Evaluación De La Inteligencia Desde El Enfoque Binet-Terman-Wechsler

Introducción

Tenemos como objetivo describir cómo se evalúa la inteligencia, considerada como “capacidad general de adaptación”, cuando se utilizan tests individuales de inteligencia construidos desde la concepción de la inteligencia de Binet, Terman y Wechsler y sobre la base de las estrategias utilizadas por estos autores.

Contexto teórico del proceso de evaluación

Supuestos básicos

Binet definió el desarrollo mental como la adquisición de los “mecanismos intelectuales básicos”:
  • Capacidad de juicio.
  • Capacidad de razonamiento.
  • Capacidad de comprensión.
  • Capacidad de memoria.
  • Etc.
A partir de estos supuestos, Binet construyó una escala cuya finalidad era la de posibilitar la detección temprana de los sujetos retrasados.
Para Binet la medida de la inteligencia se operativiza a través de la observación y cuantificación de los éxitos y fracasos de los sujetos en las tareas en las que se hallan implicados.
Para Wechsler el constructo inteligencia hace referencia a un aspecto de la personalidad total, por lo que no parece que pueda medirse en abstracto, con independencia de otros aspectos de la misma.
Al intentar definir que es lo que caracteriza a la inteligencia como tal, señala que es un compuesto de habilidades o capacidades que permien la adaptación del sujeto a las exigencias del medio y considera que las diferencias en inteligencia son diferencias en el grado de desarroyo de tales habilidades.
En cuanto al proceso mismo de avaluación de la inteligencia, dado que se la considera como un aspecto de la personalidad, Wechsler señala la importancia de observar el comportamiento del sujeto durante la prueba, ya que las características personales pueden obstaculizar el que el sujeto muestre sus capacidades reales.

Edad mental (E.M.), cociente de inteligencia (C.I.) y cociente de desarrollo (C.D.)

Los tests construidos por Binet, en particular, ejercieron un gran influjo, tanto en el tipo de tests de inteligencia que se desarrollaron posteriormente como en el modo de concebir la inteligencia humana. Por lo que se refiere al 1º de tales influjos el efecto fue positivo, ya que los instrumentos de medida han tenido una utilidad práctica.
Las escalas construidas por Binet permitieron evaluar el desarrollo intelectual de una forma empírica.
Se clasificaba a cada sujeto examinado comparando el nº de elementos que había resuelto correctamente con el nº promedio superado por los sujetos normales de distintas edades cronológicas que habían sido utilizados para estandardizar la prueba. A partir de esta comparación, se asignaba al sujeto una puntuación, expresada en unidades de edad, correspondiente a la edad en que por término medio los sujetos normales resolvían el mismo nº de problemas que aquél había superado, puntuación que reflejaba la edad mental del sujeto.
Dos problemas al procedimiento de medición del desarrollo intelectual de Binet:
  1. El concepto de “edad mental” en que se basa sólo es aplicable mientras la inteligencia se halla en período de desarrollo, pero no posteiormente.
  2. Tanto el significado psicológico de las puntuaciones de edad mental obtenidas por sujetos de edades cronológicas diferentes como su significado estadístico no es el mismo.
Este hecho dio lugar a que en las revisiones y ampliaciones posteriores del test de Binet, Terman (1916) y Terman y Merrill (1937), se introdujese una medida relacional, el cociente de inteligencia, índice que se calcula mediante la fórmula:

El uso de los CI de edad tropieza con dos dificultades:
  1. Es una simple medida de precocidad o de retraso y no tiene sentido su utilización cuando la inteligencia deja de evolucionar , ya que entonces nos encontraríamos con que el nivel de desarrollo intelectual disminuye al aumentar la edad cronológica.
  2. Los CI de edad numéricamente idénticos pertenecientes a sujetos de edades diferentes no tienen por qué tener el mismo significado estadístico. La razón está en que la inteligencia no se desarrolla a la misma velocidad durante todo el período de desarrollo, sino que existen diferentes ritmos en distintos momentos que hacen que la variabilidad de los CI de edad sea diferente según la edad cronológica de los sujetos.
Para superar las dificultades anteriores, dos procedimientos
  1. Escalas de puntuaciones centiles, fáciles de interpretar y tienen el mismo significado en cualquier test, si bien tienen el inconveniente de que son escalas ordinales y no permiten saber en qué cuantía un sujeto supera a otro.
  2. Escalas de puntuaciones típicas, permiten superar la dificultad de las ordinales al utilizar como unidad constante la medida de desviación típica
Mediante una transformación de las puntuaciones típicas Wechsler introdujo el método de los cocientes de desviación utilizados inicialmente para la evalución de la inteligencia de los adultos, pero cuyo uso se ha extendido a otras muchas escalas , incluyendo el Terman-Merrill. Estos cocientes constituyen una nueva escala con media de 100 y desviación típica de 15 (Wechsler) y 16 en la última revisión del test de Binet realizada por Terman y Merrill (1960).

A la hora de interpretar un CI hay que tener en cuenta los siguientes puntos:
  • Tipo de tareas de que se compone la prueba a partir de la cual ha sido obtenido.
  • La dificultad de los elementos.
  • El grupo o muestra que ha sido utilizado para baremar el test.
  • El tipo de CI utilizado –de edad o de desviación.
Autores como Gesell, Bayley, Brunet y Lézine han construido escalas de desarrollo destinadas a la evaluzación de los niños desde el nacimiento hasta los dos o tres años, prolongándose hasta los seis años. Estas escalas también utilizan cocientes de desarrollo (CD) –de edad o de desviación- pero la evaluación mediante estas pruebas no es totalmente comparable a la evaluación de la inteligencia que se realiza mediante pruebas como el Terman-Merrill o el WISC en edades superiores porque en relación con la predicción del nivel intelectual posterior, diferentes estudios revisados por Brunet y Lézine (1976) han puesto de manifiesto que las medidas precoces no permiten pronosticar la inteligencia posterior. Sólo permiten señalar que en un momento dado se ha observado en un sujeto un nivel de desarrollo determinado respecto al desarrollo medio, afirmación especialmente cierta en relación a las medidas del desarrollo correspondientes al primer año de edad. La razón de este hecho parece residir en que la evolución mental del niño no va unida ni sólo ni principalmente a la maduración psicofisiológica de sus funciones –que es lo que fundamentalmente evalúan las escalas de desarrollo de las primeras edades- sino que depende del medio en que se desarrolla el niño, en la medida en que éste facilita distintos estímulos y cauces de desarrollo. Pero, precisamente por esta razón, la determinación del cociente de desarrollo de un niño es importante, ya que, en caso de retraso notable, permite la adopción de medidas correctoras encaminadas a evitar el posterior retraso intelectual del mismo.

Escalas de inteligencia de Wechsler

Escala de inteligencia para adultos de Wechsler (WAIS)

Antes de la 1ª escala de Wechsler, el Wechsler-Bellevue (1940), los tests de aplicanción de que se disponía para la evaluación de la inteligencia de los adultos, especialmente con fines clínicos, presentaban varias deficiencias. Entre las más importantes estaban:
  1. El que las tareas propuestas eran inapropiadas para las personas adultas, ya que habían sido pensadas principalmente para niños.
  2. El hecho de que los resultados se interpretasen en relación con el concepto de “edad mental”, lo cual era inadecuado para los adultos.
Estas deficiencias fueron superadas por el Wechsler-Bellevue, escala que, sin embargo, fue necesario revisar debido a que la variabilidad en el grado de dificultad de los elementos era insuficiente, lo que limitaba su capacidad discriminativa, y a que la muestra de tipificación no se consideraba suficientemente representativa de la población a la que iba dirigido el test. De esta revisión surgió el WAIS.

Descripción

El WAIS consta de 11 subtests seleccionados en base a consideraciones de tipo racional sobre su capacidad para poner a prueba la inteligencia del sujeto. Wechsler supuso que los seis primeros servirían para poner de manifiesto las diferencias existentes entre los sujetos examinados en el grado de adquisición y utilización del lenguaje, y que los cinco últimos permitirían evaluar la inteligencia puesta de manifiesto en la realización de tareas de tipo perceptivo o manipulativo.

Escala verbal
  • (I) Información. Este subtest consta de 29 preguntas a través de las cuales se evalúa la cantidad de información que el sujeto ha tomado de su ambiente.
  • (C) Comprensión. Subtest con 14 elementos a través de los cuales se evalúa la capacidad del sujeto para analñizar y justificar las razones de ciertas costumbres y para actuar confiadamente de acuerdo con las mismas. Evalúa, además, el grado de internalización de la cultura, la aptitud del sujeto para verbalizar adecuadamente sus ideas y la influencia del estado emocional del momento o de problemas emocionales específicos.
  • (A) Aritmética. 14 elementos. Se evalúa el grado de eficiencia del sujeto en la resolución de problemas que presuponen la comprensión del concepto de número así como la concentración del sujeto y la resistencia a la distracción.
  • (S) Semejanzas. 13 elementos, se evalúa el grado en que el sujeto ha asimilado las semejanzas y diferencias entre los objetos, hechos o ideas a los que se ve expuesto o con los que se relaciona, así como su habilidad para clasificar tales semejanzas y diferencias.
  • (D) Memoria de dígitos. Consiste en la presentación al sujeto de series de 3 a 9 dígitos, verbalmente, dígitos que él debe repetir también verbalmente, y de series de 2 a 8 dígitos que debe repetir en sentido inverso. Se pretende evaluar la memoria auditiva inmediata e, indirectamente, la capacidad de atención y resistencia a la distracción.
  • (V) Vocabulario. Se presentan al sujeto en forma oral y visual simultáneamente, 40 palabras, al tiempo que se le pide que diga su significado.
Escala manipulativa
  • (CN) Clave de números. Se presenta al sujeto una clave en la que hay 9 símbolos emparejados con 9 dígitos, y se le dan 90 segundos para que ponga en la hoja de respuestas tantos símbolos como pueda bajo los números a que aparecían asociados en la clave. Se evalúa la capacidad de aprendizaje asociativo y la destreza visomotora del sujeto.
  • (FI) Figuras incompletas. Se presentan al sujeto 21 tarjetas en cada una de las cuales hay un dibujo al que le falta una parte y se le dan 20 segundos para ue diga qué parte es la que falta. Se trata de evaluar si el sujeto es capaz de distinguir qué modificaciones se han introducido en un ambiente familiar, en sus objetos o en su estructura.
  • (C) Cubos. El sujeto debe construir 10 dibujos utilizabdi 4 ó 9 cubos cuyas caras son rojas, blancas o de ambos colores. Se evalúa la capacidad de analizar y sintetizar dibujos geométricos abstractos, orientando espacialmente los cubos con los que trabaja. También se pretende explorar el tipo de proceso que el sujeto sigue en la solución del problema, su integración psicomotora, la rapidez de su ejecución y factores no intelectivos como impulsividad, distractibilidad y meticulosidad.
  • (H) Historietas. 8 elementos. Se presentan al sujeto varias tarjetas en cada una de las cuales hay un dibujo perteneciente a un comic o historieta. Los dibujos se presentan desordenados y el sujeto debe ordenarlos para que formen una historieta con sentido.
  • (R) Rompecabezas. Prueba con 4 elementos. Se evalúa la capacidad del sujeto de sintetizar un todo a partir de sus partes. Adicionalmente se pretende explorar el proceso que el sujeto sigue en la solución del problema.

Procedimiento para evaluar la inteligencia del adulto

Wechsler 2 tipos de comparaciones.
  1. Requiere que la puntuación del sujeto evaluado se compare con las obtenidas por los sujetos que se hallan en el punto más alto del desarrollo mental.
  2. Es necesario comparar el nivel de funcionamiento intelectual del sujeto con el de los sujetos de su mismo grupo de edad. Este tipo de comparación nos va a permitir obtener el cociente de inteligencia del sujeto. El WAIS permite obtener tres cocientes de inteligencia:
    • El cociente de inteligencia verbal (CIV)
    • El cociente manipulativo (CIM)
    • El cociente de inteligencia total (CIT)
Para obtener los CI se suman la puntuaciones típicas obtenidas en cada subtest de la parte verbal, de la parte manipulativa y de ambas parte (total escala). A continuación, se transforma cada uno de los totales en una puntuación típica derivada mediante la comparación de los mismos con el baremo correspondiente a cada una de las partes de la escala, construido a partir de las puntuaciones obtenidas por los sujetos del grupo de edad a que pertenece el sujeto examinado. Tales puntuaciones típicas derivadas, cuya media es 100 y cuya desviación típica es 15, son los CI.

El WAIS también proporciona:
  • Información cualitativa (Respuestas concretas que el sujeto ha dado a las distintas preguntas o los tipos de resultados obtenidos en las tareas manipulativas.
  • Observaciones que hayamos podido hacer sobre el modo en que ha abordado la realización de las distintas tareas.
  • Observaciones relativas a su conducta general a lo largo de la situación a examen.
Consideraciones para interpretar los resultados:
  1. Fiabilidad
  2. Validez
  3. Significación de las diferencias CIV-CIM. Pueden ir asociadas a numerosas situaciones, por lo que por sí solas no pueden tomarse como indicadores de una patología específica.
  4. Significación de los perfiles.
  5. El examen del sujeto con esta prueba permite fundamentalmente establecer el nivel del funcionamiento intelectual del sujeto en el momento de ser examinado y, eventualmente, formular hipótesis sobre distintos tipos de variables que pueden afectar a dicho funcionamiento, así como hacer predicciones sobre las posibilidades futuras del sujeto.

Escala de inteligencia para niños de Wechsler (WISC)

Descripción

Esta escala consta de 12 subtests, los 11 primeros semejantes a los que componen el WAIS. El último es un test de laberintos, prueba con la se intenta evaluar la capacidad de planificación de la acción a realizar y la coordinación psicomotora. La estructura de la escala es semejante a la del WAIS, estando dividida en dos partes que permiten obtener un CI verbal, un CI manipulativo y un CI total a partir de la puntuación total en la escala.
Diferencias: En el WISC, de las 12 pruebas, ordinariamente sólo se pasan 10. Las otras dos quedan como suplementarias. Las pruebas suplementarias son dígitos, para la parte verbal, y laberintos o clave de números para la parte manipulativa; tienen baja correlación con el total de la escala. Cuando hay tiempo, no obstante, se pueden pasar las 12 pruebas, pero en ese caso hay que establecer las correcciones oportunas antes de calcular los CI.

Proceso de interpretación

En el WISC siempre se compara al sujeto con los de su grupo de edad, tanto para obtener las puntuaciones típicas correspondientes a cada prueba como para obtener los CI.
En el WAIS y en el WISC, las escalas de puntuaciones derivadas son iguales. En ambos tests la media es 10 y la desviación típica 3. Y lo mismo ocurre con las puntuaciones en que se expresan los CI, dado que en ambos tests la media es 100 y la desviación típica 15.
El WISC proporciona básicamente los mismos tipos de información que el WAIS.
Consideraciones:
  1. Fiabilidad
  2. Validez
  3. Significado de las diferencias CIV-CIM. No se han realizado estudios para determinar la significación estadística y psicológica de las discrepancias entre los cocientes verbal y manipulativo. Se ha observado que en el 50% de los sujetos se dan discrepancias de 8 puntos o más y que en los niños procedentes de medios culturales empobrecidos el CIM es superior al CIV.
  4. Significado de los perfiles. Diferencias muy grandes entre dos pruebas pueden deberse al azar. Importancia del análisis cualitativo de las respuestas y del estilo de actuación del niño durante la prueba.

Escala de inteligencia para preescolar y primaria de Wechsler (WPPSI)

Su estructura es análoga a la del WAIS y WISC. Consta de dos subescalas, una verbal (seis subtests) y otra manipulativa (cinco subtests) y una escala total. De ellas se obtienn los correspondientes CI

Escala verbal
  • Información
  • Vocabulario
  • Aritmética
  • Semejanzas
  • Comprensión
  • Frases (Nuevo subtest)
Escala manipulativa
  • Casa de los animales (Nuevo subtest)
  • Figuras incompletas
  • Laberintos
  • Dibujo geométrico (Nuevo subtest)
  • Cuadrados

Proceso de interpretación

  1. Corrección de la prueba. Implica obtener el perdil de puntuaciones típicas correspondiente a cada subtest así como los cocientes de inteligencia verbal, manipulativo y total. En la región Valenciana, parece más adecuado el uso de las normas locales.
  2. Determinación de los límites de puntaje verdadero de los cocientes obtenidos.
  3. Realización de predicciones.
  4. Determinar si existen diferencias significativas entre los CI verbal y manipulativo.
  5. Determinar si existen diferencias significativas entre cada par de puntuaciones del perfil.
  6. Determinar la interpretación psicológica que cabe dar a las diferencias estadísticamente significativas entre los cocientes o entre las puntuaciones típicas.

Otras pruebas para la evaluación individualizada de la inteligencia y el desarrollo intelectual construidas desde el enfoque Binet-Terman-Wechsler

Pruebas aplicables a sujetos menores de dos años (Baby tests)

“Escalas para el diagnóstico del desarrollo”, de Gesell y Amatruda (1947)

Estas escalas se construyeron tras una serie de estudios longitudinales sobre el desarrollo normal de los niños de edades comprendidas entre los 4 meses y los 3 años.
Permiten evaluar los efectos del crecimiento tal y como se reflejan en la conducta del niño, dando lugar a la aparición de conductas nuevas.
Evaluación:
  1. Conducta motora. Comprende tanto los grandes movimientos corporales como las coordinaciones motrices de tipo más fino: reacciones posturales, mantenimiento de la cabeza, sentarse, pararse, gateo, marcha, forma de aproximarse, asir y manejar un objeto.
  2. Conducta adaptatda.
  3. Lenguaje.
  4. Conducta personal-social.
Según Gesell, las conductas pertenecientes a las 4 áreas señaladas aparecen siguiendo un orden riguroso. Este hecho ha permitido el establecimiento de normas que sirven como criterio de madurez y que definen cada una de las etapas del desarrollo. Con fines de diagnóstico, se han establecido ocho edades clave: 4, 16, 28 y 40 semanas; 12, 18, 24 y 36 meses. Cada una de las cuales es momento de aparición, por término medio, de conductas especialmente relevantes.
La exploración del niño mediante estas escalas proporciona información de tipo cualitativo sobre las conductas presentes o ausentes en el niño. Permiten la obtención de 4 cocientes de desarrollo, uno para cada una de las áreas exploradas y, cuando los cocientes anteriores resultan semejantes entre sí, la obtención de cocientes generales de desarrollo (CD=(DE / EC) x 100).

Validez: No permiten pronosticar la inteligencia posterior excepto en caso de retraso muy acusado (CD igual o menor que 50)
En las escalas construidas por Gesell, el número de elementos incluidos para evaluar cada área en los distintos niveles de edad no es el mismo en todos ellos. En algunos casos un solo elemento sirve para marcar el paso al nivel siguiente. El modo de calcular la edad de desarrollo no es completamente objetivo.

“Escala para la evaluación del desarrollo psicológico” (Brunet y Lézine, 1976)

Esta prueba permite evaluar el grado de desarrollo del niño, desde el nacimiento a los dos años y medio, en 4 áreas:
  1. Motriz o postural.
  2. Lenguaje.
  3. Adaptación o comportamiento con los objetos.
  4. Relaciones sociales.
Los materiales necesarios para la evaluación también son semejantes; cubos, aros, campanillas, tazas, etc. Las pruebas se distribuyen en 16 niveles de edad (1,2,3,4,5,6,7,8,9,10,12,15,18,21,24 y 30 meses). El número de pruebas relativas a cada una de las áreas de funcionamiento exploradas es aproximadamente el mismo en todos los niveles.
La segunda prueba es una escala no verbal que alarga los tests infantiles hasta los seis años.
El examen del niño mediante esta prueba proporciona:
  1. La edad global del desarrollo y el correspondiente cociente de desarrollo.
  2. Un perfil gráfico del nivel de desarrollo alcanzado en cada una de las áreas exploradas.
En cuanto a la sifnificación psicológica y su validez para predecir el desarrollo intelectual posterior, cabe decir que no puede verse en un CD global más que una indicación aproximada y momentánea del desarrollo del niño, nunca se debe presentar un cociente sin que vaya acompañado de una descripción de las adquisiciones que refleja.
Esta prueba, si bien permite obtener un perfil de resultados, no ofrece datos que permitan conocer cuándo las discrepancias existentes entre los niveles de desarrollo alcanzados en las distintas áreas exploradas son estadísticamente significativos, lo que posibilitaría una interpretación clínica de las mismas más fiable, al haberse podido descartar que se deban al azar.

“Escalas Bayley de desarrollo infantil” (Bayley, 1969)

Escalas aplicables a niños de 2 a 30 meses de edad.
Constan de 3 partes que, si bien se consideran complementarias, ofrecen su aportación propia:
  1. La Escala Mental. Se evalúa la agudeza sensorio-perceptiva; la capacidad de respuesta a los estímulos y de hacerlo distinguiendo entre éstos; la adquisición temprana de la “constancia de los objetos”; la capacidad de memoria, de aprendizaje y de resolución de problemas; las vocalizaciones al comienzo de la comunicación verbal y la capacidad temprana para generalizar y clasificar.
  2. La Escala de Psicomotricidad. Permite evaluar el grado de control del cuerpo, la coordinación de los músculos grandes y la habilidad manipulativa de manos y dedos.
  3. El Registro del Comportamiento. Evalúa la naturaleza de las orientaciones sociales y objetivas del niño hacia su entorno, tal y como se expresan en sus actitudes e intereses y en las tendencias de aproximación o evitación de los estímulos.
Los resultados de esta prueba vienen expresados en puntuaciones típicas; son comparables, por tanto, con independencia del nivel de edad en que se hayan obtenido. Estas puntuaciones se transforman de modo que se obtiene un índice de desarrollo mental (IDM) y un índice de desarrollo psicomotor (IDP), cuyas distribuciones tienen media 100 y desviación típica 16. Estas medidas reflejan retraso, precocidad o similitud en relación con el nivel de funcionamiento de los sujetos de la misma edad cronológica.
Estas escalas son las más idóneas para la evaluación del desarrollo hasta los dos años y medio, si bien sería deseable comprobar el grado de validez de la tipificación americana para la evaluación de la población española.

Pruebas aplicables a sujetos entre dos y dieciocho años

Además del WPPSI y del WISC, cabe destacar las siguientes:

Test Stanford-Binet. Revisión de Terman y Merrill (1960)

La versión que se utiliza en España del Test de Binet es la de 1960.
Consta de 142 pruebas distribuidas en 20 niveles de edad.
La naturaleza de las tareas se clasifica en:
  • Lenguaje.
  • Memoria.
  • Razonamiento.
  • Razonamiento numérico.
  • Pensamiento conceptual.
  • Coordinación visomotora.
  • Inteligencia social.
Los materiales incluyen distintos elementos impresos (tarjetas con dibujos, etc.), un tablero excavado, cubos de construcción, cuentas de madera y algunos juguetes
No es adecuada para sujetos con deficiencias sensoriales. Ceguera o sordera, sujetos con parálisis cerebral o sujetos con problemas de lenguaje.
Los resultados de la aplicación de esta escala vienen expresados como Cocientes de Inteligencia.
Para el cálculo de la edad mental es necesario computar la edad base, concediendo al sujeto todos los meses correspondientes a los aciertos adicionales que haya obtenido por encima de dicha edad.
Una vez obtenida la Edad Mental, es posible obtener el CI de desviación mediante una tabla. Estos CI tienen en esta prueba una media de 100 y una desviación típica de 16.
La fiabilidad depende de la edad y del CI.
La escala es más fiable para los niños de CI bajo que para los de CI elevado.

“Escalas McCarthy de aptitudes y psicomoticidad para niños” (McCarthy, 1972)

Aplicables desde los dos años y medio a los ocho y medio.
La prueba consta de 18 tests agrupados en las seis escalas siguientes:
  1. Escala verbal. Permiten evaluar la capacidad del niño para expresarse verbalmente, así como la madurez de sus conceptos verbales.
  2. Escala Perceptivo-manipulativa. Evalúa la capacidad de razonamiento cuando es necesario manipular materiales. Para la solución de las tareas se requiere capacidad de imitación, de clasificación lógica y de organización visual.
  3. Escala numérica. Intenta evaluar la facilidad del niño para manejar números y su capacidad para comprender términos cuantitativos.
  4. Escala General Cognitiva. Está compuesta por todas las tareas que forman las escalas V, PM y N. Posibilita una evaluación del desarrollo mental del niño.
  5. Escala de Memoria. Evalúa la memoria en relación con estímulos visuales y auditivos.
  6. Escala de Motricidad. Evalúa motricidad gruesa y fina. Más apropiada para evaluar a los sujetos pequeños, en los cuales la motricidad es importante.
Los índices proporcionados por las Escalas McCarthy no pueden considerarse como medidas de contenido evolutivo, dado que se compara al sujeto con los niños de su grupo de edad, el manual proporciona las edades mentales correspondientes a los distintos índices, lo que permite una interpretación de éstos desde una perspectiva evolutiva, si bien con las limitaciones que conlleva el modelo de evaluación del desarrollo propuesto por Binet.

“Escalas de Alexander” (Alexander, 1935)

Esta escala evalúa la inteligencia a través de tareas manipulativas, en las que se ha demostrado que influye no sólo la inteligencia del sujeto, sino una factor específico al que Alexander denominó “inteligencia práctica”.
Esta escala se construyó inicialmente para ser aplicada a suejtos de edades comprendidas entre los 11 y 16 años, puede aplicarse a niños desde los 7 años y a los adultos.
Especialmente útil para determinar el nivel de desarrollo intelectual de sujetos sordos y de personas con problemas de idioma.
Se compone de 3 pruebas:
  1. Passalong. Consta de nueve problemas de dificultad creciente, en cada uno de los cuales, el sujeto debe modificar la posición de unas fichas azules y rojas hasta dejarlas en la posición indicada en la tarjeta modelo. Se puede aplicar aisladamente.
  2. Cubos de Khos. Consta de 10 problemas y es posible evaluar la capacidad de estructuración espacial del sujeto, y la capacidad de análisis y síntesis de su pensamiento conceptual. Es muy sensible al deterioro mental.
  3. Construcción con cubos.

“Escala de Madurez Mental de Columbia” (Burgemeister, Blum y Lorge, 1972)

Permite evaluar la capacidad de razonamiento aplicada a la clasificación de dibujos y figuras. Cada elemento tiene una serie de dibujos, uno de los cuales no se relaciona con los demás.
Es una prueba aplicable desde los 3 años y seis meses a los 9 años y 11 meses.
Consta de 92 elementos distribuidos en series que forman 8 escalas o niveles superpuestos.
Para examinar a un niño hay que escoger el nivel correspondiente a su edad cronológica y aplicarle los elementos del mismo.
Los resultados de la evaluación vienen expresados en puntuaciones de desviación con media de 100 y desviación típica de 16.
Se puede calcular a través de puntuaciones directas un “Indice de Madurez” que expresa con cuál de los trece grupos de edad de la muestra de tipificación concuerdan mejor los resultados del mismo.

Consideraciones sobre el proceso de evaluación

Consideraciones sobre la elección de pruebas

Las preguntas de que se parte:
  • ¿Cuál es el nivel de funcionamiento intelectual del sujeto “en relación con el nivel alcanzado por otros sujetos”?
  • ¿Cuáles son los puntos fuertes y débiles en el funcionamiento intelectual del sujeto?
  • En caso de funcionamiento deficiente, ¿qué hipótesis podrían formularse sobre la naturaleza del mismo? ¿qué áreas sería necesario explorar en profundidad con vistas a determinar el entrenamiento adecuado?
Tener presentes los siguientes criterios:
  1. Edad.
  2. Tipo de sujeto.
  3. La naturaleza de los comportamientos explorados.
  4. Datos de tipificación.
  5. Información estadística disponible.

Problemas de la evaluación de la inteligencia y su desarrollo desde el enfoque Binet-Terman-Wechsler

  • Concepción misma de la inteligencia.
  • Determinación de si la inteligencia es una capacidad unitaria o de si existen diferentes habilidades, si son independientes o si se relacionan de algún modo (se ha puesto de manifiesto utilizando el AF que la inteligencia no es una capacidad unitaria).
  • Visión estática del funcionamiento intelectual del sujeto.
  • Problema de la capacidad predictiva de los tests.

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