Psicología Social y Cultura

Introducción

El estudio de la cultura se ha realizado desde tres movimientos: la Psicología de los pueblos, cultura y personalidad y los estudios transculturales, y también hay nuevos planteamientos desde la Psicología evolutiva, la Psicopatología y la Psicología social.
La perspectiva de la Psicología de los pueblos sigue siendo actual a través del estudio de la identidad cultural y las migraciones. Los antropólogos siguen realizando un análisis transcultural comparando el desarrollo, la Psicopatología y la conducta social e los pueblos y el mundo occidental. Los psicólogos culturales se centran en las sociedades urbanas, con referencias comparativas a “otras culturas”. Los estudios transculturales han puesto de manifiesto el debate sobre la universalidad de la cultura. En el Manual de Psicología Transcultural, de Triandis se plantea el análisis transcultural de las principales áreas de la Psicología.

¿Qué es la Cultura?

Kroeber y Kluckhohn plantean que “la cultura consiste en patrones, explícitos o implícitos, de y para la conducta adquiridos y transmitidos mediante símbolos, constituyendo el logro distintivo de los grupos humanos, incluyendo su representación en artefactos; el núcleo esencial de la cultura consiste en ideas tradicionales y en sus valores”. Señalan 6 tipos de definiciones:
  • Descriptivas: intentan definir todos los aspectos de la vida humana que ilustran la idea de cultura. P. ej definen la cultura como el compendio de conocimientos, producciones artísticas…
  • Psicológicas: se centran en aspectos psicológicos, como la socialización o el aprendizaje individual.
  • Históricas: enfatizan la acumulación de tradiciones. Aportación de Knutson: “cultura es un modo de vida que el hombre adquiere como herencia social, el cual comprende el conocimiento almacenado para un uso futuro.
  • Estructurales: Hacen hincapié en la organización de la cultura. Estudian la disposición estructural de los elementos que la componen, reflejando su interrelación. Esta clasificación es para Berry, Poortinga, Segall y Dasen el punto de partida del término cultura como conjunto de condiciones compartidas que limitan el repertorio de conductas disponibles para lo miembros de un grupo. Estas condiciones limitadoras incluyen los condicionantes internos de la transmisión genética y los externos de los contextos ecológicos, socioeconómicos, históricos y situacionales.
  • Normativas: Hacen referencia a las reglas que gobiernan las actividades de las personas. Duveen y Lloyd diferencian entre valores, que ejercen obligaciones imperativas, y normas, que ejercen obligaciones contractuales, los valores obligan a todos los miembros del grupo, y las normas sólo a aquellos miembros que tienen un determinado rol.
  • Genéticas: Resaltan el origen de la propia cultura, que puede crearse como algo adaptativo al hábitat de las personas, como fruto de interacción social, o como resultado de un proceso creativo humano.
En la definición de Segall se incluyen lo modos de pensar, actuar, relacionarse con otros y con el mundo exterior. La cultura es así un puente que nos comunica con el pasado, pero también una guía hacia el futuro.
Geertz dice que el análisis de la cultura ha de hacerse a base de interpretaciones, de la descripción de los significados.

La Cultura Subjetiva y la Psicología Social

Se distingue entre cultura material o tangible y cultura inmaterial o intangible. La cultura material/objetiva hace referencia a patrones de producción y consumo y a las características ecológicas de las sociedades. La cultura no material/subjetiva guarda relación con el mundo intangible (ideas, valores, percepciones del mundo) que crean los miembros de una sociedad. Los componentes de la cultura subjetiva:
  • Creencias. Las características que las personas asocian a la cultura.
  • Roles o papeles. Las conductas esperadas y prescritas para las personas con posiciones definidas en la estructura social.
  • Normas. Reglas que regulan las conductas, creencias y emociones, deseables e indeseables para los miembros de la cultura.
  • Valores. Fines y principios relevantes en la vida con los que las personas evalúan lo que es deseable, bueno o bello, y que sirven de guía de la conducta diaria.
Bond plantea que psicológicamente la cultura es “un sistema compartido de creencias (lo que es verdad), de valores (lo que es importante), de expectativas, especialmente sobre los guiones conductuales y su significado”. Este sistema está desarrollado para satisfacer las necesidades básicas de subsistencia, apreciación social y el ejercicio de las propias habilidades en un nicho geográfico particular.
Este sistema compartido refuerza la comunicación de significados. Así reduce la incertidumbre y la ansiedad, ya que consigue que la conducta de sus miembros sea predecible, entendible, aceptable y valiosa. Fiske afirma que la cultura es lo que socialmente se transmite o construye, es la constelación de prácticas, competencias, ideas, esquemas, símbolo, valores, normas, instituciones, metas, reglas constitutivas, artefactos, y las modificaciones en el ambiente físico.
Triandis insiste en el carácter compartido por los miembros de una sociedad de “actitudes, creencias, categorizaciones, auto-definiciones, normas, roles, y valores”, sin olvidar las prácticas sociales como comer en grupo. Se podría hablar de un “modelo cultural”, cuya identificación es dada por el lenguaje situado histórica y geográficamente.
El aspecto subjetivo es el componente de la cultura que más interesa a la Psicología social porque hace referencia a las creencias, normas, actitudes y representaciones sociales que dan sentido a las respuestas de individuos y grupos.

Aspectos Objetivos de la Cultura y la Psicología Social

La cultura está inscrita en costumbres, rituales y escenarios de conducta institucionalizados. Concebir la cultura como el conocimiento subjetivo no compartido permite pasar por alto las formas objetivadas del conocimiento social. El conocimiento cultural no sólo está presente en la mente.
Aunque la cultura influye en nuestras acciones, ayuda a formar nuestra personalidad, lo que llamamos naturaleza humana. Ej: en las culturas china y europea se valora el esfuerzo y el trabajo, pero mientras que en Europa lo que se estima es el esfuerzo personal y la ética protestante del trabajo, en China se valora más el trabajo dentro de un grupo de parentesco y el respeto al grupo humano al que uno pertenece. Así, la cultura es una expresión de las diferencias en valores sociales, que serán inculcados en la socialización.
No todos los patrones de conducta regulares que son visibles en una sociedad son el producto de elecciones valorativas de las personas de esa sociedad. Ej: los atascos de tráfico. Se producen pese a que las personas valoran la rapidez y la conducción adecuada. Los atascos son un efecto de las decisiones individuales racionales que, al agregarse, dan lugar a lo contrario de lo que se deseaba. Además las constricciones situacionales producen cambios de patrones conductuales contrarios a algunos valores culturales. Ej: la incorporación de la mujer al mercado laboral en tiempo de guerra en las culturas que valoran la segregación de género.
La cultura emerge de la interacción social, es un producto de adaptaciones a condiciones pasadas que se enfrenta a los desafíos del presente. En las definiciones de cultura hay elementos identificables: una construcción del ser humano, una especificación de modos de vida, su transmisión a través de las generaciones sucesivas, su interiorización por parte de los miembros de una sociedad y su susceptibilidad a los cambios.

Los Componentes de la Cultura

La cultura se concibe como un conjunto de componentes de conocimiento: denotativo (lo que es) y connotativo (lo que debería ser). En todas las culturas hay símbolos, normas, valores y creencias.

Los Símbolos

Los seres humanos no experimentamos el mundo igual que otros seres vivos; creamos un mundo de significados transformando los elementos de la vida social en símbolos. Usamos y dependemos tanto de ellos que no nos paramos a reflexionar sobre ellos. Pero cuando visitamos una sociedad distinta a la nuestra nos damos cuenta de su importancia. En esas condiciones experimentamos un choque cultural, que es nuestra sorpresa o incapacidad de interpretar el significado de los símbolos y prácticas culturales que se emplean en una sociedad diferente.
Así, las prácticas culturales (visibles) incluyen manifestaciones con un carácter simbólico. Entre ellas destacan los símbolos, héroes (personas vivas o muertas, reales o imaginarias) y los rituales, actividades colectivas, ej: maneras de saludarse, mostrar respeto a los demás, ceremonias religiosas…
El lenguaje es un factor fundamental de la cultura. Es cualquier estructura abstracta que permite a los miembros de una sociedad comunicarse simbólicamente y que tiene interpretación semántica. Esta definición engloba tanto las lenguas naturales como la comunicación animal. En todo el mundo el lenguaje es el mecanismo más importante de reproducción cultural, que asegura la transmisión de una cultura de generación en generación.
Los símbolos permiten a las personas entender la sociedad y la imagen que quieren dar de sí mismas.

Las Normas

En China, cuando uno quiere saber cuánto gana un compañero de trabajo se lo pregunta directamente. En Europa occidental, preguntarle a alguien cuánto gana se considera una impertinencia. Las normas son reglas y expectativas sociales a partir de las cuales una sociedad regula la conducta de sus miembros. Algunas prohíben ciertas cosas, otras son prescriptivas, es decir, indican qué es lo que se debe hacer.
En las culturas es frecuente que coexistan aspectos contradictorios que tratan de regular normativamente situaciones conflictivas. P. ej, la cultura individualista de EEUU valora la independencia personal, aunque al mismo tiempo inculca en las personas la conveniencia de adaptarse a muchos grupos y relaciones sociales diversas, por lo que el individualismo se acompaña de una fuerte tendencia a la adaptación al entorno social. Estas normas contradictorias se reflejan en el hecho de que las personas de cultura anglosajona individualista puntúan más alto que los colectivistas asiáticos en autoobservación. Las personas de alta autoobservación se caracterizan por una enorme variabilidad conductual por una orientación de adaptación al entorno social. Regulan la forma de expresarse y de presentarse a sí mismas ante los demás para cubrir las apariencias, y son muy sensibles a las claves sociales e interpersonales que indican lo que es apropiado hacer en cada situación.
En las culturas colectivistas las personas suelen interactuar con menos gente y sus relaciones son más prolongadas en el tiempo. Su conducta pública sigue normas claras, es poco relevante y afecta menos a su imagen privada. Pero en las culturas individualistas las personas deben relacionarse con miembros de diferentes grupos, y la cultura pública se supone que es una expresión del sí mismo privado real.

Los Valores y las Creencias

Los sociólogos llaman a las posturas frente al mundo valores, que son modelos definidos con los que las personas evalúan lo que es deseable, bueno o malo, y que sirven de guía para la vida en sociedad. Desde el punto de vista de la cultura, los valores son enunciados acerca de cómo deben ser las cosas. Para la Psicología social los valores son constructos psicosociales que expresan la relación estable e integral entre el individuo y la sociedad.
En general, los valores son principios amplios y generales que sirven de base a las creencias. Éstas son manifestaciones específicas que las personas consideran como ciertas. Así, los valores son proposiciones más abstractas acerca de cómo deben ser las cosas, mientras que las creencias hacen referencia a asuntos más específicos sobre los que se emite un juicio de verdad o falsedad. Rockeach definió los valores como metas individuales, jerárquicamente estructuradas e internamente consistentes.
Los valores culturales son normativos, designan lo deseable o cómo se espera que sea la realidad. Describen los ideales de una sociedad. Pero esos ideales pueden coexistir a pesar de no ser cumplidos por la mayoría de las personas. P. ej, aunque las relaciones prematrimoniales estaban proscritas en los años 50 en España, los embarazos prematrimoniales eran numerosos.
Los valores, cuando se plasman en normas sociales, se aplican en todas las áreas. P. ej, en el dominio de la familia, una cultura que legitima las diferencias de estatus se reflejará en el alto grado en que los adultos controlan y castigan a los niños, es decir, en lo que se llama conductas de rol. En la actualidad, los países desarrollados comparten valores de igualdad social y universalistas, las normas son aplicables a todos por igual, y todos los ciudadanos tienen los mismos derechos. Pero uno de los conflictos actuales es cómo se compagina la igualdad con la diversidad. P. ej, cada país enfoca de distinto modo la cuestión de libertad y la educación religiosa. En Inglaterra, el Estado financia las escuelas anglicanas, católicas y judías pero las musulmanas. En España se financian los colegios católicos y se oferta obligatoriamente la religión católica, aunque esta oferta no se generaliza al resto de confesiones religiosas.

Dimensiones de Valores que Definen las Culturas

Modelo de Hofstede

Inkeles y Levinson señalan problemas que son básicos en cualquier cultura: la relación con la autoridad, la concepción de sí mismo, que incluye la relación entre la persona y la sociedad y las diferencias entre hombres y mujeres, y cómo afrontar el conflicto, controlar la agresión y la expresión de las emociones.
Hofstede definió la cultura como la programación cultural de la mente que diferencia unos grupos de otros. Aplicó a trabajadores de IBM una escala de valores asociados al trabajo. En su muestra, el mundo desarrollado está sobrerepresentado, y África infrarepresentada. Pese a todo, su base de datos es la más completa hasta la fecha. Las dimensiones culturales que encuentra están basadas en un análisis colectivo. La media de cada país es la unidad de análisis que se utiliza para describir cómo se posiciona en el conjunto de dimensiones. Las dimensiones son:
  • La distancia jerárquica, o hasta qué punto los miembros menos poderosos de los grupos aceptan las desigualdades de poder. País de baja distancia jerárquica: Dinamarca, país de alta distancia jerárquica: Malasia.
  • Individualismo-colectivismo, o la prioridad dada a la persona o al grupo. País colectivista: Guatemala, país individualista: EEUU. Los asiáticos confucianos con los que más se diferencian del individualismo occidental, y los latinoamericanos tienen un perfil mixto.
  • Masculinidad-feminidad, o grado en que las culturas distinguen entre hombres y mujeres. Las culturas masculinas enfatizan las conductas estereotípicas de género y los valores masculinos dominantes como el éxito, el dinero o la competición. Ej: Japón. Las culturas femeninas marcan menos las diferencias de rol de género, no son competitivas y valoran la cooperación y el cuidado de los débiles. Ej: países escandinavos.
  • La evitación o control de la incertidumbre, o grado en que la gente se siente amenazada por las situaciones ambiguas o por el miedo a lo desconocido, que intentan evitar por códigos y creencias estrictas. Las naciones de alta evitación de la incertidumbre como Grecia buscan la seguridad y son intolerantes ante la incertidumbre. Los países con baja evitación de la incertidumbre como Jamaica son más relajadas y aceptan más los riesgos, además no tienen una necesidad de reglas formales que regulen la actuación en cada momento.
Características del individualismo-colectivismo


Individualismo bajo (colectivismo)
Individualismo alto
Todos son dependientes de grupos adscritos, familia más numerosa Interdependencia voluntaria de relaciones elegidas
Conciencia de Nosotros Conciencia del Yo
El patrón de valores que se aplica al propio grupo no se aplica al resto de grupos El patrón de valores que se aplica al propio grupo se extiende al resto de grupos
Particularismo: preferencia excesiva que se da al interés particular sobre el general Universalismo: comprensión, aprecio, tolerancia y protección para el bienestar de toda la gente y para la naturaleza
Valores
Valores
Materialismo Hedonismo, postmodernismo, bienestar
Conservación: tradición, conformidad y seguridad Autonomía afectiva e intelectual, compromiso igualitario
Lealtad al grupo, responsabilidad compartida, estatus adscrito Responsabilidad individual, relación negociada con el grupo, meritocracia

El individualismo y la distancia jerárquica son dos dimensiones culturales importantes que influyen sobre los procesos psicológicos. Otros autores encuentran que la feminidad cultural son dos dimensiones que afectan a la afectividad.

Modelo de Triandis: Individualismo y Colectivismo (Vertical y Horizontal)

Triandis combina el individualismo y colectivismo con la jerarquía, es decir, con la dimensión vertical-horizontal. Estos conceptos configuran las dos dimensiones más importantes y contrastadas que sirven para definir las culturas.

Individualismo y colectivismo (vertical y horizontal) según Triandis

Individualismo horizontal: UNICIDAD:
  • Tener espacio propio
  • Identidad propia
  • Ser diferente a los demás
Individualismo vertical: Orientación hacia el LOGRO:
  • Valorar el triunfo
  • Hedonismo
Colectivismo horizontal: COOPERACIÓN:
  • Prestar atención a las relaciones con los iguales dentro del grupo
  • Valorar la armonía grupal
Colectivismo vertical: CUMPLIMIENTO:
  • Respeto y obediencia al poder
Modelo de Schwartz

Schwartz proporciona información sobre los valores humanos que caracterizan a las culturas. Estudia los valores desde los dominios individual y colectivo, proponiendo una estructura universal de dichos valores.

Valores Colectivos de Schwartz
Según este autor, existen diferentes tipos de culturas individualistas y colectivistas. Hay dimensiones culturales colectivas capaces de diferenciar unas culturas de otras. Así, las culturas individualistas pueden enfatizar valores de dominio (potencian la ambición, el éxito y la competitividad), autonomía intelectual y afectiva. Las culturas también pueden reafirmar valores colectivistas como el compromiso igualitario (las personas cooperan en la búsqueda del bienestar, el conservadurismo (promueven el mantenimiento del estatu quo y la jerarquía (enfatizan las diferencias de estatus y poder entre roles).
Las diferencias en valores, entre Europa y EEUU según Schwartz y Ros consisten en que en Europa Occidental se otorga prioridad a la autonomía personal entendida como independencia y responsabilidad social a los demás, y en EEUU se valora la autonomía personal entendida como búsqueda de placer y del éxito, y seguridad y orden social.

Valores Individuales de Schwartz
Schwartz y Bilsky proponen que los valores humanos tienen una estructura universal. Clasifican los valores como tipos motivacionales, donde cada valor refleja objetivos a perseguir y se agrupan en función del tipo de objetivo que se pretende. Las 10 motivaciones básicas son:
  1. Poder: búsqueda de la posición y prestigio social
  2. Logro: el perseguir el éxito profesional
  3. Hedonismo: placer y gratificación sensual para la persona
  4. Estimulación: excitación, variedad, novedad y desafíos en la vida
  5. Autodirección: independencia en la acción y el pensamiento
  6. Universalismo: comprensión, aprecio, tolerancia y protección para el bienestar de toda la gente y para la naturaleza
  7. Benevolencia: preocupación por el bienestar de la gente próxima
  8. Tradición: respeto de las costumbres y la religión
  9. Conformidad: limitación de las acciones
  10. Seguridad: búsqueda de seguridad, armonía y estabilidad en la sociedad
El universalismo y la benevolencia tienen como objetivo la trascendencia, el poder, el logro y el hedonismo la promoción personal, y la tradición, conformidad y seguridad la conservación. En cuanto a las orientaciones generales, Schwartz las concreta en tres: valores personales de orientación individualista formada por poder, logro, hedonismo, estimulación y autodirección), valores de orientación colectivista (benevolencia, tradición y conformidad) y valores de orientación mixta (seguridad y universalismo).

Modelo de A. P. Fiske

Fiske hace una revisión de los estudios sociológicos y antropológicos y propone la existencia de 4 elementos en las relaciones sociales: el compartir social, la jerarquía de autoridad, la equidad y la tasación (coste-beneficio). Los dos primeros tienen relación con las dimensiones de colectivismo y distancia jerárquica en la línea de Hofstede. La equidad se refiere a la igualdad en las relaciones, cuando cada persona de la relación contribuye por igual en una interacción social. La importancia de medir todo por su valor material se asociaría con la instrumentalizad. Estos dos conceptos se vinculan con la feminidad y masculinidad que postulaba Hofstede.
Posteriormente, Fiske y cols realizan un examen de datos transculturales y constatan que la imagen de dependiente no se puede equiparar a la competitividad. Tampoco la interdependencia está exente de motivaciones orientadas al beneficio grupal.

Modelo de Trompenaars

Trompenaars plantea que la cultura es la manera en que un grupo de personas resuelve los problemas. Estos problemas pueden estructurarse en torno a 3 categorías:
  1. los que se derivan de nuestras relaciones con otras personas,
  2. los que provienen de las actitudes ante el factor tiempo, ej: en Holanda el tiempo se percibe como una línea recta, mientras que en ciertos países africanos piensan en el tiempo más como un círculo, en el que el pasado y el presente se unifican con las acciones futuras, y 
  3. los relacionados con el entorno. Ej: hay culturas que ven que lo que afecta a sus vidas reside dentro de la persona. En otras perciben que el control del mundo es más externo y por consiguiente no pueden dominarse.
Además Trompenaars dice que nuestros valores determinan la definición de lo bueno y lo malo, y se relacionan con los ideales compartidos por un grupo. Estos valores se estructuran en torno las cinco orientaciones: universalismo vs particularismo, individualismo vs colectivismo, neutra vs afectiva, específico vs difuso y logro vs atribución.
Hizo un estudio sobre dilemas de elección con empleados de multinacionales en 50 países. Sus análisis con técnicas de escalonamiento multidimensional extrajeron dos dimensiones principales:
  • Conservación (particularismo y estatus adscrito) vs compromiso igualitario (universalismo y estatus por mérito). El universalismo es la posición que afirma que todos somos iguales en recursos y justicia. Universalismo es similar al compromiso igualitario de Schwartz y al individualismo horizontal. El particularismo es equivalente al valor de conservación postulado por Schwartz y al colectivismo vertical.
  • Compromiso leal vs compromiso utilitario. Se basa en cómo las personas definen sus relaciones con los grupos. Esta dimensión es similar al individualismo-colectivismo de Hofstede.
China puntúa alto en compromiso leal (la lealtad familiar es obligada) y Rusia puntúa alto en el compromiso utilitario (además de ser particularistas, es decir, deben priorizar las relaciones particulares elegidas voluntariamente, como los amigos).
En sociedades individualistas todo el mundo debe ser tratado por igual (universalismo). P. ej, dar un trato preferente a un cliente por encima de otros se considera un mal método comercial. En sociedades colectivistas ocurre lo contrario. Para una mente colectivista sólo las personas físicas son dignas de confianza.

Modelo de Inglehart

Inglehart ha analizado el cambio cultural. Plantea que las sociedades industriales avanzadas se caracterizan por el predominio de valores postmaterialistas frente a valores materialistas. Los valores postmaterialistas están representados por ítems como desear el bienestar subjetivo, no dar importancia al trabajo duro, valorar la tolerancia social y confiar en la gente, y los materialistas están caracterizados por el rechazo a los grupos diferentes, el respeto a los padres, la importancia del trabajo, y creer que las mujeres deben tener niños para realizarse.
El contexto social está vinculado al nivel de desarrollo socioeconómico y al bienestar social de las sociedades postmodernas. Hay un efecto de conjunto dentro de cada sociedad, de manera que las personas de mayor edad comparten en mayor medida valores materialistas que los jóvenes. Las viejas generaciones han vivido en su juventud la pobreza y las guerras, y las generaciones jóvenes han crecido en sociedades prósperas económicamente y estables.

Convergencia de los valores de Hofstede, Schwartz, Fiske y Trompenaar

Las correlaciones que se obtienen a partir de las puntuaciones medias por país como unidad de análisis muestran que las puntuaciones del individualismo de Hofstede tienen a converger positivamente con los valores de Trompenaars y Schwartz.

Convergencia entre Hofstede y Schwartz
El individualismo de Hofstede se asocia a la autonomía intelectual y afectiva y al compromiso igualitario de Schwartz. Estas dimensiones contemplan un conjunto de rasgos del individualismo instrumental y expresivo: contienen ítems que se refieren a desear una vida placentera y a valorar la creatividad, la igualdad, la libertad y la responsabilidad. En el polo opuesto está el colectivismo, el predominio del grupo sobre la persona.
El compromiso igualitario implica una baja distancia jerárquica, los indicadores de individualismo se relacionan negativamente con los de jerarquía. El individualismo de Hofstede también se vincula negativamente a los valores de conservación de Schwartz, es decir, el colectivismo laboral se asocia a valores de orden y seguridad, tradicionalismo, auto-disciplina e importancia de las relaciones públicas.

Convergencia entre Hofstede y Trompenaars
La autonomía personal en el trabajo de Hofstede se asocia con el predominio de la meritocracia y de las normas universalistas en el estudio de Trompenaars. Pero el particularismo puede reflejar distintos tipos de colectivismo, p. ej, los chinos son particularistas porque priman la lealtad familiar, mientras que en Rusia son particularistas pero eligen respecto a quién lo son. En las culturas individualistas priman las relaciones formales con criterios de trato universal.
El individualismo de Hofstede también se asocia al compromiso igualitarista de Trompenaars. El colectivismo en el trabajo de Hofstede se asocia al estatus adscrito, a las relaciones particularistas, a la responsabilidad compartida y a una relación de lealtad a largo plazo con los endogrupos.

Otras Dimensiones Culturales Relevantes

Edward T. Hall dice que comunicarse no significa lo mismo para todas las culturas. Popularizó la idea de que en cada contexto cultural existe una forma particular de estructurar la distancia física y el tiempo.

Contexto Alto versus Bajo y Estilo de Comunicación Directo e Indirecto
  • Culturas de alto contexto: la mayor parte de la información está en el contexto físico o en la persona, hay muy poco contenido en la parte explícita verbal del mensaje.
  • Culturas de bajo contexto: la mayor parte de la información es explícita y verbal.
Los estilos directo e indirecto está relacionados con cómo hacemos las preguntas o nos dirigimos al otro. P. ej, los filipinos veían a los norteamericanos como rudos y sin tacto. En los países asiáticos se usa poco el “no”, y el “sí” puede significar “no” o “tal vez”.

Noción de Tiempo
  • Tiempo policrónico: significa hacer varias cosas a la vez manteniendo los compromisos. Ej: los vendedores atienden a varias personas a la vez.
  • Tiempo monocrónico: consiste en hacer una cosa tras otra. La puntualidad es norma. Ej: en las paradas de autobús se sigue un orden de llegada.
Alto versus Bajo Contacto
Esta dimensión se encuentra en la obra de Hall:
  • Culturas de alto contacto: poca distancia entre las personas y elevado contacto físico. Ej: característico de mediterráneos, latinos y árabes, aunque con algunas diferencias de matiz.
  • Culturas de bajo contacto: alta distancia y poco contacto físico. Culturas con estas características son las individualistas: anglosajones, europeos del norte y centro. Y las de bajo contacto colectivistas China, Japón y Tailandia.
Factores Predictores de Variabilidad Cultural

Las dimensiones culturales expuestas están asociadas a variables ecológicas, económicas y sociodemográficas y a indicadores macrosociales.

Variables Ecológicas: Clima y Latitud

Son los indicadores que definen la estructura geográfica y climática de los países. Destaca la latitud. En un estudio, cuando se comparaban dentro de cada país las personas del norte con las del sur, el clima cálido se relacionaba con una mayor emoción. En otro, los países con climas fríos y moderados tienen a ser culturas individualistas, mientras que los países con climas cálidos tienden a ser colectivistas.
No se debe deducir que el clima sea un factor explicativo de las diferencias emocionales. Los factores socioeconómicos y culturales eran predoctores más importantes de las experiencias emocionales hedónicas que el clima, y los efectos del clima desaparecen cuando se controlan otros factores socioeconómicos y culturales.

Variables Socioeconómicas

El Índice de Desarrollo Humano (IDH) combinar 3 componentes básicos: longevidad, educación y nivel de vida. El IDH es la mejor medida de desarrollo. Hofstede y Triandis postulan qué factores causales del individualismo han sido el desarrollo socioeconómico, la baja densidad de la población, la urbanización, las migraciones y el cambio de familia extensa a familia nuclear. Estos cambios han aumentado las posibilidades de elección de las personas y los recursos, y han promovido la autonomía personal respecto a los grupos descritos como la familia. Inglehart también sugiere que el desarrollo socioeconómico incrementa el bienestar y los valores postmaterialistas y promueve valores autoexpresivos. El individualismo está vinculado históricamente a la tradición democrática republicana, de respeto a los derechos humanos y al protestantismo.
Con respecto a la influencia del desarrollo económico en la experiencia subjetiva de las emociones, dos estudios muestran que los ingresos económicos altos se relacionaban con el bienestar subjetivo o la experiencia emocional placentera cuando se controlan otros factores socioculturales. Sin embargo, el efecto del IDH no es tan consistente. Se relaciona con el bienestar subjetivo, pero no con el equilibrio de afectos, el efecto más consistente es del individualismo sobre las experiencias emocionales.
El desarrollo socioeconómico se asocia a mayores valores individualistas, y el bienestar refuerza el individualismo cultural y los valores postmaterialistas. Esto supone un declive de la ética protestante del trabajo y del individualismo utilitarista, que ceden ante un individualismo expresivo en aumento. Estos valores de la ética protestante son ahora más comunes en las sociedades colectivistas y jerárquicas.
Las actitudes competitivas y de logro no se relacionan con el individualismo cultural. Una revisión reciente ha encontrado que la competición y el logro son más comunes en sociedades jerárquicas y de menor desarrollo socioeconómico. Nuestros estudios encuentran que las actitudes competitivas de Triandis están más presentes entre inmigrantes extranjeros que en españoles, y son especialmente altas entre los inmigrantes ecuatorianos en España.
Las sociedades con menor desarrollo económico, menor educación, menor esperanza de vida, menos urbanizadas y con grandes diferencias sociales entre ricos y pobres, comparten valores más jerárquicos y autoritarios que justifican las diferencias de estatus.
La feminidad–masculinidad cultural y la evitación de la incertidumbre no están relacionadas con el nivel de desarrollo económico del país o con la latitud geográfica. La feminidad cultural es independiente de la latitud: hay culturas femeninas en países con climas cálidos, moderados y fríos.

Indicador Macrosocial: la Religión

Durkheim dice que la religión trata de las cosas que sobrepasan los límites de nuestro conocimiento. Es una institución social que incluye creencias y prácticas basadas en una concepción de lo sagrado, manteniendo el control y la cohesión social. La religión es un producto de diversos grupos humanos, y sus características están ligadas a las de la cultura donde florece. De aquí la dificultad de hallar una definición universalmente válida.
Clasificar las religiones significa enumerar sus formas objetivas. Pueden dividirse en religiones de la naturaleza y el espíritu, naturales y positivas, y fundadas y reveladas. Hay 3 divisiones: las grandes religiones monoteístas del Mediterráneo (judaísmo, cristianismo, islamismo), las grande religiones orientales, que constituyen sistemas filosófico-morales sobre la base de una religiosidad primitiva (budismo, brahmanismo, confucionismo,taoísmo) y las doctrinas religiosas nacidas de la reforma promovida por Lucero, el protestantismo, cuyas ramas son el luteranismo, el calvinismo el presbiterianismo y el anglicanismo.
América Latina es predominantemente cristiana y católica, frente al 575 de Europa, un 87% de los creyentes de la región son católicos. En Asia las religiones más profesadas son el budismo, islamismo e hinduismo. En el norte de África el islamismo, y en Oceanía el protestantismo.
Triandis plantea que para los colectivistas la religión toma forma de adoración grupal, la salvación personal está unida a lo que les sucede a los parientes. Los individualistas perciben las creencias religiosas y la salvación como personales, no necesitan unirse a los demás y no requieren ningún intermediario como la Iglesia. El protestantismo luterano está vinculado al surgimiento del capitalismo y la sociedad modernas. Ahora los valores individualistas están más presentes en las sociedades que tienen un origen predominantemente protestante. Pero los valores de logro y competición son menos compartidos por las culturas individualistas e igualitarias.
Las relaciones ente el predominio del Islam y la existencia de unos valores más jerárquicos y colectivistas, que se explicarían por una organización social teocrática basada en la creencia en la obediencia a Dios, no se sustentan con los datos disponibles en el nivel colectivo. Puede explicarse por la gran variabilidad cultural entre las regiones del mundo de origen islámico desde el punto de vista histórico.

Matizaciones sobre el Análisis de la Cultura

Dentro de la misma nación pueden coexistir diferentes culturas, p. ej la cultura gitana en España. La cultura tampoco se puede atribuir a una homogeneidad o componente racial, ya que existe mayor variabilidad genética dentro de los grupos que entre ellos, y la base genética del concepto de raza se ha ido abandonando desde mediados del s. XX.
Otro aspecto relacionado con la cultura que hay que evitar es el del fundamentalismo cultural, la cultura no es una entidad inmutable e inconmensurable. No es un ente estable y equilibrado, es un sistema en tensión, dentro del que coexisten normas contradictorias. Otro riesgo es el antropomorfismo, concebir a las sociedades como personajes y a la historia como los hechos biográficos de los individuos. La cultura de una nación no es una personalidad, no es un “carácter nacional”.
Además ha de realizarse una comparación cultural que integre aspectos emic y etic. Estos términos distinguen entre aspectos que son específicos de cada cultura (emic) y los que son comunes a todas ellas (etic). Las propuestas emic y etic, además de sugerir que la conducta humana deber ser considerada en relación son tu entorno, exigen que se le preste atención a la posibilidad de que un constructo pueda variar en su significado, estructura y medición para diferentes culturas.
Triandis propuso la siguiente estrategia para construir instrumentos culturalmente válidos:
  1. desarrollar los instrumentos emic en diferentes culturas,
  2. poner a prueba en cada cultura una combinación del instrumento emic correspondiente junto con ítems potencialmente etic de otras culturas y 
  3. buscar la estructura universal compartida por las diferentes culturas.
La comparación entre las culturas implica unos requisitos previos:
  • El establecimiento de la equivalencia lingüística de los instrumentos
  • Garantías de que el significado conceptual es el miso
  • La misma unidad métrica y origen escalar de las escalas empleadas
  • Una distribución idéntica de respuesta, de forma que un valor en la escala ha de corresponder al mismo grado o intensidad del constructo.
¿Cuál es el origen de la cultura?
La capacidad para la cultura tiene su origen en la evolución biológica. La cultura moldea esas capacidades para que adopten expresiones concretas. Aquí reside uno de los aspectos más interesantes del fenómeno cultural: la combinación de universalidad y diversidad.
La cultura no sería posible sin las capacidades psicológicas que los humanos y otras especies tenemos, como la imitación y la comunicación. Pero hacen falta también mecanismos que elaboren y seleccionen los contenidos (creencias, normas…) y que permitan difundirlos entre los miembros de una sociedad y transmitirlos de generación en generación. Estos mecanismos tienen que ver con la cognición social, la motivación social y la interacción social.
Estos mecanismos que hacen posible la cultura han evolucionado debido a los beneficios que reportaban a los individuos de cara a su supervivencia y reproducción a través de la actividad grupal coordinada. Sería de esperar que existieran elementos universales comunes a todas las culturas. P. ej, hay autores que defienden que muchas normas morales como las que regulan la reciprocidad, el cuidado de los demás, la obediencias o la solidaridad grupal pueden ser consecuencia de mecanismos que evolucionaron para resolver problemas adaptativos concretos generados por la vida en grupo. Estos elementos universales pueden rastrearse incluso en la religión. Hay aspectos que casi todas comparten: creencias en agentes sobrenaturales, que suelen exigir sacrificios costosos y que controlan lo que nos produce ansiedad existencial (como la muerte). La religión sería la coordinación de estos elementos de forma ritualizada, de forma que las creencias y los rituales serían manifestaciones del “paisaje evolucionista” que moldeó las tendencias cognitivas y motivacionales individuales.
Las creencias, valores, normas y demás componentes específicos de cualquier cultura son compartidos por sus miembros. Es necesario un proceso de comunicación. Y esa comunicación es selectiva, tanto por parte del emisor como del receptor. Los psicólogos sociales evolucionistas que estudian la comunicación selectiva de creencias han encontrado que lo que la gente transmite y comparte con otros refleja muichas veces mecanismos adaptativos, ej: la preocupación por ser acpetados influye en lo que decimos y en lo que callamos, y estas cosas son las que se convierten en cultura popular.
La diversidad cultural eclipsa la presencia de universales y lleva a pensar en la existencia de fenómenos independientes cuando en realidad se trata de uno solo bajo diferentes formas. Ej: la búsqueda la autoestima positiva. Según estos estudios, las personas estamos motivadas para buscar una visión positiva de nosotros mismos, para lo que recurrimos a diferentes estrategias como la autopromoción, aireando nuestros logros y ocultando nuestros fallos. Es un resultado contrastado en EEUU y en otros países occidentales, y se consideró que era generalizable. Pero los estudios de ese fenómeno en otras regiones del planeta no tuvieron los mismos resultados, lo que llevó a pensar que la búsqueda de autoestima positiva es una motivación característica de las culturas individualistas, pero en las colectivas como Japón lo que predomina es la búsqueda del perfeccionamiento personal. De ahí que para un estadounidense sea más estimulante que le elogien por sus éxitos y para un japonés que le critiquen los fallos.
También es posible encontrar una motivación universal que engloba la búsqueda de autoestima y la de autoperfeccionamiento. Sería una tendencia básica a “ser un buen miembro dentro de su cultura”, como individuo (en el caso de los individualistas) o como integrante de un grupo (si se es colectivista).
Por tanto, ni la existencia de mecanismos psicológicos universales excluye la posibilidad de que esas adaptaciones se expresen de forma diferente en distintas poblaciones, ni a la inversa. El cerebro ha evolucionado para adaptarse al ambiente, y para funcionar en grupos sociales respondiendo a otras mentes presentes en ese medio concreto. Por otra parte, la cultura es la responsable de que la evolución de nuestro cerebro se haya disparado desde la aparición de nuestra especie al permitir que los cambios se difundan y se estabilicen a una velocidad mayor de lo que sería posible a través de la transmisión genética.

Una Visión Alternativa sobre el Individualismo-Colectivismo

Los constructos individualista y colectivista y la masculinidad y feminidad cultural. También pueden ser abordados desde el plano individual. Hui postula que el individualismo y colectivismo coexisten también como una tendencia individual. La masculinidad-feminidad también se puede estudiar desde una perspectiva personal. Esta distinción entre las perspectivas cultural y psicológica debe tenerse en cuenta para no intentar equiparar el plano individual con el colectivo, el hecho de que una persona pertenezca a una cultura colectivista no la califica automáticamente como expresiva e interdependiente.

Individualismo-Colectivismo, Actitudes y Autoconceptos

Según Triandis, los rasgos del individualismo personal son la competición, el desapego emocional y la distancia hacia los endogrupos. Las conductas están reguladas por las actitudes personales, por cálculos de coste-beneficio y por la aceptación de la confrontación. Además los objetivos personales tienen primacía sobre los grupales.
El autoconcepto y el estilo de interacción social serán independientes. Las personas que muestran un autoconcepto independiente se caracterizan por ser autónomas y por la búsqueda de recompensas individuales. Así, se socializa a las personas en la autosuficiencia y en la independencia. Su estatus y los roles que desempeñan están definidos por sus logros. Su interacción con los demás se basa en principios universales y racionales en sus respectivos grupos. Las personas deben desarrollar buenas capacidades de interacción social, ya que tienen relaciones con muchos y variados grupos. La soledad, la depresión, un menor apoyo social un mayor estrés y mayores tasas de divorcio serían los costes del individualismo.
Los atributos del colectivismo personal son la integridad familiar y la solidaridad. La conducta está regulada por las norma, se valora la armonía y la jerarquía del endogrupo, los endogrupos se perciben como más homogéneos y se actúa de forma diferente ante personas pertenecientes al endo y al exogrupo. El autoconcepto será interdependiente, racional, flexible y variable. Las consecuencias de estas actitudes serán la socialización de las personas en la obediencia y el deber, se valorará el sacrificio por el endogrupo, se focalizará el pensamiento en lo que es común a los miembros del grupo, la conducta reflejará la jerarquía, la orientación personal será la de mantener la apariencia y dar apoyo social. Una mayor corrupción, dificultades para el crecimiento económico y el tradicionalismo serán los costes del colectivismo.
La evidencia empírica es mixta y obliga a matizar muchas de estas afirmaciones. Las personas socializadas en culturas colectivistas comparten más intensamente atributos independientes, mientras que los individualistas serían menos dependientes del grupo pero más relacionales. Kagitçibasi propone una combinación de las orientaciones autónoma y relacional: la coexistencia. Este modelo implica interdependencia a lo largo de la dimensión material y dependencia en lo emocional. Morales postula que aunque el individualismo y la interdependencia se han mostrado históricamente como dos constructos diametralmente opuestos, ambos pueden ser compatibles.
Las naciones individualistas de Norteamérica puntúan más alto que los países asiáticos colectivistas en el constructo de independencia. Pero en la investigación de Matsumoto se ha encontrado que los canadienses puntúan más alto que los japoneses en independencia, y también se ha hallado que los japoneses puntuaban más alto que los estadounidenses en independencia.

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