Modelos Factoriales de la Inteligencia Humana

Introducción

Capacidad: es un rasgo psicológico que hace referencia a la potencialidad para realizar o ejecutar respuestas y comportamientos adaptativos en contextos que requieren del sujeto una actividad medida en términos de eficacia y nivel de ejecución. Una capacidad psicológica es un atributo constante (que muestra muy poca variabilidad intraindividual), y que explicaría las diferencias observables en el rendimiento conductual o la variación en el nivel de ejecución de los individuos de un grupo ante una misma tarea. Capacidad y aptitud se utilizan como sinónimos, si bien este último término tiene un significado más restrictivo o específico. Así, hablamos de las capacidades psicomotoras o cognitivas y de las aptitudes verbales o aritméticas.

Habilidad y destreza: hacen referencia, no tanto a potencialidades (y, por tanto, disposiciones más o menos innatas del sujeto) de realización o ejecución, sino a los conocimientos prácticos y técnicos de que dispone el sujeto y que han sido adquiridos por medio del aprendizaje, la práctica y el entrenamiento y, por tanto, que se han formado en contacto con las tareas para las cuales son específicamente útiles.

Inteligencia: entre la capacidad y la conducta

El constructo y la definición de la inteligencia

Presuposiciones sobre las que se basa el concepto de inteligencia según Wechsler:
  1. es una cualidad de la mente-conducta
  2. es algún tipo de rasgo unitario
  3. se refiere de forma directa a cómo operan las funciones de la mente
Estas presuposiciones, a las que podíamos añadir la idea de la función adaptativa de la inteligencia, su relación con el funcionalismo cerebral, su natural distribución entre los individuos y la no observabilidad de la misma (excepto a través de sus indicadores, principalmente el rendimiento), pertenecen al común de los especialistas en el tema.
Wechsler ha podido demostrar la cercanía que hay entre las concepciones legas de la inteligencia (teorías implícitas) y las de los psicólogos y especialistas en la materia (teorías explícitas).
La inteligencia hoy se entiende como una capacidad, aptitud o potencialidad (naturaleza), que tiene como finalidad la adaptación al medio (función) y que está localizada en el cerebro (ubicación). Estas tres consideraciones acerca de la inteligencia son, en general, bien aceptadas en nuestro entorno cultural y científico y han marcado todo el desarrollo de la investigación moderna de la inteligencia.

Las inteligencias A, B y C.

Para acercarnos paso a paso al concepto de inteligencia, seguiremos una análisis concéntrico de los términos asociados al concepto de inteligencia entendida como capacidad mental.
La inteligencia no es la suma total de las capacidades o aptitudes mentales, no es simplemente una amalgama o suma de todas estas capacidades mentales, sino una de ellas con una estructura específica como veremos. La inteligencia está representada por tres círculos concéntricos. Cada uno de los círculos refleja tres formas distintas de concebir la inteligencia y que se influyen de forma mutua. A estas concepciones de la inteligencia se les da denominaciones distintas, la inteligencia social (por cotidiana o real), el CI o inteligencia psicométrica y la inteligencia natural (en el sentido de disposición natural).
  1. La inteligencia social: es la inteligencia cotidiana, la que podemos observar a través de la conducta diaria del sujeto y es a la que hacen referencia sobre todo las teorías implícitas de la inteligencia. Los aspectos más comúnmente observados en la inteligencia, así entendida, son la comprensión, la memoria, la solución de problemas, la elaboración de estrategias para obtener un fin o la capacidad de razonar y pensar.
  2. El cociente de inteligencia (CI) representa la aproximación psicométrica a la inteligencia, es decir, la apreciación de esta por medio de los tests de inteligencia. El CI no cubre totalmente el amplio espectro de lo que hemos llamado la inteligencia social. Corresponde únicamente a una parcela significativa e importante de esta, de gran utilidad empírica y aplicada, ya que permite una aproximación cuantitativa y operacional a este fenómeno.
  3. La inteligencia natural, considerada el núcleo básico de la inteligencia, es una disposición del individuo. Es más hipotética o abstracta que la inteligencia social o el propio CI.
El CI es un estimador cuantitativo de aquellas capacidades mentales que reflejan la acción o efecto de la inteligencia natural. Así, el CI refleja la inteligencia natural, pero en términos de capacidades propias de la inteligencia social. El CI es un concepto más inclusivo que la inteligencia natural, porque ya incluye elementos como los conocimientos, los efectos de la personalidad en el rendimiento, el esfuerzo, el estado psicológico y la motivación del individuo. Sin embargo, el CI está necesariamente correlacionado con la inteligencia natural.
En los años cuarenta, Hebb propuso una diferenciación de la inteligencia de gran impacto. "La palabra inteligencia tiene dos significados valiosos.
  1. Uno, es el que identifica la inteligencia A, un potencial innato, la capacidad de desarrollo, una propiedad completamente innata que equivale a la posesión de un buen cerebro y de un buen metabolismo neural.
  2. El segundo, es el que denomina inteligencia B, el funcionamiento de un cerebro en el que se ha experimentado un desarrollo que ha determinado un nivel medio de rendimiento o comprensión de la persona joven madura. La inteligencia B, es una inferencia mucho más directa a partir de la conducta que la inteligencia A, el potencial original. (Quiero destacar que no son dos tipos paralelos, coexistentes, de inteligencia, sino de dos diferentes significados del término inteligencia)". Lo que sabemos realmente acerca de las puntuaciones en las pruebas de inteligencia es que tales pruebas están relacionadas, fundamentalmente, con inteligencia Be y no con la A.
  3. Más tarde se añadió una nueva inteligencia la C, como formuló Vernon en 1962, que es el rendimiento presente o mostrado ante un test con alto porcentaje del factor “g” y libre de influencias culturales. Para Eysenck la adecuada medición de la inteligencia C es una clara representación de la inteligencia B.
Definición operativa y medida de inteligencia

Los tests psicológicos relacionados con el ámbito de rendimiento cognitivo, generalmente, se clasifican como tres de capacidad, aptitud y avenida. El nivel de rendimiento o ejecución en cualquier es de naturaleza cognitiva muestra el efecto de la inteligencia.
Es habitual diferenciar test de personalidad y test de inteligencia, y en sentido tecnológico conviene diferenciarlos, sin embargo, es una distinción arbitraria si la interpretamos en el contexto aplicado de la evaluación de un individuo.
El rendimiento en un test de inteligencia también depende, además de las capacidades cognitivas, de las motivaciones, las actitudes, las emociones, las preferencias del sujeto, así como de la propia situación de examen y otras variables interpersonales. Todos estos componentes forman parte de lo que llamamos personalidad en términos coloquiales.
Un ítem es una unidad elemental del test mental. Consiste en una tarea mental específica, a la cual, la persona emite una respuesta observable que puede ser puntuada objetivamente, bien cuantificada o clasificada (ejemplo: bien o mal; 0 o 1). La puntuación ha de ser objetiva.
Los ítems de los tests de inteligencia se pueden clasificar en tres grandes grupos: ítems verbales, ítems no verbales e ítems de rendimiento.
En general, a excepción de algunas pruebas de rendimiento, la mayoría de test de inteligencia y capacidades cognitivas, se administran a los sujetos en formato de lápiz y papel, pero cada vez más, debido al desarrollo vertiginoso de los ordenadores personales, se están diseñando test y baterías de test para administrarse por medio del ordenador.
En general, todos ellos permiten tener un índice cuantitativo comparable, el CI pero la naturaleza de los ítems es muy distinta.

Criterios para la descripción de los ítems que conforman los tests de inteligencia:
  • Primer criterio: tipo de formato con el que se presentará información al sujeto: verbal versus figurativa.
  • Segundo criterio: tipo de tarea mental, que se supone el sujeto debe realizar, este criterio es más impreciso que el anterior y difícil de agotar.
  • Tercer criterio: afecta por igual a cualquier tipo de ítems de los tests de inteligencia, y hace referencia al conocimiento previo que se supone debe tener el sujeto para poder responder al test. Este criterio, es el que provoca el denominado sesgo cultural de los tests de inteligencia y es un elemento muy importante para poder distinguir la valoración de la inteligencia propiamente dicha de la evaluación de los conocimientos.
Según este criterio, los tests son de dos clases:
  • aquellos que hacen referencia al conocimiento adquirido (que se denominan test mediatizados culturalmente)
  • aquéllos en los que no es necesario tener unos conocimientos específicos sobre el problema a resolver para poder tratar de contestar adecuadamente al ítem en cuestión. Los tests compuestos por este tipo de ítems, se denominan culturalmente imparciales.
Las escalas de Wechsler son el único test que ha rivalizado y en cierto modo sustituido a la escala de Stanford-Binet, en el contexto de la evaluación de la inteligencia. Esta batería de tests de inteligencia se ha convertido en la más utilizada en contextos escolares y clínicos y es considerada, como uno las más adecuadas para la medida y estimación individual de la inteligencia.
Versiones:
  • Wechslar Adult Intelligence Scale (WAIS) (1955) apropiada para evaluar la inteligencia en sujetos mayores de 16 años.
  • Wechsler Intelligence Scale for Children (WISC) (1949) revisada en 1974 dando lugar a la WISC-R apropiada para sujetos entre 6 y 16 años
  • En 1963 apareció la Wechsler Preschool and Primary Scale of Intelligence (WIPPSI) que servía para estimar la inteligencia en niños entre 4 y 6 años
Todas estas versiones de los tests de Wechsler siguen el mismo esquema. Están compuestas de varias pruebas verbales y otras manipulativas. Las puntuaciones combinadas de las distintas pruebas verbales y manipulativas ofrecen índices diferentes (CI verbal y CI manipulativo) que tomados juntos ofrecen una estimación del CI total. Estos tests están traducidos y adaptados a numerosos idiomas y contextos culturales de distintos países.
Composición de este test:
  • Subtests verbales: está formado por 6 tipos de pruebas diferentes que son: información, comprensión, aritmética, semejanzas, memoria de dígitos y vocabulario. La puntuación en cada una de estas pruebas forman el llamado cociente de inteligencia verbal.
  • Subtests manipulativo (de rendimiento). Este grupo de pruebas dan lugar a la escala de CI manipulativo. Está formado por cinco tipos de pruebas que son: clave de números, figuras incompletas, cubos, historietas y rompecabezas.
Edad cronológica, mental y cociente de inteligencia (CI)

La más conocida de las medidas de rendimiento intelectual es el cociente de inteligencia o CI. Existen varias formas de calcularlo, la forma inicial y original de calcularlo es dividiendo la edad mental por la edad cronológica y multiplicando el resultado por 100.
Edad mental: definida por Binet relaciona el nivel de rendimiento de un individuo, con el nivel de rendimiento de un grupo de individuos, que tienen una edad cronológica homogénea. Así, si un niño contestaba con acierto las preguntas del tramo de edad de cinco años, y no lo conseguía con el tramo de 6 se dice que tiene una edad mental de cinco años (independientemente de su edad cronológica).
Cociente de inteligencia CI: se formuló por Stern. Se obtenía, dividiendo la edad mental por la cronológica y multiplicando su resultado por 100. La edad mental más alta que se pueda alcanzar es de dieciséis años, mientras que la edad cronológica no tiene este límite, así que las estimaciones de la capacidad cognitiva por medio de la edad mental no son adecuadas. Este problema que afecta al cálculo del CI, motiva la búsqueda de un procedimiento menos dudoso. La medida actual del CI corresponde a una escala que tiene una media de 100, y una desviación estándar de quince (en las escalas de Wechsler) o de dieciséis (en la última revisión de la escala de Binet), de este modo, un valor de CI actual, es comparable en todos los niveles de edad de los sujetos, ya que es independiente de ella. En la actualidad todos los tests de inteligencia que ofrecen un CI lo hacen en base a la escala de desviaciones del CI.

Teorías y conceptualizaciones de la inteligencia

Hay tres momentos históricos en la búsqueda de la definición de la inteligencia:
  1. Simposio1921 con la presencia de Thorndicke. El resultado de aquel simposio evidenciaba la existencia de un acuerdo general sobre la utilidad y precisión de los tests de inteligencia para la valoración de la misma. Pero, a su vez, se constaba la existencia de una gran variedad de definiciones de la inteligencia que hacía pensar en la imposibilidad de llegar a una definición, al menos consensuada, sobre esta capacidad cognitiva.
  2. Simposio 1974. Introducción de nuevos procedimientos que pondrán el énfasis en los procesos psicológicos que sustentan la actividad intelectual y las capacidades cognitivas más que en el resultado de sus procesos.
  3. Simposio por correo 1986.
Diferencias entre simposio de 1921 y el de 1986:
  1. En1921 la preocupación esencial radicaba en la posibilidad de evaluar la inteligencia y predecir el rendimiento en base a esta medida (el CI), en cambio en el simposio de 1986 el problema se sitúa preferentemente en la comprensión de la naturaleza de la inteligencia y el conocimiento de su funcionalidad.
  2. La segunda diferencia es que la mayoría de autores, en 1986, aceptan considerar la inteligencia como un fenómeno complejo cuya naturaleza se debe explicar en términos de un sistema más que en términos de una sola capacidad.
A nuestro entender la inteligencia es la capacidad de obtener y crear información nueva, útil y aplicable, aparte de informaciones sensoriales ya existentes, que se manifiesta en el comportamiento o actividad mental del sujeto.

Las teorías implícitas y explícitas

Las teorías implícitas corresponden al punto de vista lego o no científico, el propio del hombre de la calle.
Las teorías explícitas corresponden al punto de vista científico, el que han formulado explícitamente los psicólogos.
El exhaustivo trabajo de Sternberg da una imagen tridimensional de la inteligencia tal y como la entienden los no expertos obtenidas por medio del análisis factorial de los resultados de las encuestas. Estas tres dimensiones son:
  1. Capacidad de resolución de problemas.
  2. Capacidad verbal.
  3. Inteligencia práctica o social, cotidiana.
Estos resultados evidencian dos diferencias importantes que conviene destacar:
  1. La primera, hace referencia al papel de la motivación que los expertos consideran tiene un papel más importante del que le atribuyen los no expertos, especialmente en la inteligencia académica.
  2. La segunda diferencia muestra que los no expertos enfatizan la importancia de la cultura y el conocimiento en la inteligencia más que los expertos.
En resumen y de forma nada sorprendente, los expertos se centra más en los aspectos interpersonales de la inteligencia, mientras que los no expertos lo hacen en los aspectos interpersonales.
La importancia de las teorías implícitas ha sido frecuentemente infravalorada. Las dos primeras características de la inteligencia, definidas por las teorías legas, son temas de estudio propios de la psicología diferencial. Sin embargo, la tercera cuestión, que podemos denominar inteligencia práctica o social, es el verdadero talón de Aquiles de las teorías diferenciales de la inteligencia, ya que no se dispone de estrategias de evaluación adecuadamente objetivas, que faciliten el acceso empírico y objetivo a la misma.
Podemos definir dos grandes tipos de teorías explícitas de la inteligencia:
  1. Las globalizadoras: según estas teorías, la inteligencia es una capacidad general que permite adquirir conocimientos, razonar y resolver problemas, y que se puede observar de muchas formas y en numerosas situaciones distintas. Todas ellas se han basado en la medida única de la inteligencia por medio del CI. Destacan dos concepciones.
    • Concepción multiforme de la inteligencia: como la postulada por Binet y Simon, en gran parte seguida por Wechsler, o también la de Catell o Horn, que consideran la inteligencia como una facultad mental donde se integran la capacidad de juicio, el sentido práctico, la iniciativa, y la aptitud de adaptación a las circunstancias.
    • La concepción unitarista, defendida desde Galton por Spearman y seguidores que han propuesto la existencia del llamado factor G como núcleo de toda las aptitudes.
  2. Las analíticas: según estas teorías la inteligencia es una capacidad compleja que está compuesta por un gran número de aptitudes mentales elementales, que operan mas o menos de forma independiente y en función de las exigencias del medio.
Entre estos dos grandes tipos de teorías de la inteligencia, nos encontramos con una serie de modelos que pertenecen a un grupo intermedio y que proponen una organización jerárquica de la inteligencia en la cual se mantienen la idea del factor G y más de uno o dos factores generales y otros específicos. Estas teorías actualmente reciben un apoyo masivo entre los psicólogos de la inteligencia, y entre ellas, destacan la teoría de Catell(1965, 1970) o la más reciente de Carroll(193).
En contraste con las teorías explícitas diferencialistas que hemos mencionado, coexisten otras teorías de naturaleza no diferencial como la de Piaget (o la de Gesell, Bruner, Vigotsky, etc.), que se han dedicado al estudio de los cambios cualitativos que se observan en el desarrollo de la forma de percibir, comprender y actuar de los niños en su entorno. En este enfoque, la inteligencia se puede ver como una forma particular de la adaptación biológica. La obra de Piaget buscaba establecer las leyes universales que guían el desarrollo, a través de una progresión jerárquica de los estadios del desarrollo intelectual.

Modelos psicológicos de la inteligencia

Estos modelos se clasifican en base a un criterio que es la ubicación del constructo inteligencia en tres posibles instancias: el individuo, la sociedad o la interacción entre individuo y sociedad.
De hecho, estos tres tipos de modelos, se pueden entender como metáforas de la mente.
  1. En el primer tipo de modelos se considera la inteligencia como un fenómeno interno del individuo y como tal se debe estudiar haciendo referencia a los procesos y mecanismos más propiamente psicológicos.
  2. En el segundo gran grupo de modelos, se considera la inteligencia como algo externo al individuo, por tanto, un fenómeno cultural o social, de ahí que los enfoques sean mayoritariamente antropológicos o sociológicos y se concentren en los determinantes culturales de la inteligencia, así como su funcionalidad, más que en su propia estructura.
  3. Por último, tenemos los modelos que consideran a la inteligencia el máximo exponente de la interacción entre el medio interno del individuo (mente), y el medio externo del mismo (sociedad), en esta metáfora la inteligencia se entiende como un complejo sistema cognitivo resultante de la interacción de las capacidades individuales y las aportaciones del medio social.
Ninguna de ellas es necesariamente falsa o verdadera, simplemente sirven de marco genérico de investigación del fenómeno y permiten visiones complementarias de la inteligencia ya que entre sí no son excluyentes.

Modelos acerca de la inteligencia y el individuo

Esta actitud se basa en considerar la inteligencia como algo natural constituyente del individuo y que se puede descubrir en el interior de la mente del sujeto humano.
En este enfoque podemos distinguir dos grandes grupos: los que buscan la estructura de la inteligencia y los que quieren saber cómo funciona la misma. Los primeros, de naturaleza diferencialista por excelencia, formulan modelos cartográficos, mientras que los segundos, generalmente cognitivistas, proponen modelos computacionales.
  1. Modelo cartográfico: la inteligencia como un mapa de la mente. La herramienta indispensable que utilizaron fue el análisis factorial, que permitiría separar la inteligencia en factores hipotéticos o habilidades. Las principales teorías que aparecieron fueron la de Spearman, Thurstone, Guilford y las jerárquicas de Burt, Catell y Bernon.
  2. Modelo computacional: en estos modelos se intenta estudiar cómo se procesa la información. Investigadores destacados en este campo son Jensen, Hunt, Determan y el propio Sternberg. Cada uno de estos autores propone distintos mecanismos básicos que expliquen la naturaleza de las operaciones de inteligencia. Así Jensen propone que la inteligencia debe ser comprendida en términos de velocidad de conducción neural; Hunt sugirió que la inteligencia, en particular la capacidad verbal, podría entenderse como la velocidad mental específica, que no general, de acceso al almacén léxico de la memoria a largo plazo. Más recientemente Hunt y Lansman han considerado que la gente más inteligente en general se caracterizaría por disponer de una mayor capacidad para dividir la atención, siendo capaces, por ejemplo, de leer o escribir al mismo tiempo sin que su rendimiento en alguna de las dos tareas pierda eficacia.
Modelos acerca de la inteligencia y la sociedad

Han buscado la inteligencia fuera del individuo como resultado de lo externo, la cultura, sociedad, como el resultado de una atribución social al individuo.
La inteligencia en este marco general se considera un prototipo y para estudiarla no es necesario comprender el funcionamiento interno del individuo, sino la sociedad y cultura en donde vive.
La metáfora antropológica. La inteligencia como una invención cultural. A estos psicólogos que parten de una concepción de la inteligencia determinada por los valores culturales, los llamaremos contextualistas. La base de sus diferentes modelos se resume en esta frase: La inteligencia es una invención cultural. Existen varios modelos de los cuales sólo mencionaremos dos: el radical y el comparativista.
  1. El modelo radical, defendido por de Berry, quien opina que el concepto occidental de inteligencia no tiene ningún sentido como entidad psicológica. , ya que es una cosa distinta en cada cultura.
  2. El modelo comparativista propuesto por Cole que considera que cada cultura tiene una concepción distinta de la inteligencia que responde a diferencias culturales y que afectan a la organización de las capacidades cognitivas básicas de los individuos.
Estos modelos han tenido poco contacto e impacto en los modelos diferenciales de la inteligencia, ya que su énfasis es de naturaleza social no individual.

Modelos basados en la relación entre el individuo y la sociedad

Los autores de estas teorías, de tradición evolutiva, consideran que toda teoría de la inteligencia que no explique la importancia de la experiencia será claramente incompleta.
Los modelos interactivos y experienciales se centran en los cambios que la naturaleza de la inteligencia muestra a través del ciclo vital de un individuo. Las principales teorías son:
  1. La de Piaget: se basa en la primacía de los procesos de maduración y desarrollo biológicos como base de inteligencia.
  2. La de Vigotsky: análogamente al primero, pone el énfasis en los procesos de desarrollo sociocultural del individuo en cuanto a la inteligencia.
Tanto en un modelo como en el otro se considera que las diferencias individuales son inexistentes y únicamente se concentran en la variabilidad intraindividual en tanto que cambió unidireccional de la estructura mental.

Inteligencia sabiduría y creatividad

Sternberg los define y caracteriza de la siguiente forma:
  • La inteligencia: incluye capacidad de resolver problemas prácticos, capacidad verbal, habilidad de integración de la información, intencionalidad adaptativa, capacidad de comprender el entorno y velocidad de pensamiento.
  • La sabiduría (conocimiento) se caracteriza por una alta aptitud de razonamiento, la sagacidad, la habilidad de aprender del entorno inmediato, la capacidad de juicio, el uso eficaz de la información presente y la perspicacia.
  • La creatividad se caracteriza por la falta de convencionalismos (originalidad), la capacidad de integración y síntesis, la imaginación y el gusto estético, la flexibilidad, una actitud crítica hacia el entorno y la motivación por alcanzar y conseguir las cosas.

Los modelos factoriales jerárquicos (Spearman, Burt y Vernon)

Eysenck ha puesto de manifiesto la existencia de dos corrientes coexistentes de estudio de la inteligencia.
  1. Una, basada en las ideas de Galton ha impactado más en el estudio de la estructura de la inteligencia. Esta tradición la han mantenido los seguidores de Spearman y Vernon y actualmente la sostienen autores como Jensen Eysenck o Vernon.
  2. La otra tradición, que ha incidido especialmente en el estudio de la medida de la inteligencia y su aplicabilidad, fue iniciada por Binet y la han desarrollado autores como Wechsler y otros mediante el desarrollo de los tests inteligencia.
Eysenck ha resumido las diferencias entre estas dos corrientes de pensamiento o paradigmas sobre la inteligencia en tres aspectos que son:
  1. El concepto mismo inteligencia. Mientras que para Galton es una capacidad unitaria, central, basada en los procesos mentales básicos y que afecta a cualquier tipo de rendimiento, para Binet la inteligencia consiste en un promedio de actitudes distintas entre ellas que se sustentan en los procesos mentales superiores y sus efectos se observan cuando el sujeto se enfrenta a situaciones que demandan el uso de esos procesos.
  2. El problema de la heredabilidad de la inteligencia. Según Galton la inteligencia es una disposición fundamentalmente hereditaria, mientras que para Binet, sin rechazar la posibilidad de que la herencia tenga alguna influencia en la inteligencia, considera que es más interesante conocer cómo el ambiente afecta a la inteligencia.
  3. La técnica de medida de la inteligencia. Mientras que para Galton, en base a su concepción de la inteligencia, ésta se puede medir por medio de pruebas psicológicas simples y cuasi fisiológicas, para Binet se precisa enfrentar al sujeto a problemas cognitivos (más menos complejos) para evaluar su inteligencia.
La teoría bifactorial de la inteligencia de Spearman

Fundamentos :
  1. El elemento esencial y común de la inteligencia coincide con el elemento esencial y común de las funciones sensoriales.
  2. Todas las medidas posibles de la inteligencia estaban relacionadas con una inteligencia general y común.
  3. La correlación que mostraban cualquier par de medidas de rendimiento intelectual estaba determinada por el nivel en que medían la inteligencia general.
  4. Las puntuaciones en cualquier medida de inteligencia se debía dividir en dos componentes: uno general o “g” y otro específico de la tarea o “s”.
  5. Cualquier medida de inteligencia presenta una proporción g/s determinada.
  6. A mayor proporción de g mayor correlación entre las pruebas.
Consecuencias empíricas:
  1. En cualquier matriz de correlaciones de medidas de rendimiento y de inteligencia, todas las correlaciones entre las distintas medidas serán positivas. La causa es que todas comparten el efecto del componente g de la inteligencia.
  2. Teorema de la indiferencia del indicador: cualquier tarea de rendimiento cognitivo (del tipo, naturaleza y nivel que sea), refleja el efecto de la inteligencia (de modo distinto), por tanto, la inteligencia se puede medir de forma muy diversa y de ahí que los tests de inteligencia más adecuados sean combinaciones de ítems de naturaleza variada y heterogénea.
  3. Todas las correlaciones se pueden ordenar según la proporción de g/s que afectan a cada medida.
  4. Cualquier conjunto de cuatro correlaciones cumplirá la ley de las diferencias tetrádicas: r12 * r34 = r13 * r24 que se convirtió en la base del AF.
Aportaciones a la psicología Diferencial de la inteligencia:
  1. Un razonamiento teórico consistente y básico para la construcción de test de inteligencia (indiferencia del indicador).
  2. Procedimientos para analizar las matrices de correlaciones y descubrir los factores subyacentes, base de AF.
  3. La comprensión de la inteligencia en términos de un constructo de entidad hipotética.
  4. Propuso que los efectos observados en las diferencias individuales de las medidas empíricas de la inteligencia, se deben al efecto de una entidad teórica común (base de muchos proyectos de investigación actuales).
  5. Propuso la comprensión de la relación entre rendimiento e inteligencia en base al funcionamiento de los procesos de discriminación sensorial simple.
Las leyes de la neogénesis

Para Spearman, la naturaleza de los ítems del test de medición de inteligencia, no tenían la más mínima importancia, puesto que para él, la inteligencia era la capacidad de originar nuevos contenidos en la mente, de ahí el término neogénesis que Spearman asignó al funcionamiento de la inteligencia. Para demostrar su teoría del funcionamiento de la inteligencia, formuló tres leyes y realizó predicciones de ellas que verificó empíricamente.
  1. Percepción de la experiencia. Una persona tiene mayor o menor capacidad de observar lo que sucede en su propia mente. Existen diferencias individuales en este tipo de conciencia.
  2. Inferencia de las relaciones. Toda persona que tiene en su mente dos o más ideas posee una capacidad mayor o menor para descubrir cualesquiera relaciones esenciales que existan entre dichas ideas.
  3. Inferencia de correlatos. Toda persona que tienen su mente cualquier idea acompañada de una relación, posee una capacidad mayor o menor para generar la idea correlativa.
Estas leyes se pueden aplicar a la resolución de cualquier ítem de un test inteligencia, especialmente cuando son del tipo culturalmente imparciales. Además estas leyes, comunes a todos los procesos cognitivos de los individuos, presentan en su uso una enorme probabilidad. De estas tres leyes, la segunda y la tercera parece que son las que mejor caracterizan a la naturaleza del factor g.

El factor "g"

En la teoría de los dos factores de la inteligencia de la cual la capacidad mental está determinada por un factor general G y por un número indeterminado de factores específicos S., Cada factor específico está asociado a un sistema particular de reacciones o de procesos mentales y variaban, no solamente entre individuos, sino que dentro de un mismo individuo podían mostrar, los distintos S. diferencias importantes. Por el contrario, el factor general G era general para todos los procesos mentales del individuo, y se mantenía constante en todos aquellos procesos a lo largo de la vida del sujeto. Así G, representaba el total general de energía mental característica del sujeto y los factores S mostraban la eficiencia de determinados mecanismos mentales específicos.
Spearman tenía, con respecto a su teoría, dos ideas importantes: su aplicabilidad y la fundamentación neurológica de la naturaleza de G.
En referencia a la aplicabilidad de G Spearman insistía en que la medida de G, era de la máxima utilidad en orientación profesional y selección de personal, ya que la medida de G, ofrecía un índice de la capacidad y potencialidades del sujeto.
En referencia a su interés por la fundamentación neurológica de G, Spearman creía, que G no estaba localizada en ninguna área específica del cerebro, sino que era una propiedad del cerebro en conjunto. Esta formulación de Spearman se basaba en los trabajos de Lashley vio en la ley de la equipotencialidad del cerebro, una justificación de sus propias opiniones.
Un problema teórico importante, acerca de la naturaleza de G, es conocer si es un simple artefacto matemático (un factor) o tiene algún sentido o relación con el fenómeno natural de la inteligencia, independiente del análisis factorial. Ya hemos dicho, que el propio Spearman concibió la naturaleza del factor G como un tipo de energía electroquímica disponible por el cerebro, siendo esta disponibilidad distinta entre las personas. Las evidencias empíricas, que van en esta dirección, constatan que G correlaciona, mejor que cualquier otro índice, con una gran variedad de medidas independientes de las medidas psicométricas. Se han encontrado sólidos datos acerca de la heredabilidad de G, del efecto de la depresión endogámica en las puntuaciones de G, relaciones con medidas de TR y de cronometría obtenidas en tareas cognitivas elementales, que no tienen, aparentemente, contenido intelectivo. Además, se han encontrado relaciones con los potenciales evocados cerebrales y otros correlatos físicos. Esta evidencia de los correlatos biológicos de G sostiene el punto de vista de que G no es un artefacto metodológico, sino un fenómeno natural. Sin embargo, la naturaleza causal de G, no se conoce en sí misma y aún no es totalmente comprendida científicamente.
Propiedades que lo caracterizan: es universal, tiene valor predictivo, es heredable, se desarrolla en función del medio, correlaciona con las etapas de desarrollo descritas por Piaget y, por tanto, aún siendo una suposición teórica, parece tener muchas evidencias en su favor para adquirir un status teórico más sólido.

El factor general y los factores de grupo: C. Burt

Influencia de otros autores en el trabajo de Burt:
  1. De Spencer recogió la idea de la organización jerárquica de la inteligencia en la cual distintos procesos psicológicos están localizados estructuralmente en distintos niveles y son: reflejos, sensaciones, percepciones, asociaciones y relaciones.
  2. De Galton, recogió dos influencias distintas;
    • primero, la división entre aspectos conativos, afectivos y cognitivos de la conducta
    • segundo, la idea de la naturaleza innata de la inteligencia entendida como capacidad cognitiva general, justificando esta caracterización, por la distribución normal de esta propiedad en la población.
  3. Siguiendo a Binet y Simon, consideró que era muy útil y teóricamente significativo evaluar la inteligencia por medio del muestreo de diferentes procesos cognitivo superiores.
  4. De su maestro Spearman, adquirió el convencimiento de que el método por excelencia para describir la estructura de la inteligencia era el análisis factorial, al cual él contribuyó decisivamente a su desarrollo, sin embargo, Burt no consideraba la teoría bifactorial de la inteligencia de Spearman adecuada para explicar la estructura de la inteligencia.
Burt siguió a Spearman hasta el punto de aceptar la existencia de una capacidad universal, a la que prefirió llamar Inteligencia General. A diferencia de Spearman, le dio gran importancia a los factores de grupo, de los que aceptó un gran número de ellos en 1949. Especialmente se centró en demostrar la presencia de factores de grupo entre los factores residuales que quedaban después de la identificación del factor común. Estos factores de grupo eran distintos (estaban entre) el factor G y los factores S. La existencia de estos factores de grupo, coincidía con los datos aportados por los estudios evolutivos, según los cuales, de una inteligencia informe se generaban un conjunto de aptitudes más específicas hasta el desarrollo de habilidades o destrezas muy específicas de ciertas tareas.
En 1945 Burt postula la hipótesis de la diferenciación en el desarrollo intelectual, según la cual, gradualmente se alcanza la estructura jerárquica de la inteligencia donde todas las actitudes ocupan un lugar determinado y se distribuyen desde un nivel de indiferenciación G, hasta un nivel detallado de especialización S. En 1989 publica su modelo definitivo en el cual reconoce la existencia de dieciocho factores de grupo situados en diferentes niveles jerárquicos por debajo del factor de inteligencia general G:
  1. En el primer nivel, aparecen factores asociados a las sensaciones (visión, audición...)
  2. en el siguiente nivel están situados los procesos perceptivos complejos
  3. el siguiente nivel, intermedio, representa los procesos asociativos (verbales, aritméticos, asociaciones productivas...)
  4. en el nivel más alto, los procesos racionales, incluyen el pensamiento lógico y el juicio estético.
La estrategia factorial utilizada por Burt, fue extraer primero un factor general universal, y a partir de las correlaciones residuales (habiendo eliminado las contribuciones del factor universal), extraer los siguientes factores más generales y así sucesivamente.
Burt fue un fiel representante de la escuela de Londres y consideró que los factores intelectuales eran constructos matemáticos que estaban fundamentados empíricamente, pero que reflejaban una propiedad neurológica de carácter innato en el individuo.

El modelo de Vernon: factores v: ed y k: m

El primer modelo de inteligencia verdaderamente jerárquico es el de Vernon.
Presentó un diagrama de factores de tres tipos:
  1. un factor común (la G de la cúspide del modelo jerárquico)
  2. unos factores de grupo mayor (v: de - verbal educativo- y k: m - espacial mecánico-)
  3. unos factores de grupo menor que hacían referencia a factores mucho más directamente relacionados con habilidades o destrezas características de la ejecución en ciertas labores o tareas. Así v: ed agrupaba factores del grupo menor como la capacidad verbal, la atención, el razonamiento lógico, entre otros; mientras que el factor k: m agrupaba factores como la capacidad espacial, la coordinación psicomotor y otros.
Este modelo permitía, respetando la idea de inteligencia general de Spearman, y la organización jerárquica de Burt, cubrir la mayoría de ámbitos de rendimiento cognitivo.
El modelo de la inteligencia de Vernon representa la tradición de la psicología diferencial británica de la inteligencia y su valor aplicado es muy importante, así como su capacidad preventiva y explicativa.
Conclusiones sobre los modelos de inteligencia desarrollados en la Escuela de Londres:
  1. El convencimiento de que existe una capacidad general G y en una serie de capacidades subordinadas que a medida que se desciende pierden generalidad y son más específicas, siendo factores de grupo menor, etc.
  2. Los métodos de factorialización utilizados.
  3. El correcto uso de las muestras de variables y sobre todo de sujetos
Posición actual:
La mayoría investigadores de la inteligencia actuales, consideran que existe un conjunto de factores de distinto orden, relacionados jerárquicamente entre ellos, que justifican el rendimiento cognitivo. Existen los denominados factores primarios o factores de grupo, que justifican grupos existentes o test que correlacionan entre sí por tener en común alguna propiedad concreta.
Dado que el análisis factorial nos permite descubrir la existencia de factores que justifican la covariación conjunta de variables, si administramos este procedimiento a las correlaciones entre factores primarios nos emergerán unos factores nuevos, más abstractos que los anteriores, que denominaremos factores secundarios y se conocen con el nombre de inteligencia fluida, inteligencia cristalizada, inteligencia viso-espacial, verbal-imaginativa etcétera. Pero entre los factores de segundo orden también se puede encontrar correlación. Esta es en esencia la fórmula del factor G o factor de inteligencia general, que es la fuente única de varianza de todos los demás factores y de todos los tests incluidos en esta jerarquía.

Las aptitudes mentales primarias de Thurstone

Thurstone y el análisis factorial de la inteligencia

Tanto Spearman como Thurstone llegaron a conclusiones distintas acerca la estructura de la inteligencia, en parte porque desarrollaron técnicas de análisis factorial también diferentes. La diferencia se generó a partir de un hecho empírico y que fue el detonante de un nuevo modelo de inteligencia. Thurstone no pudo comprobar la propuesta de Spearman, de que en cualquier matriz de correlaciones de medidas de rendimiento cognitivo, se cumplía la ley de diferencias tetrádicas.
Thurstone criticó el planteamiento de Spearman porque consideraba que no solamente estaba equivocado en sus fundamentos, sino porque no era útil para la medida de las diferencias individuales en inteligencia. Thurstone creía que existen distintas capacidades y aptitudes intelectuales, independientes entre sí, que se utilizan en función de la naturaleza de los problemas ante los que se exponen los individuos. La inteligencia de una persona solamente puede representarse por medio de las puntuaciones específicas de aquella en cada una de las aptitudes que constituyen inteligencia.
Spearman había postulado una serie de principios básicos en su modelo, Thurstone propuso los suyos. El más destacado, era su creencia en la existencia de aptitudes intelectuales independientes.
Del mismo modo que Spearman había desarrollado un procedimiento de análisis factorial que se denominó de componentes principales, Thurstone desarrolló otro, que se llamó análisis factorial múltiple. Por medio de este procedimiento podía evidenciar, a partir de una matriz de correlaciones, el número de factores independientes que se requerirían para justificar las relaciones entre los tests de la matriz.
Thurstone desarrolló una técnica de extracción y rotación dirigida a obtener la estructura factorial más simple, esta técnica se basa en obtener los factores, pero maximizando en ellos los pesos factoriales de unas variables y dejando los pesos factoriales del resto de variables prácticamente a cero.

Los PMA de Thurstone

El modelo de inteligencia que a partir de su enfoque y técnica del análisis factorial desarrolló Thurstone, se conoce con el nombre de aptitudes mentales primarias.
Las aptitudes primarias que se reconocen de forma habitual son siete y se denominan:: (V) comprensión verbal, (W) fluidez verbal, (R) razonamiento inductivo, (N) capacidad numérica, (P) velocidad perceptiva, (S) capacidad espacial y (M) memoria.
Los factores, aún después de ser rotados gráficamente hasta obtener la estructura factorial más simple, mostraron estar también correlacionados y que analizados en un análisis factorial de segundo orden replicaban la aparición del factor G. En este sentido, el modelo de Thurstone no es esencialmente distinto del de Spearman.
Thurstone había caído en un error del cual Spearman había acusado a Wissler treinta años antes, el haber utilizado en su estudio únicamente estudiantes universitarios, que corresponden a un rango inteligencia muy limitado. Este hecho, tiene una importante consecuencia, y es que los valores de las correlaciones disminuyen por causa de la gran similitud existente, en cuanto a su nivel de aptitudes, entre los estudiantes universitarios.
Thurstone aceptó parcialmente estas críticas y amplió sus investigaciones a muestras más representativas. Pero siguió sin encontrar soluciones factoriales ortogonales (es decir, de factores independientes) y que además, se ajustarán al criterio de estructura simple. Así pues, Thurstone optó por buscar otra forma de definir los factores. En sus estudios originales, Thurstone había utilizado factores no relacionados entre sí, ortogonales. Thurstone abandonó las soluciones factoriales ortogonales y las cambió por soluciones oblicuas en las cuales los factores pueden estar relacionados entre sí.
El trabajo de Thurstone no pudo rebatir el Spearman, ya que en el fondo la correlación entre factores que representan aptitudes primarias nos muestra la influencia de un factor general que por su posición en la jerarquía factorial, se puede considerar de segundo orden o más general que los anteriores.
Esta labor de identificación del factor general que emerge en análisis factoriales de segundo orden a partir de las matrices de correlaciones de los factores primarios (aptitudes específicas) la llevó a cabo Cattell. En los años posteriores, gracias a la labor de Cattell, se pudieron congeniar las propuestas de Spearman y Thurstone en un único y atractivo modelo de inteligencia.

La estructura de la inteligencia según Guilford

Este modelo no se ajusta a la estructura conceptual jerárquica que se ha formulado hasta ahora.
El modelo, que se puede considerar una taxonomía de tareas/ítems de inteligencia, postula que la inteligencia está constituida por ciento veinte capacidades, aptitudes independientes, cada una caracterizada por la intersección de una de cinco operaciones mentales (cognición, memoria, pensamiento divergente, pensamiento convergente, y evaluación), sobre uno de cuatro contenidos (figural, semántico, simbólico y conductual), para producir uno de seis productos posibles (unidades, clases, sistemas de relaciones, cambios e implicaciones). Como puede observarse, es un modelo tridimensional, con 5 x 4 x 6 casillas de intersección, cada una representando una habilidad, de allí que salgan 120 factores.
Se aproxima a las concepciones cognitivas del funcionamiento intelectual.

El modelo de la Estructura del Intelecto (EI): aptitudes y procesos

La naturaleza del modelo EI sugiere que la inteligencia debemos entenderla como un conjunto sistemático de aptitudes o funciones, que procesan información de formas distintas. El término aptitud se define en el marco de las diferencias individuales y el de función en el plano del fisicalismo individual. Este modelo pretende integrar en su interior los planteamientos diferencialistas y experimentales del estudio de la cognición. De hecho, este modelo es en cierto modo, un modelo muy relacionado con la psicología cognitiva actual.
Este modelo ha de enmarcarse en la línea del paradigma tradicional de la psicología científica moderna estímulo (E), organismo (O), respuesta (R), en el cual los procesos intelectuales se sitúan en el organismo y deben entenderse en términos de operaciones de transformación de la información recibida; de ahí, que Guilford identifique las aptitudes cognitivas en base a parámetros de estímulo (contenidos), de procesos (operaciones) y de respuesta (productos).
El modelo CI según la mayoría de autores, tiene un importante valor heurístico, útil para la construcción de test cognitivos o de tareas de rendimiento cognitivo, sin embargo sólo posee un limitado valor explicativo.
Críticas:
  • se considera que es un modelo que no tiene validez lógica
  • excesivamente complejo
  • que no se puede verificar empíricamente (ya que los factores que deberían ser independientes suele salir correlacionado)
  • y que no se puede replicar.
Diferencias con otros modelos de inteligencia basados en AF:
  1. La primera es considerar que la estructura de la inteligencia se identifica mejor con factores ortogonales y que la aparente mejoría de la simplicidad de los factores oblicuos, está más que compensada por la aparición de correlaciones entre ellos.
  2. La segunda diferencia reside en una negación de la multiplicidad positiva de las correlaciones (Spearman) en la esfera de las capacidades cognitivas, ya que no todas las capacidades humanas están correlacionadas positivamente. De hecho, argumenta que cerca del 20% de las correlaciones que él ha obtenido a través de test de habilidad en su laboratorio, no eran significativamente distintas de 0. Esta es la primera razón de no considerar plausible la existencia de un factor G o de factores comunes.
Operaciones, contenidos y productos

Operaciones mentales:
  • Cognición : extracción del significado de la información recibida.
  • Memoria : procesos a través de los cuales la mente almacena la información. Se refiere a la capacidad de almacenamiento no al manejo de la información en el interior del sistema
  • Producción divergente: creación de alternativas nuevas y lógicas. Esta operación consiste en producir una serie de informaciones alternativas que pueden proceder de la memoria o de modificaciones de contenidos memorizados que sirvan para satisfacer un determinado criterio.
  • Producción convergente: creación de información a partir de información dada. En general, esta operación consiste en recuperar de la memoria un elemento que cumpla una serie de requisitos.
  • Evaluación : decisión de sí o no o en que grado acerca de una determinada proposición. serie requisitos. Generalmente estas decisiones o juicios se hacen con respecto a unos criterios como pueden ser: identidad, totalidad, etcétera.
Contenidos :
  • Figurativo : información que se percibe directamente del exterior (o bien se recupera de la memoria) en forma de imagen (figura). Posteriormente dividido en dos: visual y auditivo.
  • Simbólico : información que es tratada en forma de signos indicativos que no tienen significado por sí mismos.
  • Semántico : significados relacionados con símbolos contenidos en el lenguaje.
  • Conductual : hacen referencia al lenguaje del cuerpo como comunicación no-verbal.
Productos :
  • Unidades : una entidad como puede ser un objeto, una palabra, una idea, etc.
  • Clases : conjuntos de unidades que se agrupan ya que comparten atributos entre ellos.
  • Relaciones : conexión observable entre elementos.
  • Sistema : conjunto de tres o más elementos organizados de forma interactiva.
  • Transformaciones : cualquier cambio en un elemento de información ya dado.
  • Implicaciones : elementos de información que son sugeridos por otros elementos de información dados.
Críticas al modelo:
  1. Inadecuado por su discordancia con el resto de modelos factoriales y no factoriales.
  2. La mayoría de los tests aptitudinales diseñados por Guilford tienen muy baja fiabilidad.
  3. Generalmente se basan en muestras de las Fuerzas Aéreas de los EE.UU.
  4. Algunos tests corresponden más a habilidades específicas de creatividad, destrezas sociales o habilidades específicas que a capacidades intelectuales en sentido estricto.
Las estructuras de las capacidades mentales según Catell

Esencialmente, el modelo de Cattell parte de analizar factorialmente las matrices de correlaciones que van emergiendo jerárquicamente a través de tres niveles. En el nivel inferior están situadas las aptitudes específicas (factores primarios de Thurstone), en el nivel inmediato superior (nivel secundario) emergen dos factores principales que Cattell denomina inteligencia general fluida y cristalizada, y por fin, en el tercer nivel aparece un factor único (general y común) que ocupa el lugar más preeminente de la jerarquía y que corresponde al factor G definido por Spearman.
Cattell realiza su principal aportación definiendo dos tipos de inteligencia general: la fluida Gf y la cristalizada Gc. Según el propio Cattell, la inteligencia fluida Gf es aquella que se mide por medio de test que evalúan la potencialidad biológica del individuo para adquirir conocimiento; por el contrario, la inteligencia cristalizada Gc queda delimitada por los tests que evalúan la influencia de la escolarización y los conocimientos adquiridos por interacción con el medio sociocultural. En términos de relación entre factores primarios y la inteligencia fluida y cristalizada, podemos decir que las aptitudes verbales ponderan muy alto en la Gc, mientras que la aptitud de razonamiento inductivo pondrá en Gf.
Cattell desarrolló varios tests que se conocen con el nombre de test culturalmente imparciales, que permiten evaluar el factor Gf y diseñados para que en su resolución únicamente se empleen capacidades cognitivas en las cuales, los conocimientos y experiencia sociocultural acumulados por los sujetos, no tengan ninguna o muy poca influencia.

El modelo general jerárquico

Una característica general del modelo de la inteligencia de Cattell, es su minucioso tratamiento metodológico del análisis factorial, aplicado al estudio de la estructura de la inteligencia. Destaca en su tratamiento, el cuidado en la selección de variables, de muestras y procedimientos de extracción y de rotación, con el objetivo de que los resultados fuesen lo más objetivos posibles y replicables.

Inteligencia fluida (Gf) e inteligencia cristalizada (Gc):

Inteligencia fluida (Gf):
aquella que se mide por test que evalúan la potencialidad biológica del individuo para adquirir conocimiento. refleja la capacidad de adaptarse a problemas o situaciones nuevas, sin necesidad de experiencias previas o anteriores de aprendizaje o de ayudas, al menos de forma decisiva. Ej. la aptitud de razonamiento inductivo pondera en Gf.
Inteligencia cristalizada (Gc): delimitada por los tests que evalúan la influencia de la escolarización y los conocimientos adquiridos por interacción con el medio sociocultural. Ej. las aptitudes verbales ponderan alto en Gc.
Consecuencias deductivas, que se pueden someter a contrastación empírica:
  • Se puede deducir de la naturaleza de Gf, que el estado biológico del organismo debe afectar a este tipo inteligencia más que la inteligencia cristalizada.
  • Por el contrario, los efectos de la calidad de la enseñanza, de los programas de mejora y potenciación de la inteligencia, la formación, etcétera deberían actuar más sobre Gc que sobre Gf.
Teoría de la inversión:
  • Surge por la necesidad de explicar la alta relación entre los dos factores de Inteligencia Gf. Y Gc.
  • Expone cómo se desarrolla una única aptitud general de relación-percepción, que está conectada al desarrollo total de las conexiones neuronales del córtex. Esto es la inteligencia fluida, que es altamente heredable. La inteligencia cristalizada, se desarrolla como resultado de invertir la Gf en experiencias particulares de aprendizaje. Así, en una edad temprana, dos o tres años, las dos estarían altamente correlacionadas disminuyendo esta con la edad.
Organización de los modelos factoriales jerárquicos como los de Vernon y Catell:
  1. Nivel primario (más bajo): factores que identifican las aptitudes primarias, similares a las determinadas por Thurstone, Guilford y otros mediante AF múltiple.
  2. Nivel secundario (intermedio): se sitúan las aptitudes más generales como la inteligencia fluida (Gf), inteligencia cristalizada (Gc), el factor de visualización general (Gv) entre otros. Estos factores corresponden, por el nivel, a los factores de grupo mayor de Vernon v:d y k:m.
  3. Nivel terciario (superior): incluye un factor general de inteligencia “g”, en el cual ponderan todas las aptitudes cognitivas identificadas
A partir de este esquema general, Gustafsson y sus colaboradores iniciaron un estudio sistemático para validar, por medio del análisis factorial confirmatorio, que estructura con más o menos jerarquías, más o menos factores, etc. se ajustarían mejor a los datos empíricos. Sus resultados indican que la estructura más adecuada en la descripción de la inteligencia, proviene de la combinación de los modelos de Vernon y de Cattell en la cual, para la descripción de los factores de segundo orden Gf-Gc es apropiado, pero en cuanto a estructura general, es mejor la que identifica el modelo jerárquico de Vernon con G en la cumbre de la jerarquía.

Los factores de visualización, fluidez y rapidez cognitiva

Son factores que aparecen en el nivel secundario en los trabajos de Cattell y que acompañan a los de inteligencia fluida y cristalizada.
La visualización, Gv es el tercer factor en el nivel secundario del AF, pondera en todos los tests o capacidades en las cuales la visualización es importante. Identifica la capacidad de utilizar eficazmente los recursos cognitivos implicados en la percepción de configuraciones espaciales.
El factor Gr, fluidez o capacidad de recuerdo se refiere a la habilidad de acceder rápidamente al material de la memoria y parece estar implicado en la creatividad.
El factor Gs, velocidad o rapidez cognitiva, incluye la velocidad con que el individuo trata los problemas de naturaleza cognitiva y cómo gestiona sus recursos frente a ellos. Este factor equivale a calidad de pensamiento y Jensen cree que es el núcleo básico de la inteligencia. No falta quien lo considera una peculiaridad temperamental más que cognitiva, vinculada a la impulsividad.

Actualidad de los modelos factoriales de la inteligencia

El modelo Radex de la inteligencia según Guttman

Guttman ha propuesto la necesidad de comprender la estructura de la inteligencia en términos de facetas no de factores. Cada una de estas facetas es una dimensión clasificatoria cuantitativa o cualitativa. Por medio de técnicas de escalamiento multidimensional (EMS), consigue organizar un espacio bidimensional donde se distribuyen toda las capacidades (variables y tests).
Para describir la estructura de la inteligencia, Guttman partió de los tests que sirven para medirla. Ordenó los tests de capacidades y aptitudes de acuerdo a dos criterios importantes:
  1. complejidad, según este criterio los tests se pueden ordenar de mayor a menor complejidad; este principio de ordenamiento se denomina simplex
  2. contenido; los tests se pueden clasificar por su contenido, pero en este caso no siguen el criterio simplex, sino que dada su diversidad se denomina el circumplex. Los contenidos de los tests se pueden ordenar de forma circular colocando de forma adyacente a los tests según la similitud de contenido.
La combinación del sistema de clasificación simples con el circumplex da lugar a lo que Guttman llama espacio radex que proviene de expansión radical de la complejidad.
En un espacio radex cada test viene definido por una posición en el espacio circular determinada de acuerdo al criterio de complejidad y contenido. Los tests que están situados cerca del centro del círculo están muy juntos entre sí, más que con otros puntos del espacio. Estar referencia es el reflejo del criterio de complejidad. Para cualquier ordenamiento de complejidad nos encontramos que los tests de contenido distinto se ordenan en forma circular.
Los tests que sirven para evaluar de forma muy directa el factor G o la inteligencia fluida, se localizan en el centro del radex; por el contrario los tests con diferentes contenidos se ordenan en forma circular a distancias diferentes del centro del radex.
Recientemente Marshalek ha demostrado que este modelo radex es compatible con los modelos jerárquicos de la inteligencia derivados del análisis factorial.

La recapitulación de Carroll

Carroll ha intentado integrar en un modelo exhaustivo, todas las investigaciones factoriales de la inteligencia. De los resultados obtenidos en este estudio, Carroll pretende categorizar los factores de segundo y tercer orden a modo de solución ideal de la estructura jerárquica de la inteligencia humana. Dado que los análisis de los conjuntos de datos se realizaron por medio de rotación oblicua (en búsqueda de la solución factorial simple) los factores primarios presentaban correlaciones sustanciales. Además, el propio Carroll insiste en que siempre se trabajó por medio de análisis factoriales jerárquicos. Este argumento se puede extender al análisis factorial de segundo orden y al de tercer orden. El modelo que propone Carroll se basa en estos dos niveles factoriales.
El modelo de los estratos de Carroll es, en esencia, un modelo de la estructura secundaria y terciaria de la inteligencia. Carroll distingue entre "orden" (en el sentido de nivel de factorización) y "estrato", ya que el "orden" de un factor hace referencia estricta al nivel de análisis puramente operacional en el cual aparece dicho factor, por el contrario "estrato" de un factor hace referencia a la medida absoluta del grado de generalización que tiene este factor en el ámbito de las capacidades cognitivas. Normalmente, los factores primarios coinciden con los que Carroll sitúa en el estrato primario.
A partir de los estudios de segundo y tercer orden de los conjuntos de datos analizados, aparecieron 542 factores de segundo orden y 36 de tercer orden. Además, en las soluciones factoriales de tercer orden siempre apareció un solo factor. La mayoría de factores de nivel alto que aparecieron, se pueden agrupar en el marco de la solución factorial de segundo orden descrita. Carroll describe estos factores de orden alto del siguiente modo:
  • 3G Inteligencia general.
  • 2F Inteligencia fluida.
  • 2C Inteligencia cristalizada.
  • 2V Percepción visual amplia.
  • 2U Percepción auditiva amplia.
  • 2S Velocidad cognitiva general.
  • 2R Capacidad amplia de recuerdo.
  • 2Y Capacidad amplía de memoria.
Carroll denomina a las aptitudes identificadas por los factores situados en los tres estratos, de tal manera que las del primer estrato son aptitudes específicas, las del segundo aptitudes amplias y la del tercero aptitud general.
En este modelo se integran numerosas aportaciones de la tradición diferencial del estudio de la inteligencia. Así, el factor 3G corresponde esencialmente al factor G de Spearman, el modelo de Thurstone se ajustaría a la concepción de aptitudes del primer estrato y en general, es muy similar al modelo de Cattell a al de Vernon, ya que en ambas se encuentran numerosos referentes similares. Sin embargo, este modelo guarda muy poca sintonía con el modelo de Guilford, especialmente porque en este último no hay una concepción jerárquica de las aptitudes.

Conclusiones acerca de los modelos factoriales de la inteligencia
  1. Validez general del factor “g” como concepto básico de la inteligencia general.
  2. Estructura jerárquica de las capacidades. Convergencia de los modelos jerárquicos.
  3. Importancia de los factores primarios y de grupo. La estructura jerárquica de las capacidades cognitivas se ha descrito de forma distinta en la tradición inglesa y americana, sin embargo hay más convergencias que divergencias. La principal diferencia es la ausencia del factor G en el modelo de Cattell-Horn, que sí está representado en el de Vernon; además, en el modelo del Vernon sólo aparecen dos factores de grupo mayor (v:ed y k:m), mientras que en el modelo de Cattell-Horn hay entre cinco y seis factores de segundo orden además de Gf y Gc.

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