Los Modelos de Reglas Mentales

Los modelos de reglas mentales parten del supuesto de que los sujetos tiene reglas de inferencias semejantes a las reglas lógicas y que estas reglas se aplican sobre una representación proposicional de los silogismos condicionales con el fin de probar la conclusión.

Los problemas de razonamiento serán más difíciles en función del número de pasos del procedimiento de prueba y de las propias limitaciones en los recursos de procesamiento de la información.

Braine desarrolla un modelo de deducción natural para subsanar la falta de correspondencia entre la interpretación lógica de los operadores y su interpretación en el lenguaje natural. Será necesario que el componente de lógica mental pueda ser capaz de aprehender las propiedades semánticas y sintácticas de los operadores que se utilizan en el lenguaje natural.
La regla mental del condicional será el modus ponens y en cualquiera de las otras formulaciones se requieren cómputos adicionales, ya que la regla no se puede aplicar directamente. Las formulaciones del condicional que no se ajustan al modus ponens son más difíciles.
En una de las versiones últimas del modelo la explicación del razonamiento condicional está basada en tres componentes. Un primero codifica la entrada de información lingüística del término "si", en unos esquemas de inferencia independientes del contexto. Un segundo componente está constituido por procesos de comprensión pragmática que interpretan el condicional según sea el contexto. Por último, el tercero es un programa de razonamiento con los pasos a seguir desde la información que ya ha sido interpretada hasta la conclusión.

Los esquemas de inferencia para "si" son el modus ponens y la prueba condicional. El repertorio completo de los esquemas incluye un total de 18 reglas básicas y universales.

La utilización está determinada por el programa de razonamiento que ha sido modelado a partir de los datos encontrados en el razonamiento de sujetos adultos. Este programa está constituido por rutinas que dan lugar a un razonamiento directo y estrategias que producen un razonamiento indirecto.

Las rutinas son comunes en todos los sujetos. Se entiende que el razonamiento humano parte de suposiciones y no de premisas propiamente dichas.

Los resultados experimentales mostraron que los sujetos cometían pocos errores en los problemas que se pueden resolver por las rutinas de razonamiento directo. Tanto las falacias de negar el antecedente y afirmar el consecuente como la inferencia del modus tollens se explican por el componente de comprensión pragmática.

Para explicar la inferencia lógica correcta del modus tollens que no se incluye en el repertorio de reglas mentales del sujeto se recurre también a las inferencias invitadas de la comprensión pragmática.

Sin embargo, estas rutinas de razonamiento directo no se pueden aplicar a todos los problemas. Para estos casos, el modelo cuenta con estrategias de razonamiento que no son universales.

Estas estrategias de razonamiento indirecto pueden ser procesos heurísticos.

Rips presenta un modelo computacional denominado ANDS, constituido por dos componentes básicos: estructuras de memoria y rutinas de inferencias.

El supuesto general es que el razonamiento humano consiste en la aplicación de reglas mentales y las rutinas de inferencia son las encargadas de aplicar las reglas para probar argumentos condicionales, disyuntivos y conjunciones.

El procedimiento de prueba consta de una configuración jerárquica de asertos (árbol de asertos), que incluyen las premisas y proposiciones que se derivan de las mismas, y otra configuración de submetas (árbol de submetas) que incluye la conclusión y las proposiciones que la garantizan. Las reglas de inferencia van ubicando estas proposiciones en ambas configuraciones.

El modelo también utiliza suposiciones que permiten asumir que una proposición es verdadera para poder generar inferencias adicionales.

Como hemos visto, el modelo de deducción natural explica el proceso de razonamiento condicional como la generación de una prueba en la memoria de trabajo en la que se admiten suposiciones. El árbol de asertos reúne los pasos lógicos que conducen desde las premisas a la conclusión y el árbol de submetas guía el proceso desde la conclusión a las premisas.

A partir del análisis de protocolos verbales, Rips formula catorce reglas de inferencia que se aplican en un orden de preferencia que empieza por las más sencillas. De este conjunto de reglas, dos son del tipo modus ponens:
  • Una regla hacia delante que va de las premisas a la conclusión y
  • Una regla hacia atrás que procede de la conclusión a las premisas.
La regla del modus ponens hacia atrás se aplica sobre el árbol de submetas cuando la meta es deducir q, y se cuenta con el aserto si p, entonces q. El sistema genera la submeta p y se puede inferir q.

El modus ponens hacia atrás trabaja con la conclusión desde el árbol de submetas permitiendo encontrar un emparejamiento con el consecuente de la primera premisa.

El modelo, sin embargo, no cuenta con un procedimiento directo para la detección de los argumentos inválidos. El análisis de protocolos verbales muestra que los sujetos también evalúan un argumento inválido de forma directa y sin necesidad de realizar una búsqueda exhaustiva.

El modelo de Braine y O'Brien es más completo, ya que permite tanto la evaluación como la generación de argumentos y la detección de la contradicción de forma inmediata al admitir suposiciones contradictorias.

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