mantenimiento.

Es recomendable ilustrarlo con ejemplos.

Las explicaciones pueden sustituir falsas concepciones del cliente sobre su conducta.

Debe aclararse que ésta explicación de la historia del problema, es sólo orientativa y complementaria con su solución, que sólo será posible, partiendo de la situación actual.

Debe procurarse evitar tecnicismos y utilizar un léxico comprensible.

Por medio de ésta comunicación, se tenderá un puente desde la entrevista hasta la intervención modificadora, cuando se considere necesario.

ASPECTOS TÉCNICOS DE LA REALIZACIÓN DE LA ENTREVISTA

LA CONDUCCIÓN DE LA ENTREVISTA

El tipo de conducción de la entrevista conductual es DIRECTIVA. No se debe minimizar ni prescindir de la cualificación profesional del entrevistador, y dejar que el cliente suministre información, hasta que por azar comunique datos importantes.

Sin embargo, no necesariamente tiene que ser totalmente estructurada de forma que coarte la expresión del entrevistado. Por tanto, se podría afirmar que es semiestructurada (estructurada en cuanto a los objetivos y metas a alcanzar, aunque no respecto al formato de las preguntas).

De cualquier modo, sí es conveniente seguir una regla general o guías específicas.

El grado y tipo de estructura de la entrevista conductual, puede variar dentro de cada sesión y a través de todo el proceso de entrevista.

Maloney y Ward, proponen:
  • Fase inicial: abierta y facilitadora (exploración) (preguntas abiertas).
  • Fase intermedia: clarificación y especificación (preguntas cerradas).
  • Fase final: resolución de dudas y confrontación de información. En ésta fase se deben plantear tanto preguntas de verificación (confirmación de los datos), como de falsación (exclusión de posibles elementos relevantes o de hipótesis).
No está prefijado el tipo de preguntas que se han de utilizar.
  • Preguntas abiertas: Facilitan que el sujeto produzca mayor cantidad de información, pero no necesariamente precisa.
  • Preguntas cerradas: Al reducir las posibilidades de respuesta, tiene mayor probabilidad de conducir a contestaciones concretas, pero que, a veces provocan lentitud en la exploración, y puede resultar como si se estuviera sometiendo al cliente a un interrogatorio.
La utilización combinada de ambos tipos de preguntas redundará en una mayor eficacia de la entrevista.

Regla de oro: Preguntar sobre lo que se desea saber (utilizar preguntas del tipo “qué”, “cómo”, “cuándo” y “dónde”).

Se procurará no se avanzar hasta que el sujeto llegue en sus contestaciones a un nivel descriptivo, sin que el entrevistador realice inferencias, se adelante a las respuestas, ni haga de cómplice cuando el sujeto dé por sentado informaciones que no ha suministrado ("ya sabe lo que quiero decir").

Hay que mantener el nivel descriptivo hasta que se haya logrado constatar las relaciones funcionales entre la respuesta problema y las variables estimulares que la controlan.
LA RELACIÓN INTERPERSONAL EN LA ENTREVISTA

La calidad de la relación interpersonal entre entrevistador y entrevistdo, estará en relación con la mayor o menor cantidad de información que suministre el cliente, y con su relevancia Þ Una relación cálida (calidez, empatía y comprensión), redundará en la obtención de mayor y más relevante información.

Sin embargo, no hay suficientes pruebas que indiquen que esas variables del entrevistador, afecten de modo determinante al resultado de la entrevista.

Se considera que los requisitos necesarios y suficientes para un entrevistador son:
  • Poseer suficiente competencia profesional.
  • Poseer adecuada competencia social.
Trabajo de Hay: La cantidad de información que proporcionan los entrevistados, y las áreas de funcionamiento sobre las que informan, dependen directamente del número de preguntas planteadas y de las áreas problema que éstas cubren.

UITLIZACIÓN DEL REFORZAMIENTO EN LA ENTREVISTA

La utilización de reforzadores positivos afecta a dos funciones básicas:
  • Obtener información relevante.
  • Establecer una relación reforzante entre el entrevistador y el cliente.
Si se descuida la construcción de una relación reforzante con el entrevistado, la entrevista se puede convertir en una situación aversiva para el sujeto.

Conductas reforzantes:
  • Contacto visual.
  • Posición del cuerpo hacia el entrevistado.
  • Elogiar y aprobar comportamientos que refiera el cliente.
  • Mostrar interés por el problema.
  • Manifestar que se está entendiendo lo que el sujeto comunica.
  • Hacer afirmaciones de apoyo y solidaridad.
  • Señales verbales mínimas de aprobación (“si” o “ya”).
  • Asentimientos hechos con la cabeza.
Los reforzadores han de dispensarse tanto en relación con el modo de proporcionar la información, como con su contenido.

Elementos específicos que aconsejan el refuerzo:
  • Cuando el cliente llega a la entrevista después de "dar el paso" de solucionar su problema.
  • Cuando recuerda algo importante.
  • Cuando manifiesta estar dispuesto a cambiar su comportamiento.
  • Cuando toma la decisión activa de resolver su problema.
La no emisión de reforzadores negativos hacia la comunicación de comportamientos no aceptados socialmente, contribuirá a que se mantenga en la entrevista una relación reforzante y permisiva.

Los reforzadores positivos han de administrarse de modo discriminado y contingente con las conductas cuya frecuencia se desea aumentar.

Se debe aplicar extinción a conductas que entorpecen la entrevista, que resulten estímulos aversivos por su contenido o que dilaten la obtención de reforzamiento (saltar de tema, reiteraciones, interpretaciones, lloros continuados).

La utilización del reforzamiento no ha de tomarse como algo "artificial" o "mecánico" ajeno a la entrevista, sino como comportamientos implícitos a la función de ayuda del entrevistador.

Utilizando éstos procedimientos se consigue el "moldeamiento" de la conducta efectiva del entrevistado durante la entrevista.

EL LENGUAJE EN LA ENTREVISTA

El lenguaje del entrevistador debe adaptarse al interlocutor, de acuerdo con su nivel cultural y su entorno social. Sin embargo, se pondrá cuidado en que el entrevistado vaya adquiriendo un lenguaje cada vez más conductual, por imitación del lenguaje del entrevistador y por moldeamiento de la conducta verbal del cliente. Esto redundará en una mayor eficacia de la entrevista.

Hay quien piensa que educar a los clientes durante la entrevista, en conceptos de aprendizaje, puede interferir más que ayudar a la comunicación entre entrevistador y entrevistado.
DURACIÓN DE LA ENTREVISTA

Aunque no se dispone de investigaciones sobre el tiempo óptimo de duración de cada sesión de entrevista, una hora es el tiempo que usualmente se toma como patrón. Es suficiente para posibilitar un amplio intercambio de información sin producir fatiga al cliente ni al entrevistador, y llevan a éste a establecer un mayor control sobre el desarrollo de la entrevista.

Además, disponer de un mayor número de periodos entre sesiones, permitirá analizar y planificar mejor la entrevista.

El tiempo requerido para completar una entrevista de evaluación de problemas, no suele sobrepasar las 3 horas (3 sesiones de 1 hora).

EL REGISTRO DE LA INFORMACIÓN

Los datos suscitados durante la entrevista, han de ser recogidos mediante algún tipo de registro que impida su olvido o pérdida.

La grabación (vídeo o grabadora), es el registro más completo, para retener toda la interacción producida, conservar toda la información y suministrar feedback al entrevistador.

La escucha posterior de la grabación, amplia la información captada al presentar elementos relevantes que pudieron no parecer importantes durante la entrevista, por carecer el entrevistador de criterios sobre su clasificación.

La colocación del aparato de grabación será en un lugar visible, pero ligeramente retirado del eje de comunicación visual entre el entrevistador y el entrevistado.

Si no se pueden realizar grabaciones, es aconsejable realizar mínimas anotaciones y realizar inmediatamente después un resumen.

Tomar notas durante la entrevista puede interferir la relación interpersonal, distraer al entrevistador, dificultar la comunicación del entrevistado, y no impide que se pierda una parte importante del contenido (Investigación de Hay: Pérdida del 28% de la información).

El resumen nada más finalizar la entrevista, tiene el riesgo de no recoger datos importantes (Investigación de Froehlich: Pérdida del 30% y distorsión de más del 75%).

En cualquiera de los casos, se debe explicar al cliente sus ventajas, recordar la confidencialidad de la entrevista y solicitar su consentimiento (El cliente puede parara la grabación en un momento dado).

UTILIDAD DE LA ENTREVISTA

Función principal de la entrevista: Permite descomponer los problemas que presenta el cliente en unidades conductuales, definidas topográficamente y funcionalmente. Sin embargo, al ser un método indirecto, los datos obtenidos deben tomarse como algo aproximativo, siendo necesario acudir a métodos directos de evaluación que permitan confirmarlos.

Constituye el primer método general de obtención de información.

El conocimiento del problema proporcionado por la entrevista, no solo sirve como guía, sino que determina qué otros instrumentos de evaluación es adecuado utilizar, y permite fijar su modo de aplicación (no realizar registros "a ciegas") Þ La entrevista permite indagar por sí misma acerca del funcionamiento de los sujetos y puede funcionar como un auténtico elemento vertebrador del proceso de evaluación de conductas.

Permite gran flexibilidad a la hora de realizar indagaciones. La distribución del tiempo en la entrevista, se adapta a la importancia que en cada ocasión resulte tener cada pregunta.

Proporciona feedback inmediato al entrevistador. Gracias al fenómeno de inmediatez en las contestaciones, se puede establecer un procesos de retroalimentación en la entrevista (se genera una información que, a su vez, determina las preguntas que se han de plantear a continuación).

Debido a las condiciones inherentes a la entrevista de ser una indagación mediante una interacción "cara a cara", entre pocas personas, durante un tiempo elevado, y que versa sobre unos contenidos personales muy significativos, es casi inevitable que se llegue a generar una relación interpersonal de “pseudoamistad” (unidireccionalidad en la transmisión de información personal, no existe simetría ni reciprocidad en las funciones e intereses que puedan constituir una verdadera relación de amistad).

Esta interacción puede resultar reforzante para el entrevistado.

La característica de indagación verbal, hace que se puedan evaluar poblaciones peculiares (con deterioros mentales, dificultades de lectura), que sería difícil que pudieran ser evaluadas por otros procedimientos (tests, cuestionarios).

La entrevista conductual ayuda a generar un lenguaje descriptivo en el entrevistado, a la hora de comunicar su funcionamiento, y un modo de analizar sus problemas que hagan hincapié en las conductas específicas y situaciones en las que se producen.

Es probable que se produzca una ordenación adecuada de los acontecimientos de la vida del cliente y una primera reestructuración sobre la causalidad y dependencia real de sus comportamientos.

Falta investigación sobre la fiabilidad y validez de la entrevista conductual, que la avale empíricamente.

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