La Observación

Introducción

Es la estrategia fundamental del método científico. Supone una conducta deliberada del observador encaminada a recoger datos para formular o verificar una hipótesis.

Estudiaremos:
  • Técnicas de observación propiamente dichas.
  • Técnicas objetivas, instrumentos y aparatos que permiten la observación.
  • Técnicas de autoinforme, por las que el sujeto realiza una auto-observación.
  • La entrevista como técnica para recoger los autoinformes del sujeto y de personas allegadas.
  • Técnicas subjetivas, basada en los atributos o descripciones que el sujeto realiza sobre sí mismo.
  • Técnicas proyectivas, que permiten recoger muestras de la conducta verbal, gráfica o constructiva.
Las técnicas de recogida de información varían en el nivel de inferencia que se efectúa en la interpretación de lo registrado. Una conducta observada, por ejemplo morderse las uñas, puede ser interpretada como muestra de un tipo de conducta o como correlato de otros comportamientos (hiperactividad) o como expresión de la existencia de un determinado atributo (agresividad).

Unidades de análisis (¿qué observar?)

Según Fiske (1978) podemos referir la "unidad" de observación a:
  • Objeto que se pretende observar (persona, grupo, etc).
  • Segmento de tiempo del continuo de conducta.
Sobre las "unidades de observación" se pueden hacer distintas operaciones: descripción, clasificación, transformación inferencial..., según el marco teórico desde el que se realice la observación.

Pueden ser consideradas "unidades de análisis" las relaciones entre las actividades de las personas y los elementos ambientales.

Nosotros consideraremos unidad de observación aquel conjunto de eventos conductuales que, con distintos grados de molaridad-molecularidad, son observados en Evaluación psicológica.

Continuo del comportamiento

La observación se realiza de manera descriptiva sobre todo el continuo de la conducta.

Características:
  • No se realiza especificación previa de las conductas o atributos a observar.
  • Se observa en tiempo real sin especificación previa de la duración de la sesión.
  • Las descripciones se realizan sobre aspectos verbales y no verbales, pudiendo ser compaginadas con las impresiones del observador.

Atributos

Se infieren las entidades que están siendo expresadas por la conducta manifiesta. Por ejemplo, del temblor en las manos inferimos nerviosismo y ello significa ansiedad.

Características:
  • La conducta manifiesta no tiene valor por sí misma, ha de ser elaborada.
  • Esta conversión puede realizarse durante la observación o posteriormente.
  • En la observación de estas unidades suele utilizarse amplios intervalos temporales.

Conductas

Se observa la conducta manifiesta, sea verbal, motora o fisiológica. Variando en un continuo de mayor a menor especificidad.

Características:
  • Especificación previa de la conducta a observar.
  • La observación puede ser teórica, seleccionando el evaluador las conductas relevantes. O empírica según criterios y observaciones previas en estudios piloto.
  • Permite mínimas inferencias por parte del observador.
  • Selección rigurosa de los intervalos de tiempo a observar.

Interacciones

Se intenta determinar relaciones funcionales entre eventos procedentes de dos o más personas o una persona y el ambiente.

Características:
  • Especificación previa de las conductas a observar.
  • Unidades de observación constituidas por influencias recíprocas.
  • Se realiza en unidades de tiempo previamente establecidas.

Productos de conducta

Dos tipos:
  • Procedentes de las ejecuciones del sujeto en el pasado (medidas no reactivas).
    • Erosión: Destrucción daño o cambio físico producido por el sujeto en el ambiente.
    • Huella: Productos de conducta del sujeto al utilizar distintos objetos o consumirlos.
    • Archivo: Datos procedentes de cuadernos escolares, dibujos, curriculum académico del sujeto, etc. Son las más interesantes.
  • Ejecuciones por parte del sujeto de las tareas que el observador presenta. Redacciones, juegos, rompecabezas, etc. Es una situación artificial.
Características:
  • Las primeras tienen la ventaja de no verse afectadas por la reactividad del sujeto.
  • La observación en tareas estándar optimiza la comparación de resultados.
  • Sobre estos resultados se suelen realizar inferencias, lo que a veces es problemático.

Unidades de medida

No confundir con las de observación. El hecho observado se da en alguna medida y hay que ver cuál es la mejor para la unidad observada. Es decir, el tipo de medida dependerá de la unidad de observación.
  • Ocurrencia: Sucede o no el hecho que nos interesa.
  • Frecuencia: Extensión en la cual el evento ocurre en la unidad de tiempo. Puede presentarse en números absolutos o según una tasa o porcentaje. Se caracteriza porque es fácil de obtener si se trata de análisis bien definidas. Suele reflejar, mejor que otros parámetros, cambios en el tiempo. Y expresa el montante total de eventos que han sucedido en durante la observación.
  • Duración: A veces no es suficiente con la frecuencia y es necesario medir la duración. Ya que según Cone y Foster (1982) las propiedades temporales de un evento son:
    1. Intervalo entre comienzo y final (duración).
    2. Intervalo entre presentación del estímulo y comienzo de la respuesta (latencia).
    3. Intervalo entre las manifestaciones sucesivas (intervalo entre respuestas).
      Cada una de estas propiedades puede estar indicada según el tipo de unidad de observación elegida.
  • Dimensiones cualitativas: Relacionadas con la intensidad y magnitud con las que el sujeto realiza sus actividades.
La medición de intensidad puede realizarse de distintas maneras según el tipo de suceso, pero empleándose categorías ordinales (escalas) que evalúan el grado en el que se manifiesta una conducta.
La adecuación hace referencia a la apropiación social o grado de funcionalidad de la conducta. En ocasiones esta adecuación hace referencia a un punto medio en el continuo exceso-defecto. Pudiéndose utilizar para su medida escalas ordinales y por medio de comparaciones normativas.
También se pueden medir los aciertos-errores del sujeto al realizar la conducta.

Técnicas de registro (¿con qué observar?)

La estructuración de la observación permite la replicabilidad y el control de los resultados. El nivel de estructuración depende de la fase de la observación, siendo primeramente poco sistemática, para establecer las condiciones presentes que nos permitan sistematizar posteriormente dicha observación.
Se propone la siguiente clasificación:

Registros narrativos

La emplean evaluadores que realizan descripciones sobre lo observado. Estos registros tienen un formato flexible para permitir recoger las diferentes características de lo observado.

Fuentes de error:
  1. Los observadores pueden realizar distintas descripciones verbales de la misma conducta.
  2. Según esto se puede categorizar o dar distinta significación a los mismos eventos. Estos inconvenientes se pueden solucionar entrenando a los observadores en el uso de un mismo lenguaje descriptivo.
Estos registros se utilizan como paso previo a la hora de establecer catálogos de conducta y también cuando las conductas objetivo presentan una frecuencia baja de aparición y se tienen que registrar por observadores participantes.

Escalas de apreciación (rating scales)

Estas escalas de apreciación o estimación, se utilizan cuando se pretende la cualificación, cuantificación o clasificación de las actividades de un sujeto según específicas conductas, dimensiones o atributos previamente establecidos.
Existen distintos tipos de escalas, escalas de conductas, escalas psiquiátricas, listas de adjetivos, etc.
Características:
  1. El observador-juez conoce previamente al sujeto que valora.
  2. La información sobre el sujeto se produce de forma diferida a la observación.
  3. Las descripciones dependen del marco referencial teórico del evaluador.
  4. Pueden utilizarse muy distintas unidades de análisis.
Estas escalas son útiles a la hora de una primera aproximación cuantificada de la/s conducta/s problemática/s adaptativa/s del sujeto. Y también son útiles para tener datos de la validación social de un determinado tratamiento.
El riesgo máximo es que el examinador se contamine con opiniones externas y se provoque un efecto halo que encauce las futuras observaciones.

Catálogos de conducta

También llamados listas de rasgos. Contienen una serie especificada de conductas y relaciones funcionales entre éstas y eventos ambientales.

Dos tipos:
  • Registros de conductas: Serie de eventos conductuales que el evaluador considera relevantes para el caso que estudia. Este tipo de registros se suele emplear en diseños de caso único y son construidos a propósito para él.
  • Matrices de interacción: Dirigidos exclusivamente a las interacciones entre el ambiente y la conducta, se decir, reacciones antecedente-respuesta o respuesta-consecuente. Se puede referir a la evaluación de un sujeto, interacciones entre individuos o entre un individuo y un grupo.
Sus objetivos son la constatación de las relaciones entre una conducta y sus consecuencias y el estudio de las relaciones interpersonales que se mantienen en un determinado grupo social o ambiente.
Características:
  1. Requieren menor esfuerzo que los códigos de categorías. Las conductas a examen suelen se más simples.
  2. Es un registro multiuso, aplicable a distintas situaciones variando sólo las conductas a examen.
  3. El número de categorías de conducta es reducido.
  4. Son fundamentalmente aplicables en el registro de interacciones diádicas o triádicas.
Resumiendo: Estas matrices son menos útiles si se han de utilizar muchas categorías o es necesario tener en cuenta largas cadenas de respuestas que impliquen a más de dos o tres personas.

Códigos o sistemas de categorías

Son los procedimientos observacionales más sofisticados. Conllevan la enumeración, descripción y clasificación de los eventos conductuales y/o contextuales que se pretenden observar. Comportan un largo proceso de elaboración. Existen códigos de categorías de conducta o interacciones que son estándar y están tipificados.

Ventajas:
  1. Permiten un limitado pero amplio número de actividades a observar.
  2. Suministran información sobre conductas e interacciones complejas.
  3. Permiten comparabilidad entre sujetos e investigaciones.
  4. Simplifican el trabajo de observación ya que el entrenamiento y el código sirven para más de una ocasión.
  5. Al ser un procedimiento estándar presenta mayores garantías científicas.

Registro de productos de conducta

El sujeto realiza una tarea y el evaluador puntúa sus ejecuciones según unas dimensiones de respuesta (tiempo, aciertos, productividad...). Estos productos pueden convertirse en puntuaciones normativas para obtener la posición del sujeto en referencia al grupo formativo, o también pueden ser considerados en términos absolutos como muestra de lo que el sujeto realiza en una tarea concreta.

Procedimientos automáticos de registro

Se pretende evitar los sesgos del observador. Los hay de tres tipos:
  • Medios técnicos de registro: Tipo Datamyte 900, Sistema 7 (SSR) o Sistema de puntuación de observación conductual (BOSS). Permiten registrar automáticamente los eventos de conducta a través de unas determinadas categorías, pudiendo realizar un tratamiento informático de los datos.
  • Aparatos de registro a distancia u ocultos: Maximizan la validez externa de los datos obtenidos. Se emplean magnetófonos, cámaras de vídeo o espejos unidireccionales. Favorecen la naturalidad de la conducta, pero no se pueden emplear sin la autorización del observado.
  • Observación mediante aparatos: Se sustituye el observador humano por un aparato. Pueden ser registros psicofisiológicos o dispositivos de registro de la conducta motora. Son técnicas objetivas que amplifican las respuestas y permiten su registro.
En resumen, a la hora de elegir una técnica de registro observacional ha de tenerse en cuenta:
  • Complejidad y especificidad del problema. Cuanto más complejo y menos específico, menos estructuración inicial tendrá la técnica y exigirá una mayor planificación.
  • Si son eventos bien definidos y en escaso número hay que utilizar catálogos de conducta específicos.
  • Cuando el problema sea primariamente interactivo (de pareja, de familia) se elegirán matrices de interacción.
  • Si son problemas complejos sobre los que existen códigos de categorías conductuales, deberán elegirse estas técnicas.
  • Siempre que sea posible se utilizarán procedimientos automáticos, objetivos y ocultos.
  • En una primera aproximación deben utilizarse escalas de apreciación cumplimentadas por personas allegadas.

Muestreo (¿cuando y/o a quién observar?)

Tratamos de obtener muestras significativas y representativas de los eventos observados, según unidades de medida previamente seleccionadas.
Los registros narrativos recogen el continuo de la conducta en su ambiente natural.
Los registros de eventos tienen en cuenta la ocurrencia o no de un determinado suceso. Presentan unos inconvenientes. No existe constancia del momento exacto de la ocurrencia del suceso. Estos registros son inviables cuando la conducta se da con alta frecuencia. Por el contrario, cuando la frecuencia es muy baja se corre el riesgo de que el observador disminuya su atención.
Por todo esto, si no es factible realizar registros continuos se ha de tener en cuenta lo siguiente:
  • Durante cuánto tiempo se va a prolongar la observación.
  • Con qué frecuencia va a observarse.
  • En qué momentos se van a iniciar y terminar los períodos de observación.
  • Si se van a utilizar intervalos de tiempo para la observación y el registro dividiendo así los períodos de observación.
  • Si se pretende tener constancia de lo que ocurren en distintas situaciones, habrá que tener en cuenta en cuales de ellas se va a realizar la observación.
  • Si se trata de observar a un sujeto o a varios hay que seleccionar a qué sujeto y en qué momento se observa.
Todo esto implica distintos tipos de muestreo:

 Muestreo de tiempo

Hay que elegir durante cuanto tiempo, con qué frecuencia y en qué momentos va a observarse. Para ello hay que tener en cuenta el tipo de eventos a observar, su complejidad y número, la frecuencia y duración con la que ocurren y el tipo de unidad de medida o dimensiones de la respuesta elegida.
En ocasiones los períodos de observación se dividen en dos intervalos de tiempo. En el primero el evaluador observa los eventos objeto de estudio y en el segundo los registra. Luego, lo registrado en el total de períodos de observación será generalizado al total del tiempo observado.

Powell, Martindate y Klup (1975) han establecido tres estrategias para realizar muestreo de intervalos.
  • Muestrear un intervalo total: La conducta no se registra si no se produce en el total del intervalo fijado.
  • Registro en intervalo parcial: Se registra toda conducta que ocurre en una fracción del intervalo de observación.
  • Muestras momentáneas: Se registran conductas que aparecen en un momento determinado del intervalo de observación.
Según Johnston y Pennypacker (1980) no existen prescripciones a la hora de fijar el tiempo de observación. La decisión ha de ser tomada por estrategias racionales y no por reglas de procedimiento. Cuanto más tiempo se observe, más posibilidades hay de obtener una observación generalizable, pero más costoso será el procedimiento.

Se puede resumir lo siguiente:
  1. La duración de la observación será inversamente proporcional a la frecuencia del evento observado.
  2. Para eventos de ocurrencia media se estima necesaria una observación de 1 a 2 semanas.
  3. Los períodos de observación dependen no sólo del tipo de eventos, sino también de la complejidad del instrumento de registro utilizado.
  4. Si se utilizan intervalos de observación y registro, con estrategias de intervalo parcial los tiempos de observación no deben de exceder de 10 segundos. Con estrategias de intervalo total, 5 segundos. Y con muestras momentáneas pueden llegar hasta el minuto.

Muestreo de situaciones

Se emplea cuando el comportamiento varía según los estímulos externos y de sus propiedades funcionales.

Muestreo de sujetos

Se observa las actividades de un grupo de individuos y no de un solo sujeto. Se proponen cuatro posibilidades:
  1. Selección focalizada de individuos: Se eligen los sujetos de forma aleatoria y se observa en función de los intervalos establecidos.
  2. Selección de los intervalos de observación en función del número de sujetos a observar, asignando luego por rotación los sujetos a cada intervalo.
  3. Elegir un criterio de razón fija o variable y se ordenar los sujetos que serán observados en función del número de intervalos y del período de observación.
  4. Rotar el criterio de elección de los sujetos a observar de forma que después del período de observación se haya recogido información de todos los sujetos.
El evaluador deberá tratar de realizar el muestreo suficiente para poder generalizar los resultados.

Lugar de la observación (¿dónde observar?)

La observación sistemática se produce en el lugar natural.
Existe un continuo de naturalidad en el que podría situarse cualquier tipo de observación.

Observación en situaciones naturales

Actualmente se da importancia a la validez ecológica, por lo que se prima la validez externa (generalización de resultados) sobre la interna (control experimental).
La observación natural se produce en el ambiente en que se desenvuelve el sujeto, sin que se que el evaluador provoque sus actividades.

Haynes y Wilson (1979) se refieren a los contextos naturales más comunes.
  • En situaciones familiares se observan las conductas paterno-maternas, de los hijos, interacciones entre ambas... Conviene destacar dos códigos observacionales, el Sistema de Codificación de Conducta (BCS) y el Código Estandarizado de Observación (SOC).
  • En ambiente escolar recogemos información de los escolares, maestros y de las interacciones entre ambos.
  • Contextos institucionales. Pabellones hospitalarios, psiquiátricos, residencias de ancianos, etc.
  • Ámbitos comunitarios. Restaurantes, supermercados, despachos, etc.
En muchas ocasiones resulta difícil observar en ambientes naturales:
  • Los sujetos implicados pueden negarse a ser observados o puede haber inconveniente para que el observador se desplace al ambiente en cuestión.
  • El costo de la observación natural es muy elevado.
Por ello en ocasiones se aconseja que la observación la realicen parientes o allegados o que el observador recoja rastros de conducta (cartas, etc), lo que no suele requerir especiales costes.

Observación en situaciones artificiales

Se emplea cuando no es posible la observación en ambientes naturales. Los resultados de ambientes artificiales tienen más validez interna y menos externa, dependiendo este balance del grado de artificialidad.

Existen distintas vías de replicar artificialmente una situación natural.
  • Podemos presentar al sujeto una serie de estímulos o situaciones que nos interesa observar. Estos procedimientos son los tests situacionales. Se han construido desde réplicas de salas de juegos, escolares etc., hasta otros más sencillos en los que se presentan al sujetos estímulos ante los que se supone que presentan conductas inadecuadas.
  • Incrementando artificialidad y disminuyendo el realismo de la situación, puede presentarse esta como si ocurriera, son las técnicas de "role-playing" que permiten la creación de situaciones ficticias. También se pueden crear artificialmente situaciones por medio de técnicas de lápiz y papel, magnetófonos, fotografías, etc. También se puede crear imaginativamente una situación y verse actuando en ella.
  • Aunque normalmente no se incluye, toda técnica estándar que recoge productos de conducta y todo test de ejecución (inteligencia, rendimiento...) podría ser considerada como un procedimiento artificial de observación.
En resumen, estos procedimientos de observación artificiales:
  1. Su aplicabilidad de pende de si los eventos a estudiar son replicables en el laboratorio, de su especificidad, de la probabilidad de ocurrencia y de su reactividad.
  2. Tienen gran sensibilidad ante la aplicación de tratamientos.
  3. Su poder predictivo y validez externa depende de los eventos a observar.
  4. Se utilizan más en la investigación que en la práctica.
  5. Se debe analizar la situación artificial antes de utilizarla, para sopesar sus inconvenientes.

Garantías científicas de la observación

Como todo procedimiento científico de recogida de información, la observación ha de presentar una serie de garantías que son: fiabilidad, validez y/o exactitud de lo observado.

Fuentes de error de la observación

Fundamentalmente tres:

Procedentes del sujeto observado

Los sujetos pueden modificar su conducta al saberse observados. Esto se llama reactividad.
Según Haynes y Horn (1982) sus indicadores más importantes son:
  1. El cambio sistemático de la frecuencia de las conductas objeto de estudio.
  2. Incremento de la variabilidad de la conducta que no se relaciona con cambios en las situaciones ambientales.
  3. Expresión verbal de que se está produciendo reactividad.
  4. Discrepancia entre los datos procedentes de la observación y los recogidos con otros procedimientos.
  5. Diferencia entre lo observado y un criterio objetivo previamente conocido.
Los mismos autores nos indican los factores causales de la reactividad.
  1. El proceso observacional mediatiza la introducción de nuevos estímulos en el ambiente.
  2. El grado de reactividad está en función del grado en el que la observación modifica el ambiente natural.
  3. Las características individuales de los sujetos afectan a la reactividad.
  4. El tipo de conducta afecta a la reactividad.
  5. La reactividad es una propiedad de los organismos que se ven afectados por los estímulos novedosos incrementando su activación.
Recomendaciones para minimizar la reactividad.
  • Utilización de observadores participantes.
  • Utilización de dispositivos ocultos de observación.
  • Minimizar la interacción observador-sujeto.
  • Pedir a los sujetos que actúen de forma natural.
  • Utilizar un amplio período de habituación.
  • Utilizar distintos sistemas de observación y distintos observadores para estudiar la validez de los resultados.
Podemos igualmente utilizar medidas libres de reactividad como:
  • Medidas de erosión, huella y archivo.
  • Productos de conducta de la situación natural pero provocados por el observador.
  • Observaciones simples recogidas por un observador que no interviene en la situación.

Procedentes del observador

Grados de observación:
  • Observador no participante. Es independiente de lo observado y el sujeto no tiene conocimiento de él. Se suele dar cuando se utilizan registros mecánicos. La reactividad es mínima y hay una mayor objetividad.
  • Observador implicado en la situación. No es un allegado al sujeto, es ajeno pero participante. Se maximiza la objetividad pero también se puede aumentar la reactividad.
  • Observador allegado. Se minimiza la reactividad pero también puede disminuir la objetividad. Los sesgos introducidos por los allegados pueden disminuir por entrenamiento de los mismos.
Expectativas: El observador introduce involuntariamente sesgos importantes. Puede ser:
  1. Al elegir el tema de observación.
  2. Al registrar conductas o categorías.
  3. Al seleccionar el diseño estadístico de tratamiento de los datos.
Para evitar o minimizar estos sesgos Kazdin (1980) recomienda utilizar observadores entrenados y, si se utilizan allegados, tratar de no contaminarles con las expectativas del evaluador.

Entrenamiento: Según Wildman y Ericsson (1977) mediante entrenamiento se pueden subsanar errores de tiempo e interpretación.
El entrenamiento se considera concluido cuando los entrenados llegan a alcanzar altos niveles de acuerdo entre sí y cuando se obtengan acuerdos sobre un criterio previamente establecido.
El entrenamiento se debe prolongar a intervalos regulares durante toda la observación para evitar el efecto de "arrastrado" o desplazamiento, por el que el observador modifica poco a poco su forma de identificación de las categorías conductuales.

Características generales: O atributos del observador (edad, sexo...) También pueden mediar en la observación

Procedentes del sistema de observación

Principalmente el código o registro elegido. Las características que aumentan la bondad de estos instrumentos son:
  1. Claridad de las definiciones conceptuales.
  2. Reducido número de categorías o conductas presentes.
  3. Utilizar un código estándar que cuente con garantías científicas.
  4. En caso contrario, definir previamente los eventos conductuales a observar.
  5. Si se utilizan clasificaciones sobre atributos o escalas de conducta, el observador deberá conocer suficientemente al sujeto.
Los procedimientos de registro mecánicos son una fuente de objetividad, aunque a veces presentan problemas metodológicos.

Algunas cuestiones sobre fiabilidad, validez y exactitud

¿En qué medida son generalizables los datos de un observador a los recogidos por otros observadores?.
Una primera garantía del proceso es la utilización de más de un observador, así podemos tener en cuenta la objetividad o fiabilidad interjueces.
Los índices más adecuados para hallar el grado de concordancia inter e intra observador/es son, respectivamente a) concordancia para escalas nominales; b) concordancia según frecuencia y c) concordancia en base a duración.
  1. Índice de concordancia en base al orden. Coeficientre propuesto por Scott. Se puede usar para buscar el grado de concordancia entre registros o intra observador.
  2. Índice de concordancia con base a la frecuencia. Calculados con respecto al grado de acuerdo entre observadores, pero esto presenta el inconveniente de no tener en cuentar el grado de concordancia debido al azar, por lo que no es recomendable su uso.
  3. Duración Se trata de comprobar la concordancia entre jueces cuando se utiliza como unidad de medida la duración de la conducta observada.
Recomendaciones a la hora de establecer un acuerdo entre observadores:
  1. El acuerdo interobservadores debe ser utilizado a la hora de probar la fiabilidad de las observaciones.
  2. El estadístico a utilizar debe estar en correspondencia con el tipo de dimensión de respuesta empleado.
  3. Cuando se utilizan escalas de estimación o apreciación conviene emplear la perspectiva correlacional clásica.
  4. No se deben tener en cuenta datos que obtengan bajos acuerdos entre observadores.
Tienden a incrementar la generabilidad las siguientes condiciones:
  1. Utilización de definiciones conductuales claras.
  2. Utilización de intervalos de observación.
  3. Entrenamiento adecuado y semejante de los observadores.
  4. Recalibración (prolongación del entrenamiento) de los procedimientos de observación.
  5. Conocimiento extenso y semejante de los observadores cuando se utilizan escalas sobre constructos.
¿Hasta qué punto lo observado en un determinado momento es extensible a otros momentos de la vida del sujeto?.
Podríamos hablar de estabilidad si los datos de un periodo se repiten en otros y generalizar a un universo temporal.
Procedimientos para estimar la estabilidad:
  1. Correlaciones entre dos observaciones aplicando coeficientes de fiabilidad test-retest.
  2. Apreciación visual de la línea base registrada.
  3. Medir la consistencia intrena según la fórmula de Spearman-Brown.
Recomendaciones:
  1. Caso de trabajar con diseños n=1 en códigos o categorías conductuales simples es preferible la inspección visual de la línea base.
  2. Si se trata de códigos de categorías complejos y/o de utilizarse éstos en distintos periodos de observación deben emplearse procedimientos correlacionales.
¿Hasta qué punto los datos de observación procedentes de una situación son generalizables a otras situaciones?.
Nos interesa que los datos obtenidos en el laboratorio sean generalizables a la vida real. Si se utilizan las observaciones para hacer inferencias, no se deberá tener en cuenta esta preocupación, ya que entonces nos basamos en un enfoque teórico que sostiene la generabilidad intersituacional.
El muestreo intersituacional nos permite conocer hasta qué punto los datos obtenidos en una situación son aplicables a otras.
La validez externa se determina a través de la concordancia con lo observado en situaciones naturales.

Planificación de la observación

  1. El caso que nos ocupa ¿requiere observación?.
  2. ¿Qué unidades de observación están implicadas en la hipótesis sobre el caso?.
    • Continuo de la conducta.
    • Atributos.
    • Conductas.
    • Interacciones.
    • Sistemas de categorías.
    • Productos.
  3. ¿Qué unidades de medida van a ser utilizadas?.
    • Ocurrencia.
    • Frecuencia.
    • Duración.
    • Dimensiones cualitativas.
  4. ¿Mediante qué técnicas van a ser recogidas las observaciones?.
    • Registros narrativos.
    • Escalas de apreciación.
    • Catálogos de conducta.
    • Sistemas de categorías.
    • Registro de productos.
    • Procedimientos automáticos de registro.
  5. ¿Quién o quienes van a ser observados?.
    • Un solo sujeto.
    • Varios.
    • Representatividad de los sujetos observados (en su caso).
  6. ¿Dónde se va a observar?.
    • En situaciones naturales.
    • En situaciones artificiales.
    • Representatividad de la situación de observación.
  7. ¿Durante cuánto tiempo se realizará la observación?.
    • Tiempo total de observación.
    • Número de sesiones.
    • Duración de las sesiones.
    • Duración de los intervalos de observación y registro (en su caso).
    • Periodos de habituación (en su caso).
  8. ¿Quién o quienes van a observar?.
    • Uno o varios observadores.
    • Preparación de los observadores.
  9. ¿Cómo va a apreciarse la bondad de las observaciones?.
    • Generalizabilidad entre puntuadores.
    • Generalizabilidad entre situaciones.
    • Generalizabilidad en el tiempo.

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