La Orientación de la Psicología Profunda

INTRODUCCIÓN A LA ORIENTACIÓN DE LA PSICOLOGÍA PROFUNDA

La linea de pensamiento grupal que se basa en la teoría psicoanalítica de Freud es la llamada orientación de la psicología profunda. Freud trató escasamente el tema grupal. El interés por los grupos dentro de la comunidad de psicólogos psicoanalíticos fue tardío y surgió como respuesta a las teorías grupales que emergían desde otras perspectivas teóricas.

Puesto que Freud no trató con suficiente extensión el fenómeno grupal ni realizó experiencias aplicadas en grupos, las teorías que se formularon dentro de esta orientación son muy heterogéneas. Son bastante dispares en cuanto a sus afirmaciones.

Las características generales comunes a esta orientación son:

Ÿuna posición biologicista, que entiende al grupo como un organismo vivo sometido a la herencia y a la evolución.

Ÿse priman los aspectos emocionales sobre los racionales, aun cuando lo emocional sigue siendo visto como negativo y patológico. El grupo es visto como algo negativo, que va en contra del individuo.

Esta actitud procede claramente del concepto negativo que Freud atribuye a todo lo social, considerándolo como obstáculo que reprime la libido con sus consecuentes traumatismos.

WILFRED R. BION

Introducción: rasgos generales

Uno de los autores más interesantes y carismáticos dentro de la psicología de los grupos es Bion. Coetáneo de Lewin, con quien mantuvo contacto, resulta piedra angular para el desarrollo de la psicología de los grupos en Europa. Se interesó por lo que el llamó grupos de trabajo especializado, especialmente grupos de militares y religiosos.

Teoría de los supuestos básicos

La importancia de Bion para el desarrollo de la psicología de los grupos reside en su enorme actividad para extender la aplicación de las técnicas grupales a los más diversos contextos sociales. La teoría grupal de Bion puede considerarse ligada a los primeros psicólogos sociales (Tarde, Le Bon) donde subsiste una concepción negativa del hecho grupal y social. El grupo y la masa social son manifestaciones de naturaleza negativa y, por tanto, peligrosas, donde el individuo puede sucumbir y perecer.

Concepto de grupo

El adulto debe establecer contacto con la vida emocional del grupo en que vive. Esta tarea puede parecerle tan formidable como le parece al niño la relación con el pecho, y su regresión revela el fracaso en satisfacer las exigencias de esta tarea. Para Bion sólo existen agregados de individuos. Cuando una agregado de individuos está en estado de regresión, de despersonalización, estos individuos se perciben como grupo. El grupo es una fantasía de los individuos en estado regresivo y despersonalizado. Una parte esencial de la regresión consiste en la creencia de que un grupo existe como algo distinto de un agregado de individuos. Si el observador estima que hay un grupo, los individuos que los componen deben haber padecido esta regresión.

Cuando los individuos que componen un grupo por una razón u otra se sienten amenazados por la toma de consciencia de su particularidad como individuos, el grupo cae en el estado emocional conocido como pánico.

El adulto sano es aquel que es capaz de establecer relaciones emocionales positivas con el otro, sin necesidad de inventarse al grupo. Bion propone el término valencia para identificar la capacidad del individuo para combinarse en forma instantánea con otros individuos, de acuerdo con una pauta de conducta establecida, regulada por los tres supuestos básicos: dependencia, emparejamiento y ataque-fuga.

Además, en todo grupo coexisten dos categorías de actividad mental:

Ÿ el grupo de trabajo: todo grupo se reúne para hacer algo y cada miembro coopera en dicha actividad de acuerdo con sus capacidades individuales. Esta cooperación es voluntaria y depende del grado de habilidad que el individuo posea. Sus características son similares a las que Freud atribuyó al yo. Este término comprende sólo una actividad mental de una naturaleza particular y no a la gente que se entrega a ella.

Ÿ el grupo base (la emoción como obstáculo del devenir grupal): la actividad del grupo se ve obstruida, diversificada y asistida por algunas otras actividades mentales que tienen en común el atributo de poderosas tendencias emocionales. Estas actividades, que a primera vista parecen caóticas, adquieren cierto grado de cohesión y se admite que surgen de supuestos básicos comunes a la totalidad del grupo.

Supuestos básicos

Existen tres estados emocionales básicos o supuestos básicos dentro del grupo. Dichos estados suponen regresiones y obstáculos para que el grupo pueda realizar su tarea con eficacia y racionalidad y, en cada situación, el grupo participa de uno u otro de estos estados. Estos son:

  • primer supuesto o supuesto de dependencia del líder: el grupo se reúne con el fin de lograr el sostén de un líder de quien depende para nutrirse material y espiritualmente y para obtener protección.
  • segundo supuesto o supuesto de emparejamiento: es el sentimiento de esperanza en sí mismo. El emparejamiento es un precursor de la sexualidad y una parte de ésta.
  • tercer supuesto o supuesto de ataque-fuga: es cuando el grupo se ha reunido para luchar por algo o para huir de algo.

El instinto de los supuestos básicos

Participar en una actividad de supuesto básico no requiere entrenamiento, experiencia ni madurez mental. Es instantáneo, inevitable e instintivo. No demanda del individuo una capacidad para cooperar, sino que depende del grado en que los individuos posean valencia, es decir, de la capacidad que poseen los individuos para combinarse entre sí instantánea e involuntariamente y compartir y actuar de acuerdo con el supuesto básico.

Los supuestos básicos van asociados a emociones que pueden ser descritas en los términos usuales de ansiedad, temor, odio, amor y otros similares.

Evolución y desarrollo grupal

La cuestión fundamental reside en que una idea nueva amenaza reclamar evolución, y los grupos de supuesto básico están incapacitados para tomar dicha evolución. Toda presión tendente hacia el desarrollo es rechazada. Si un grupo desea evitar su desarrollo, la manera más simple de lograrlo es abandonarse a la mentalidad del supuesto básico, acercándose al tipo de vida mental que no requiere capacidad de desarrollo o evolución.

Liderazgo

Todos los supuestos básicos incluyen la existencia de un líder, aunque, en el grupo de emparejamiento el líder sea no-existente, es decir, no haya nacido. El líder no necesita se en absoluto una persona, sino que puede estar identificado también con una idea o un objeto inanimado.

El líder es un producto del supuesto básico tanto como cualquier otro miembro del grupo, ya que la identificación del individuo con el líder depende no de la introyección como elemento aislado, sino también de un proceso simultáneo de identificación introyectiva. El líder es más bien un individuo cuya personalidad lo hace particularmente susceptible a sacrificar su individualidad en pro de las exigencias que el liderazgo implica dentro de los grupos de supuesto básico.

WARREN G. BENNIS Y HERBERT A. SHEPARD

Introducción: rasgos generales

Bennis y Shepard formularon una teoría sobre el desarrollo de los grupos cuya meta explícita es el mejoramiento de sus sistemas internos de comunicación, utilizando conceptos teóricos de Freud y Sullivan.

Teoría sobre el desarrollo de los grupos

Como todas las teorías psicoanalíticas del grupo, la teoría de Bennis y Shepard se centra en el estudio del grupo terapéutico. eL NIVEL de formalización de la teoría es bajo, se expresa mediante conceptos del lenguaje natural y sus definiciones carecen de operacionalización empírica.

Presupuestos básicos

Entendiendo el grupo como un organismo, la teoría propuesta intenta establecer criterios para identificar los fenómenos propios del desarrollo, del aprendizaje y de la madurez del grupo. En la teoría los autores plantean como el grupo supera las barreras emocionales que dificultan el desarrollo positivo del grupo.

Definición de madurez grupal

Un grupo maduro sabe perfectamente bien lo que está haciendo y el grupo puede resolver sus conflictos internos, movilizar sus recursos y adoptar un curso de acción inteligente, sólo cuando tiene la manera de validar su experiencia a través de un consenso.

Por tanto, la madurez grupal depende de dos factores principales:

  • resolver los conflicto internos
  • conseguir un consenso interno

La ansiedad como barrera para la madurez grupal

La ansiedad no deja funcionar apropiadamente el sistema interno de comunicación de la persona, y el mejoramiento de su capacidad para beneficiarse con la experiencia depende de su superación de estos sentimientos de ansiedad como fuente de distorsión. De la misma manera, el desarrollo de un grupo implica que se superen los obstáculos para que se logre una comunicación valida entre sus miembros o el descubrimiento de métodos para lograr y verificar el consenso. Un grupo ha logrado un estado de comunicación valida cuando sus miembros cuentan con instrumentos de referencia para analizar la experiencia interpersonal, con el fin de poder discriminar diferencias importantes con respecto a experiencias anteriores, lo mismo que similitudes con estas.

Fuentes de incertidumbre interna

Las áreas de incertidumbre interna deben ser estratégicas en el sentido de que mientras el grupo no descubra métodos para reducir la incertidumbre prevaleciente en ellas, no podrá reducir la inseguridad inherente a otras áreas, lo mismo que a sus relaciones externas. Al igual que Bion se supone que la actividad natural (positiva) del grupo se ve afectada negativamente por unos factores emocionales de origen interno (supuestos básicos).

Áreas de incertidumbre a nivel grupal

Hay dos áreas importantes de incertidumbre:

  • las actividades de los miembros del grupo hacia la autoridad: hacia el manejo y la distribución del poder dentro del grupo.
  • las actitudes que tienen entre sí los miembros del grupo

Estas áreas están ligadas entre sí. Sin embargo, las dos series de actitudes u orientaciones difieren entre sí y se identifican con los conceptos de poder y amor.

Áreas de incertidumbre a nivel grupal

Los aspectos de la personalidad más determinantes en el desarrollo de los grupos son:

  • el aspecto de la dependencia: representa los patrones característicos de los miembros del grupo que encuentran seguridad en las reglas de procedimiento. Son personas llamadas dependientes. Los miembros a quienes frustran las estructuras de reglamentación se les llama contradependientes.
  • el aspecto personal: representa los patrones característicos de respuesta del miembro en relación con la intimidad interpersonal. A los miembros que buscan constantemente estabilizar un alto grado de intimidad con todos los demás se les llama demasiado personales. A los que tienden a no comprometerse con ninguno de los demás miembros se les llama antipersonales.

Actitudes ante el conflicto

A los miembros del grupo que muestran cierto carácter compulsivo en la adopción de papeles altamente dependientes, contradependientes, personales o antipersonales, se les llama en conflicto. La persona libre de conflicto o independiente se caracteriza por estar mejor capacitada para sacar provecho de su experiencia y evaluar más objetivamente la situación presente, a veces puede actuar naturalmente en forma rebelde o sumisa. No crea la confusión comunicativa tan características del dependiente en conflicto, quien manifiesta sumisión en la parte de la comunicación de la cual es consciente y desconfianza o rebelión en la otra parte, de la cual no tiene consciencia.

Modelo del desarrollo grupal

En su desarrollo, el grupo pasa de una preocupación por sus relaciones de autoridad a una preocupación por sus relaciones personales. Esta transición define las dos fases principales del desarrollo de los grupos. Cada fase contiene tres subfases, determinadas por la ambivalencia de las orientaciones prevalecientes en cada área.

Fases en el desarrollo grupal

Fase I: Dependencia

Subfase I: dependencia-huida: durante los primeros días de la vida de los grupos prevalecen en ellos conductas cuya meta es la de alejar la ansiedad. La causa de la inseguridad es el instructor y no la ausencia de una meta. Las expectativas de los miembros del grupo son que el instructor establezca reglas para el juego y otorgue recompensas.

Estos esfuerzos para obtener aprobación, esfuerzos basados en la hipótesis implícitas acerca del poder que puede tener el instructor para hacer el bien o el mal, continúan hasta que los miembros activos agotan su repertorio de conductas mediante las que ganaron aprobación en el pasado. En esta primera subfase el instructor centra completamente la actividad del grupo.

Subfase II: contradependencia-huida: en la medida que el instructor se resiste a dejar insatisfechas las necesidades del grupo, la discusión adquiere un cariz diferente y algunas expresiones de contradependencia comienzan a substituir la fase de dependencia abierta anteriormente. El grupo está al borde de la catástrofe.

Subfase III: resolución-catarsis: la resolución de los conflictos del grupo depende de la presencia de otras fuerzas, que hasta el momento habían permanecido inoperantes o inefectivas. Se efectúa una movilización de fuerzas constructivas, que lentamente conducen a una destitución del instructor.

La principal función de esta destitución simbólica radica en el efecto que tiene

de liberar al grupo de la necesidad de hacer aflorar a la consciencia sentimientos hacia su persona como figura de autoridad, sentimientos que hasta el momento habían sido cuidadosamente ignorados, y también hacia la actividad del grupo como una errada dramatización de su ambivalencia hacia la autoridad.

El criterio para evaluar una contribución ya no se basa en quien lo hizo sino en qué fue lo que se dijo. De allí en adelante, las fantasías de poder que pueda alimentar el instructor no presentan ningún problema distinto al que puedan presentar las fantasías de poder de cualquier otro miembro del grupo. Se disipa la ilusión de lucha por el poder dentro del grupo y las aportaciones de todos se evalúan en términos de su importancia con respecto a las metas comunes.

Fase II: Interdependencia

Mientras que la distribución del poder constituye el problema primordial durante la fase I, la distribución del afecto es la que ocupa al grupo durante la fase II.

Subfase IV: ilusión-huida: al iniciarse esta fase el grupo está contento, cohesionado, relajado. Cualquier pequeño aumento de tensión se disipa al instante entre bromas y risas. Todas las decisiones deben ser unánimes, ya que es preciso que todo el mundo esté contento. Sin embargo, la mayoría de los problemas sobre los cuales llega a tomar decisiones no son muy importantes para los miembros del grupo. Pero esta integración es de corta duración: pronto se recibe como un falso intento de resolver problemas interpersonales negando su realidad.

Subfase V: desilusión-huida: se caracteriza por una división en dos subgrupos, pero basada en orientaciones hacia el grado de intimidad que requiere la pertenencia al grupo. Los miembros antipersonales se unen para resistir a una mayor involucración. Los miembros excesivamente personales se unen en una exigencia de amor incondicionado. Ambos grupos comparten el temor de que la intimidad engendre el desprecio, pero además, ambos también comparten el temor hacia la independencia y libertad personales.

Las dos subfases precedentes se caracterizan por la convicción de que una mayor participación en el grupo iría en detrimento de la autoestima de sus miembros, es decir, aparece el conflicto individualidad vs grupalidad.

Subfase VI: validación consensual: en los grupos se combinan dos fuerzas que presionan al grupo hacia una resolución del problema de interdependencia. Estas son la inminente terminación del curso de capacitación y la necesidad de establecer algún método de evaluación. En este proceso, está a punto de confirmarse el temor de perder la autoestima a través de la participación en el grupo. Los independientes son lo que restablecen la confianza en el grupo. La actividad subsiguiente a la aceptación por el grupo de la tarea de evaluación no corresponde a las expectativas de los miembros antipersonales y demasiado personales. Su principal característica es la voluntad y capacidad de los miembros del grupo de validar sus autoconceptos con los demás.

Esta actividad exige un alto nivel de participación y de comunicación. Algunos de los valores es que parece apoyarse la labor del grupo durante esta subfase son los siguientes:

  1. los miembros son capaces de aceptar sus respectivas diferencias son asociar nada bueno o malo a ellas.
  2. existen conflictos, pero en relación con los problemas concretos y no con los emocionales.
  3. el consenso al que se llega es el resultado de discusiones racionales y no de un compulsivo intento de unanimidad.
  4. los miembros del grupo son conscientes de su propia participación sin sentirse abrumados ni espantados.
  5. a través del proceso de evaluación, los miembros del grupo van adquiriendo un mayor significado personal, los unos en relación con los otros.


Resumen de las subfases del grupo según Bennis y Shepard:

FASES SUBFASES CARACTERÍSTICAS
DEPENDENCIA

Distribución del poder
1

Dependencia-huida
Dependencia del instructor, el grupo espera que éste marque los objetivos, estrategias…
2

Contradependencia-huida
Aumento de la tensión.

Los miembros amenazan con abandonar el grupo.
3

Resolución-catarsis
Destitución del instructor.

El instructor como un miembro más del grupo.
INTERDEPENDENCIA

distribución del afecto
4

Ilusión-huida
El grupo está contento. Se toman las decisiones por unanimidad. Subgrupos.
5

Desilusión-huida
Formación de subgrupos por la división entre personales y antipersonales.
6

Validación consensual
Alto nivel de participación y comunicación. Evaluación de la actividad grupal.

Fase III: Evento barométrico

El concepto de evento barométrico designa las acciones que posibilitan el cambio de una fase a otra. Los principales eventos de este tipo son la supresión del instructor como parte de la solución del problema de la dependencia y la necesidad de evaluar y calificar al final del curso. Estos dos eventos barométricos requieren que intervenga un elemento catalizador en el grupo que los suscite.

Fase IV: Interconexión entre subfases

Cada reunión de un grupo es hasta cierto punto una recapitulación de su pasado y una proyección de su futuro. Ello implica la frecuente aparición de conductas regresivas o avanzadas. Cada grupo realiza su propia evolución y frecuentemente puede retrotraerse a fases anteriores o saltar a fases posteriores, lo que no es óbice (estorbo) para el desarrollo general del grupo.

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