Definición de Psicología Social

Amplitud de los Procesos que Estudia la Psicología Social

Varios autores señalan 1908 como el punto de partida de la psicología social. Aparece por primera vez el título Psicología social en una publicación. A lo largo del s. XX la Psicología social se consolidó como disciplina hasta adquirir sus límites actuales.
El estudio de algunos procesos se remonta a los momentos de despegue de la disciplina. Los movimientos colectivos y el estudio de la influencia comienzan a estudiarse sobre 1920. Durante los años 20 y 30 se inició el estudio de las actitudes, los estereotipos, la persuasión, el prejuicio y la cognición social. Más tarde las relaciones interpersonales, el altruismo y la identidad. Esto sugiere que la lista de contenidos nunca puede considerarse cerrada. Es lógico que no aparezcan estudios psicosociales sobre los medios de comunicación de masas hasta los años 50. Otras razones guardan relación con demandas sociales y con cuestiones que se suscitan en la sociedad y que exigen análisis urgentes y perentorios.
La variedad de los procesos estudiados es muy grande. Pero por muy grande que sea la variedad, todos son psicosociales. La definición de Psicología social es: “Intento de comprender y explicar cómo el pensamiento, el sentimiento y la conducta de las personas individuales resultan influidos por la presencia real, imaginada o implícita de otras personas.
Esta definición pone el énfasis en la relación de la persona con su entorno social. El concepto clave es “influencia”. Los procesos psicológicos de las personas individuales no tienen lugar en n vacío social, ya que siempre habrá otras personas presentes físicamente, de manera imaginada o implícita. El nexo entre la persona individual y los otros es el proceso de influencia de estos últimos sobre la primera.

Los estudios de Mullen y colaboradores sobre los etnofaulismos

Etnofaulismo se utiliza para designar las formas en que los miembros de un grupo se refieren a los miembros de otros grupos, especialmente cuando estos últimos son de un origen étnico diferente. Mullen y colaboradores postulan que los etnofaulismos tienen un papel importante en las relaciones ente grupos en un caso muy concreto, cuando uno de esos grupos es inmigrante en un país. Los estudios de Mullen y colaboradores se centran en las relaciones entre los inmigrantes en EEUU:
  • Los etnofaulismos permiten saber qué y cómo piensan los miembros de una determinada sociedad de acogida de los grupos étnicos de inmigrantes que acoge. Son representaciones cognitivas.
  • Cuanto menor sea la complejidad de un etnofaulismo, mayor será la distancia social que se intentan mantener. Es una menor disposición a aceptarlos como vecinos, compañeros de trabajo, amigos e incluso a que el propio país los acoja como inmigrantes.
  • Los etnofaulismos se utilizan para marcar fronteras y para excluir a los miembros de los grupos a los que se aplican.
  • Todos los grupos conocidos han recurrido al uso de etnofaulismos, por lo que pueden considerarse como un fenómeno universal.
Los dos aspectos centrales de los etnofaulismos son su complejidad y su valencia. La complejidad se calcula sobre la base de los 6 tipos, exhaustivos y mutuamente excluyentes, de etnofaulismos que se han identificado: rasgos físicos, de personalidad, nombres personales, hábitos de alimentación, nombres de grupo y misceláneo. Cuantos menos tipos tenga un etnofaulismo, menor será su complejidad. En cuanto a la valencia se tiende a pensar que es siempre negativa, dado que la mayoría de los etnofaulismos expresan algún estereotipo desfavorable. No todas las representaciones cognitivas de los grupos inmigrantes son igualmente negativas, por lo que la valencia es una importante variable a tener en cuenta.
Hay tres características de los grupos étnicos de inmigrantes que parecen influir en el grado de complejidad y negatividad de los etnofaulismos que se les aplican: su pequeño tamaño, su escasa familiaridad y su carácter extranjero. Los grupos más pequeños tienen a representarse cognitivamente con menor complejidad y mayor negatividad en los etnofaulismos, y lo mismo pasa con los que son menos familiares para la sociedad de acogida y a los que considera extranjero en mayor grado.
Varios autores han establecido una relación entre etnofaulismo y exclusión. En cuanto a las conductas de exclusión directa seleccionaron dos: las cuotas de inmigración y las tasas de naturalización. Las cuotas de inmigración son la primera manifestación de la exclusión de los grupos étnicos de inmigrantes, ya que es la prohibición de entrada a un país. Son los grupos de inmigrantes representados cognitivamente en etnofaulismos menos complejos y más negativos los que sufren cuotas de inmigración más restrictivas.
Las tasas de naturalización se refieren al grado en que los miembros de los grupos inmigrantes consiguen la ciudadanía plena (naturalización) tras haber sido admitidos como inmigrantes. Al inmigrante que consigue la naturalización se le conceden los mismos beneficios que ya tienen las personas nacidas en EEUU. Negar la naturalización es una forma de exclusión.
Pero no todas las conductas de exclusión son tan directas. Existen otras indirectas como la forma en que se representan los miembros de os grupos de inmigrantes en los materiales de lectura destinados a niños de la sociedad de acogida. En este libro hay una exclusión indirecta de los inmigrantes.

La Complejidad de la Psicología Social

La influencia de los estereotipos sobre las conductas de exclusión pone de manifiesto la actuación conjunta de varios procesos de distinta naturaleza que se entrecruzan entre sí. Algunos de ellos son individuales, tienen que ver con cogniciones y con emociones, pero otros son estructurales, reflejan dimensiones permanentes y globales de la sociedad. Es lo que pasa con los antecedentes de la complejidad de los estereotipos.
Un ejemplo de estos procesos estructurales es el grado en que la sociedad de acogida considera extranjeros a los miembros de un grupo étnico de inmigrantes. Al ser EEUU un país con predominancia de lo anglosajón, a un inmigrante inglés se le considerará menos “extranjero” que p. ej a un griego, al inglés se le aplican etnofaulismos más complejos y positivos.
Si se consideran las conductas de exclusión también ellas ponen en marcha procesos estructurales. Ser acogido como inmigrante trae consigo no sólo implicaciones que afectan a cogniciones, emociones y conductas individuales, también a regulaciones institucionales como nuevas leyes que cumplir desde el ámbito laborar familiar, religioso, tiempo de ocio… Esto se intensifica con el proceso de naturalización, que hace que la persona pase a ser ciudadano del país con un conjunto de derechos y obligaciones diferentes a las de su país de origen.
Los procesos implicados en la influencia de los estereotipos sobre las conductas de exclusión son muy variados.

Procesos psicosociales en la Teoría de la identidad social

La Teoría de la identidad social la formuló Tajfel en 1972. Procuró establecer relaciones entre varios de los procesos psicosociales e interconectarlos entre sí. Definición de identidad social: “la identidad social de una persona está ligada al conocimiento de su pertenencia a ciertos grupos sociales y al significado emocional y evaluativo que surge de esa pertenencia. En cualquier sociedad compleja, una persona pertenece a un gran número de grupos sociales y la pertenencia a ciertos grupos será muy importante para ella, mientras que la pertenencia a otros no lo será”.
La identidad social es la consecuencia de que una persona se defina a sí misma a partir de su pertenencia a un cierto grupo social. Cuando la persona se define a partir de sus rasgos únicos e idiosincrásicos hay que hablar de identidad personal. En la activación, permanencia en el tiempo y cambio de la identidad social intervienen procesos de distinta naturaleza:
  • Procesos individuales: entre ellos está la motivación de la persona para una evaluación positiva de sí misma (primer proceso individual). Junto a este proceso está la importancia que el grupo tiene para la persona (segundo proceso individual). La combinación de ambos desemboca en la motivación para buscar una evaluación positiva del grupo (tercer proceso individual).
  • Procesos grupales: ninguno de los procesos individuales daría lugar a la identidad social si las personas no comparasen el grupo importante para ellas con otros grupos presentes en el contexto social. La forma en que las personas buscan una evaluación positiva de su grupo es por medio de la comparación con otros grupos menos importantes para ellas. Cuando esa comparación consigue su objetivo se produce la “distintividad social positiva”, que es la base de la identidad social. Estos procesos son grupales porque la persona tiene que poner entre paréntesis sus características y propiedades individuales y atender a sus características como miembro de un grupo que mantiene relaciones con otros grupos.
  • Procesos macrosociales: es el contexto el que determina que unos grupos sean valorados más o menos positivamente. Estos procesos que definen el contexto, en combinación con los procesos grupales e individuales, intervienen en la formación de la identidad social.
Procesos que intervienen en la búsqueda de la identidad social
  • PROCESOS INDIVIDUALES
    • Motivación de la persona para evaluarse a sí misma de forma positiva
    • Importancia de la pertenencia grupal para la persona a la hora de definir el yo
    • Motivación de la persona para evaluar el grupo de forma positiva
  • PROCESOS GRUPALES
    • Comparación con otros grupos
    • Distintividad positiva del propio grupo respecto a otros grupos
    • Identidad social positiva
  • PROCESOS MACROSOCIALES DEL CONTEXTO SOCIAL
    • El contexto social es el marco en el que se establecen las comparaciones entre grupos
    • El contexto social es el que sustenta la distintividad social positiva
La Teoría de la identidad social establece varias conexiones entre procesos de distinta naturaleza, 3 destacan:
  • Una relación de antagonismo entre la identidad personal (proceso individual) y la social (proceso grupal): cuando las personas enfatizan una de ellas es a expensas de la otra.
  • Dependencia mutua entre identidad social (proceso grupal) y contexto social (proceso macrosocial): aunque la primera está ligada a la pertenencia grupal, el grado en que es positiva tiene que ver con la posición ocupa el grupo en la sociedad en su conjunto.
  • Las creencias de las personas sobre el grado en que las posiciones de su propio grupo y de los demás grupos son estables y legítimas dependen también del contexto.
La tercera conexión es crucial para la Teoría de la identidad social, ya que permite explicar por qué las personas se aferran en ocasiones a su identidad social, aunque ello les cueste la vida, y por qué, en ocasiones, intentan modificarla o cambiar de grupo. Para la teoría, las estrategias utilizadas por las personas son el resultado de las combinaciones de la legitimidad y estabilidad de las diferencias de estatus con el estatus relativo (alto o bajo) del grupo en la sociedad.

Representaciones de las estrategias resultantes de las combinaciones de estatus en función del estatus relativo de los grupos

Estrategias
Correspondencia entre las estrategias posibles y el estatus relativo y las combinaciones de estatus
Movilidad individual: las personas intentan cambiar de grupo y formar parte de otro evaluado más positivamente en la sociedad. Este intento se hace de forma individual. Estrategia característica de los grupos de bajo estatus, que ven su estatus como seguro, estable + legítimo y creen que las fronteras grupales son permeables.
Creatividad: las personas intentan hacer más positiva la evaluación social de su grupo y tratan de mostrar que tienen cualidades positivas no reconocidas hasta el momento. Estrategia característica de los grupos de bajo estatus, que ven su estatus como seguro, estable + legítimo y creen que las fronteras grupales son impermeables.
Competición con el otro grupo: las personas intentan de forma colectiva modificar a su favor la actual situación que les perjudica. Estrategia característica de los grupos de bajo estatus, que ven su estatus como inseguro, inestable y/o legítimo, y que se identifican fuertemente con su grupo
Competición con el otro grupo: las personas intentan de forma colectiva mantener la situación social existente que les favorece. Estrategia característica de los grupos de alto estatus que ven su posición legítima, pero inestable y amenazada por el exogrupo.

Procesos psicosociales en la Teoría de la justificación del sistema

La Teoría de la justificación del sistema, propuesta por José y Banaji se enraiza en las investigaciones sobre la psicología de la justicia. Las personas prefieren creer que el sistema social al que pertenecen es justo, y se resisten a creer que es injusto o ilegítimo. Esto sucede incluso en sistemas sociales que generan grandes desigualdades, como el capitalista.
Para quienes pertenecen a grupos social o económicamente privilegiados, aceptar que el sistema social está estructurado de manera justa, que recompensa a quienes se han esforzado, y que castiga a quienes no lo han hecho, es compatible con dos deseos humanos básicos: creer que uno mismo es una persona valiosa y con mérito y creer que el propio grupo es valioso y respetable.
La situación es diferente para los miembros de grupos social o económicamente desfavorecidos. Para ellos, aceptar la justicia y legitimidad del sistema social es incompatible con los motivos para el enaltecimiento de la autoestima (justificación del ego) y el enaltecimiento del estatus del propio grupo (justificación del grupo).
Para quienes se encuentran en una situación de desventaja social o económica, pensar que el sistema es legítimo equivale a tener que admitir que su propia situación de desventaja es achacable a déficits del yo o del grupo al que pertenecen. En cambio, cuando alguien en esa situación cree que él o su grupo merecen una estima elevada, la conclusión es que el sistema es ilegítimo y le quita lo que le corresponde en justicia.
La teoría de la justificación del sistema propone que la situación a la que se enfrentan los miembros de grupos sociales desfavorecidos es potencialmente conflictiva y propicia el desajuste entre el yo, el grupo y el sistema. El concepto de crisis de legitimación se refiere a las situaciones en que la persona debe afrontar necesidades que son contradictorias entre sí y especialmente:
  • La necesidad de sentirse valiosa, justificada y legitimada como actor individual (justificación del ego)
  • La necesidad de formar parte de grupos que ella y los demás consideran valiosos y legítimos (justificación del grupo)
  • La necesidad de sentir que el sistema existente de ordenamiento social es justo, legítimo y justificable (justificación del sistema)
La teoría pretende establecer conexiones entre:
  • Procesos individuales: los estados cognitivos y emocionales de las personas individuales.
  • Procesos de carácter grupal: la dinámica de las relaciones dentro de los grupos, y entre estos dos procesos (individuales y grupales).
  • Procesos macrosociales: las condiciones impuestas por las exigencias materiales e ideológicas del sistema global.
La teoría desarrolla conexiones a través de varias fases.

Primera Fase
En ella se intenta demostrar que una visión peyorativa del propio grupo, unida a un favoritismo o sesgo hacia el exogrupo, es algo que ocurre en el mundo real. Para los miembros de grupos de bajo estatus, esta visión peyorativa del propio grupo y el sesgo favorable hacia el exogrupo contradice la justificación del ego y la justificación del grupo. Ej: valoración de italianos del sur y del norte. Los del sur han aceptado su estatus inferior.

Segunda Fase
Es una fase crucial, ya que se trata de demostrar que las personas manifiestan estereotipos y prejuicios porque les sirven para defender y prestar apoyo al mantenimiento del sistema social en el que viven. La estereotipia genera una función de legitimación o justificación en apoyo al sistema social. Ej estadounidenses del norte y sur.

Tercera Fase
Tiene como objetivo el análisis de los conflictos y el vaivén de los motivos de justificación del grupo y del sistema. En los miembros de grupos de alto estatus, estos dos motivos son consistentes y complementarios, pero no pasa lo mismo con los miembros de grupos de estatus bajo, donde son mutuamente contradictorios y entran en conflicto entre sí.
En estos grupos de estatus bajo habrá ambivalencia a la hora de evaluar endogrupo y esta ambivalencia será mayor que en los grupos de alto estatus. La ambivalencia actitudinal es importante porque es el resultado de la combinación de elementos positivos y negativos frente a un mismo objeto de actitud.
En grupos importantes para la persona, cuando los motivos de justificación del sistema adquieren mayor fuerza, la ambivalencia hacia el endogrupo aumentará en los miembros de grupos de estatus bajo y disminuirá en los miembros de grupos de estatus alto.
Para medir la ambivalencia se utilizan escalas unipolares con rasgos positivos y negativos. En las escalas bipolares los rasgos se ubican sobre una dimensión evaluativa continua con dos polos, el positivo y el negativo. Se fuerza a la persona que contesta a elegir un punto de continuo. Ej: Amigable - - - - Hostil. En las escalas unipolares se abre la posibilidad de que la persona elija el polo positivo y el negativo de una dimensión evaluativa. En caso de ambivalencia nula o ausencia de ambivalencia, una persona, al evaluar a un grupo, elegirá sólo los rasgos positivos y descartará los negativos. Pero muchas veces las personas sienten ambivalencia. El caso extremo de ambivalencia se da, p. ej, cuando una persona asigna la máxima puntuación al rasgo “inteligente” y la máxima puntuación también al rasgo “falto de inteligencia”. Ej: estudiante y discriminación de género.

La influencia de la estructura social: el caso de las relaciones de género
La mayoría de las sociedades actuales tienen como rasgo estructural la dominancia masculina. Esta estructura determina en gran medida las relaciones entre sexos. Dos fenómenos ilustran con claridad esta situación: el sexismo que se ejerce contra las mujeres y el “enmudecimientos” de éstas.
El sexismo y su legitimación por la estructura social. La estructura de las relaciones intergrupales entre hombres y mujeres pone en marcha la legitimación de sistemas de creencias destinados a justificar las posiciones relativas y las relaciones de los grupos sociales. Estos sistemas de creencias sirven como sustento del sexismo ambivalente. Según la teoría del sexismo ambivalente, en la actualidad el sexismo tiene un componente hostil y otro benévolo. El componente hostil hace referencia al sexismo tradicional, basado en una supuesta inferioridad de las mujeres como grupo, y el sexismo benevolente expresa un deseo por parte de los hombres de cuidar a las mujeres, protegerlas y adorarlas. Es un tupo de prejuicio basado en una visión estereotipada y limitada de la mujer, pero con un tono afectivo positivo y unido a conductas de apoyo.
Dominancia masculina y sexismo hostil. La dominancia masculina genera estereotipos acerca de la superioridad de los varones en un conjunto de rasgos de estatus que conforman la dimensión social de competencia. La creencia complementaria según la cual los grupos subordinados no poseen estos rasgos da lugar al sexismo hostil, que se agudiza en las relaciones grupales competitivas donde se manifiestan con toda su crudeza las diferencias de poder.
Dominancia masculina y sexismo benevolente. Que los hombres y las mujeres mantengan relaciones de cooperación explica que surja una segunda forma de legitimar la superioridad masculina. La convergencia de los intereses del grupo dominante con los del grupo subordinado genera una nueva ideología justificadora de la situación estructural, ideología que ahora ya no es hostil, sino benevolente, y que consiste en caracterizar al grupo subordinado como superior en la dimensión social afectiva. Los rasgos afectivos constituyen los rasgos de deferencia y subordinación, de forma que cuando se exhiben socialmente ceden el poder a los miembros de los grupos que tienen rasgos asociados con la competencia.
Paternalismo dominante. En las actitudes hacia las mujeres, la manifestación ideológica es el paternalismo. El componente hostil de esta ideología es el paternalismo dominante, la creencia de que los hombres deberían tener más poder que las mujeres y el temor de que las mujeres podrían usurpar el poder de los hombres. Esta actitud aparece en el dominio público, p. ej, la discriminación de las mujeres en el trabajo, y en el ámbito privado, p. ej en la creencia de que el hombre es quien ha de tomar las decisiones importantes en una relación heterosexual.
Al paternalismo dominante le acompaña la hostilidad heterosexual, que se refiere a la creencia de que las mujeres son peligrosas para los hombres y manipuladoras. Así, la “diferenciación competitiva de género” se basa en la creencia de cómo grupo, las mujeres son inferiores a los hombres en dimensiones relacionadas con la competencia.
Paternalismo protector. Es la creencia de que los hombres deben proteger y mantener a las mujeres que dependen de ellos. Se extiende a las relaciones de género públicas, p. ej en las emergencias hay que atener antes a las mujeres, y privadas, p. ej el hombre de la casa es el protector de la familia. El componente benévolo de la hostilidad heterosexual es la intimidad heterosexual, basada en la complementariedad y cooperación.
Finalmente, en la estructura social las mujeres están asociadas con el desempeño de actividades domésticas y cuidad de los niños, y están infrarepresentadas en puestos de liderazgo. Así, los roles convencionales de las mujeres complementan y cooperan con los de los hombres: el trabajo de las mujeres en la casa permite a los hombres concentrarse en sus carreras. Esta interdependencia de roles de género convencionales crea la actitud subjetivamente benevolente de diferenciación complementaria de género, una creencia basada en que las mujeres son el mejor sexo, pero sólo en los roles de menor estatus.
La estructura social legitima el silenciamiento de las mujeres: la Teoría del grupo enmudecido. La dominancia masculina ejerce también influencia en el lenguaje. Las mujeres tienen que describir sus experiencias a partir de un lenguaje creado por el grupo dominante, lo que limita las descripciones de sus vivencias y disminuye su elocuencia. Éste es el argumento básico de la Teoría del grupo enmudecido, formulado por Edwin y Shirley Ardener. Según ellas, los miembros de cualquier grupo subordinado tienen que aprender a desenvolverse en el sistema de comunicación establecido por el grupo dominante. Así, las mujeres están silenciadas y convertidas en oradoras poco elocuentes.
Kramarae identifica 3 presupuestos de la teoría que demuestran cómo las relaciones estructurales entre el grupo dominante y el enmudecido influyen en el sistema de comunicación:
  1. La división del trabajo es responsable de que hombres y mujeres perciban el mundo de modo diferente por las diferentes actividades y experiencias que tienen cada uno.
  2. Debido a la dominación política de los hombres se les da preeminencia a sus percepciones y experiencias frente a las de las mujeres. Ellas tienen que subordinar sus propias experiencias si quieren tener éxito social.
  3. La dominancia masculina en el sistema de comunicación obliga a las mujeres a desarrollar un engorroso proceso de traducción al hablar, si no quieren que su elocuencia se vea perjudicada.
Un cambio del estatus quo podría reducir o acabar con el enmudecimiento femenino. Algunas estrategias propuestas son crear un lenguaje descriptivo que retrate las experiencias de las mujeres o valorar el discurso de las mujeres. Aunque la teoría del grupo enmudecido no está exenta de críticas, es una demostración de la influencia de la dominancia masculina y de sus consecuencias en el sistema social.

La Naturaleza de los Procesos Estudiados por la Psicología Social

Stangor y Jost proponen agruparlos en tres grandes clases.

Visión tradicional de la naturaleza de los procesos psicosociales

Se distinguen entre procesos de naturaleza individual, grupal y macrosocial.

Procesos De Naturaleza Individual
  • La estereotipia individual: proceso que organiza y simplifica la percepción. Defiende valores sociales importantes para la persona. Tiene una importante función psicológica individual.
  • Conductas idiosincrásicas: las personas realizan conductas que muestran su forma de ser individual, su idiosincrasia.
  • Autoestima personal: las personas tienen un sentimiento personal de su propia valía como personas individuales.
Procesos De Naturaleza Grupal
  • La estereotipia grupal (compartida): sirve para explicar sucesos sociales y para justificar la acción colectiva y afirmar la valía del propio grupo.
  • Conductas grupales (uniformes): las personas que realizan conductas similares a las de otros miembros del grupo al que pertenecen. Sirven para mostrar su pertenencia a grupos y lo hacen al margen, o incluso en contra, de sus preferencias individuales.
  • Autoestima grupal (compartida): las personas tienen un sentimiento de la valía del grupo al que pertenecen, que puede coincidir o no con su autoestima como personas individuales.
Procesos De Naturaleza Macrosocial
Jost y Banaji defienden que en muchos de los procesos que estudia la Psicología social actúan las estructuras y los sistemas macrosociales. Sistemas como el capitalismo, el patriarcado o la esclavitud son de naturaleza muy diferente a la grupal.
Muchas veces, recurrir al estereotipo que afirma que las personas del grupo X “son perezosas” sirve para explicar por qué las personas de ese grupo viven en situaciones de pobreza y marginación. Nos encontraríamos con una justificación ideológica que trata de proporcionar legitimidad al sistema económico y social.
Los procesos de naturaleza macrosocial son los que tienen que ver con el estatus, el poder, la política, la ideología y la sociedad en su conjunto. Se pueden clasificar las explicaciones psicosociales de los procesos.

Explicaciones Centradas En Las Personas Individuales
Todas las que recurren a propiedades únicas de la persona individual. Ej: explicación que encuentra la base del prejuicio contra grupos minoritarios en características de la personalidad de quienes lo mantienen.

Explicaciones Centradas En Los Grupos
Las que recurren a propiedades de la conducta grupal. Ej: teorías que creen encontrar la base del prejuicio y la estereotipia en creencias sociales compartidas dentro de un grupo. Es lo que hace la Teoría de la identidad social.

Explicaciones Centradas En Los Procesos Macrosociales
La dominancia masculina da lugar al paternalismo dominante, el paternalismo benevolente, el sexismo hostil y benevolente y la existencia de un grupo “enmudecido”. Son explicaciones que se centran en procesos macrosociales. Otra explicación es la que argumenta que los sistemas económicos competitivos y jerarquizados tienden a generar marginación y exclusión.

Las Interconexiones Entre Procesos
El concepto de interconexión entronca una de las características más definitorias de la Psicología social. Hablar de interconexión entre procesos equivales a decir que la persona individual, los grupos a los que pertenece y el sistema social en el que vive conforman un entramado de relaciones complejas, y esto es el objeto de la disciplina. Hay 9 interconexiones diferentes:
  1. Efectos de la persona individual sobre procesos individuales. Ésta es la estudiada con más frecuencia. Ej: que la persona se atribuye los éxitos de su conducta mientras que atribuye a otras sus fracasos. Es decir, la motivación individual de autoensalzamiento genera un sesgo atributivo también individual.
  2. Efectos de la persona individual sobre procesos grupales. Destaca la investigación clásica de los estereotipos (individuales) en la que se pide a personas individuales que expresen sus creencias sobre grupos de personas. También el estudio de los sesgos cognitivos en cognición social, donde se suele partir del supuesto de que las personas cometen errores en las percepciones de los grupos debido a déficits cognitivos individuales (falta de información) o a preferencias de tipo personal.
  3. Efectos de la persona individual sobre procesos macrosociales. Destacan los estudios de Lerner sobre la creencia “en un mundo justo”, que muestran la tendencia de las personas individuales a defender que los resultados que las personas obtienen en la vida (que pueden considerarse macrosociales), son justos.
  4. Efectos del grupo sobre procesos individuales. El ej más claro lo da la Teoría de la identidad social. Para ella los estereotipos son creencias compartidas dentro de un grupo porque surgen de la comunicación con los miembros del grupo. Por eso Haslam afirma que cuando de comparte una identidad social también se comparten las creencias estereotípicas. Cuando las personas individuales se incorporan a un grupo, sus creencias estereotípicas individuales también cambian y se hacen similares a las del grupo.
  5. Efectos del grupo sobre procesos grupales. También procede la Teoría de la identidad social. Cuando la categorización grupal se hace saliente, p. ej un hombre en un grupo de mujeres, se activa la identidad social correspondiente (masculina). Entonces surgen actitudes favorables hacia el propio grupo, que se comparten con los otros miembros del grupo y desfavorables hacia el otro grupo.
  6. Efectos del grupo sobre procesos macrosociales. Augoustinos encontró que cuando se activa la pertenencia grupal, los miembros del grupo tienden a compartir creencias sobre las causas y consecuencias de la desigualdad económica.
  7. Efectos del sistema social sobre procesos individuales. Simon dice que la “modernización” (proceso macrosocial) favorece el dominio del yo individual sobre el colectivo.
  8. Efectos del sistema social sobre procesos grupales. Los grupos con un sistema social bajo en la sociedad suelen desarrollar imágenes relativamente desfavorables de sí mismos. Ej: manifestaciones de mujeres oponiéndose a la igualdad de derechos para la mujer. En una investigación sobre los estudiantes polacos y holandeses, los primeros muestran mayor identificación con su grupo nacional que los holandeses con el suyo. Pero las creencias de los estudiantes polacos acerca de los polacos son más desfavorables que sus creencias acerca de los holandeses, como resultado del fracaso de la economía polaca cuando se hizo el estudio.
  9. Efectos del sistema social sobre procesos macrosociales. Hay dos formas de expresar esta interconexión. La primera, descrita por Jost y Stangor dice que “las características de un sistema social actúan para mantener o cambiar ese mismo sistema”. Ej: en algunas sociedades la cultura del honor impulsa el asesinato de las mujeres que han puesto en riesgo el honor de su familia. El asesino suele ser algún familiar varón de la mujer marcada. Pero si el sistema de justicia castigase esos asesinatos, sería un ejemplo de sistema social que actúa para cambiar ese mismo sistema. La segunda es cuando un sistema ejerce una influencia sobre otro. Ej: una persona formada en un sistema socialista como en Polonia antes de 1990, difícilmente podrá comprender el alcance del sistema capitalista implantado en ese país a partir de esa fecha. Las relaciones de esta interconexión son más estudio de la Sociología y la Ciencia Política.
Markus y el binomio contenidos-enfoque de la Psicología social
El verdadero significado de la Psicología social se aprecia cuando se le contrapone a la visión del ser humano imperante en la sociedad. Markus relata dos experiencias. La primera fue un seminario donde participan agentes de policía junto a psicólogos sociales. Los policías exponían su teoría acerca de la conducta humana, y decían que las personas, al actuar, lo hacen guiadas por sus entidades internas. La segunda fue una investigación en aulas de primaria, donde los alumnos alcanzaban buen rendimiento mientras que en otras era mucho menor. Los maestros atribuían el bajo rendimiento a factores internos como falta de motivación, interés… Policías y maestros sólo señalan el ámbito interno y olvidan el contexto social.
En EEUU hay una gran dificultad para convencer a las personas de que la conducta del ser humano es profundamente social. Para modificar esto, el psicólogo tiene que seleccionar entre los elementos del modelo psicosocial general los que encajen con las nociones culturales dominantes en la sociedad de que se trate. En la estadounidense, Markus propone: 
  1. el actor psicosocial es activo y agéntico, 
  2. las personas tienen la capacidad de cambiar, 
  3. las personas tienen la capacidad de cambiar los contextos en los que viven y 
  4. los contextos sociales no son algo separado de las personas.
Swann y Seyle y la interacción persona x situación en Psicología social
Con mucha frecuencia, situación y personalidad interactúan, hay una dependencia mutua entre ellas. Swann y Seyle proponen un ejemplo. El rasgote personalidad estudiado era la exactitud en la percepción de personas. No se lo conceptuaba en general, sino asociado a situaciones. El razonamiento de base era que es habitual que las personas “negocien sus identidades específicas de relaciones”. La imagen que presentan a los otros depende de quiénes sean esos otros y de la situación que interactúe con ellos. Si esto es así, es preferible pensar en la exactitud, en la percepción no como un rasgo general aplicable a la percepción de cualquier persona en cualquier situación, sino como el acierto ala hora de estimar las conductas de las personas que se perciben en los contextos locales que se comparten con ellas. Por eso, en el día a día, las personas a la hora de percibir se esfuerzan por descubrir cómo se comportan las otras personas con las que interactúan en contextos compartidos.
Higgins defendió la interacción persona x situación en un plano teórico. Bajo el influjo de las variables personológicas (rasgos, disposiciones…), las personas adquieren rutinas que las llevan a categorizar las situaciones de forma idiosincrásicas. Una persona alta en necesidad de cognición categorizará las situaciones de persuasión como un desafío y oportunidad. Las situaciones generan en las personas rutinas que les permiten descubrir qué conductas son apropiadas en el contexto de que se trate. En consecuencia, las conductas de las personas reflejan la accesibilidad de la información facilitada tanto por sus diferencias individuales crónicas como por las pistas e indicios del contexto.

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