Las lesiones cerebrales en la infancia

La neuropsicología infantil

La mayor parte de la neuropsicología humana puede aplicarse al caso específico de los niños. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que las lesiones y las secuelas de estas lesiones serán muy diferentes, en tanto que se producen en cerebros aún inmaduros. Asimismo, existen lesiones o cuadros neuropsicológicos que son exclusivos de la infancia. Estas diferencias, que en realidad resultan esenciales, han contribuido al nacimiento de la neuropsicología infantil. Existen dos tipos de neuropsicología infantil. Por una parte está la neuropsicología pediátrica, que se encarga de las alteraciones con lesión y, por otra, la neuropsicología escolar, que se ocupa de las alteraciones no lesionales.

El diagnóstico en neuropsicología infantil

En el diagnóstico de las lesiones infantiles, se ha desarrollado un continuum en la gravedad y seguridad de las lesiones, que puede ser dividido en las siguientes categorías:
  • Lesiones seguras: la lesión es evidenciable mediante neuroimagen. Existe, además, una historia personal que confirma o apoya la presencia de la lesión. Igualmente, la afectación neurológica es evidente.
  • Lesiones probables: se trata de una entidad menos clara que la anterior, en tanto que la neuroimagen no muestra lesión. Sin embargo, la historia del paciente revela algún dato que apoya la presencia de lesión y los signos neurológicos están presentes, aunque son débiles o leves. Anteriormente, esta entidad se denominaba Disfunción Cerebral Mínima, pero en la actualidad se prefiere hablar de lesión probable, aunque está en debate.
  • Dishabilidades específicas del lenguaje: no existe lesión cerebral ni una historia personal que revele algún dato que lo indique. Sin embargo, el paciente muestra dishabilidad de aprendizaje de una función determinada, siendo el resto de habilidades normales. La persona no es capaz de aprender adecuadamente esa habilidad.
  • Cognitivamente normal, pero con alguna alteración emocional o de la personalidad
  • Normalidad
Afectaciones lesionales congénitas

Las afectaciones lesionales congénitas se producen antes del nacimiento, pero las etapas en las que se puede desarrollar la disfunción son varias: migración, especialización... Algunas de las alteraciones congénitas más frecuentes son:
  • Microcefalia: implica un encéfalo con pocas células
  • Macrocefalia: implica un encéfalo de grandes dimensiones
  • Lisencefalia: encéfalo liso, sin circunvoluciones
  • Agiria: no hay giros o circunvoluciones en alguna parte del cerebro determinada
  • Paquigiria: las circunvoluciones son demasiado grandes
  • Micropoligiria: presencia de múltiples circunvoluciones pequeñas
  • Agenesia del cuerpo calloso: el cuerpo calloso no se ha desarrollado
  • Porencefalia: la parte anterior de los ventrículos se conecta con el espacio subaracnoideo, atravesando el encéfalo, aunque no es necesario que conecten realmente.
  • Coprocefalia: la parte posterior de los ventrículos se conecta con el espacio subaracnoideo, atravesando el encéfalo, aunque no es necesario que se conecten realmente.
  • Hidrocefalia: aumento del líquido cefaloraquídeo dentro del encéfalo
  • Anencefalia: el niño nace sin encéfalo
Afectaciones lesionales adquiridas

Se trata de alteraciones que se adquieren en el momento del parto o en la infancia. Ejemplos de lesiones adquiridas son:
  • Anoxias: se producen en el momento del parto y consisten en asfixias, que pueden producir varios síntomas neurológicos.
  • Patología vascular: hemorragias
  • Traumatismos craneoencefálicos
  • Tumores: los hay específicos de la infancia
  • Infecciones: como la meningitis
Afectaciones no lesionales.
Las dishabilidades específicas del aprendizaje (D.E.A.)


Las dishabilidades específicas del aprendizaje son muy comunes. Se producen en un entorno de estimulación normal y con un CI normal o al menos superior a 90. El problema se concreta en una disfunción específica. No se trata de un retraso de desarrollo de la función determinada; en realidad, no hay un proceso normal de desarrollo de la misma. Las dishabilidades más típicas son:
  • Disfasias: dificultades en el aprendizaje del lenguaje
  • Dislexias: dificultades en el aprendizaje de la lecto-escritura
  • Discalculias: dificultades en el aprendizaje del cálculo
  • Dispraxias: dificultades en el aprendizaje de las praxias
  • Síndrome de la mano derecha: históricamente, al hemisferio derecho no se le atribuían muchas funciones. Actualmente, se sabe que el hemisferio derecho tiene un papel tan importante como el izquierdo, en adultos. En el caso de los niños, se continúa investigando en este sentido. Por eso, cuando un niño tiene problemas en las funciones del hemisferio derecho se dice que tiene el síndrome de la mano derecha. Esta disfunción es la excepción de las dishabilidades específicas del aprendizaje, ya que incluye más de una función.
  • Déficit atencional: se encuentra a medio camino entre las D.E.A.s y las lesiones probables.
Rendimiento general con CI inferior a 90

En este caso el paciente tiene un coeficiente intelectual inferior a 90 puntos. Su rendimiento es, por tanto, más bajo de lo normal. Este déficit del rendimiento puede ser homogéneo o específico. Si el rendimiento es específico, se puede distinguir entre el rendimiento asociado a déficits en el hemisferio izquierdo o a déficits asociados al hemisferio derecho. En ambos casos, puede distinguirse entre déficits corticales o límbicos.

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