Adicción a las Drogas y Circuitos de Recompensa del Cerebro

 Principios básicos de la acción de las drogas

Administración y absorción de drogas

La vía de administración de las drogas influye sobre la velocidad y el grado en que la droga llega a sus lugares de acción. Las drogas se administran de una de estas cuatro formas:

Ingestión
Una vez son ingeridas por vía oral, las drogas se disuelven en los líquidos del estómago y llegan al intestino, donde se absorben en la sangre. Algunas drogas pasan fácilmente a través de la pared del estómago (alcohol) y manifiestan antes su efecto debido a que no tienen que llegar al intestino para absorberse.
Las drogas que no se absorben fácilmente en el tracto digestivo, o que se descomponen en metabolitos antes de que puedan absorberse, deben tomarse por otra vía.
Ventajas de la vía oral frente a otra vías:
  • Facilidad de administración y su relativa seguridad
Principal desventaja de la vía oral, su imprevisibilidad:
  • La absorción del tracto digestivo a la sangre puede estar influida por factores tan difíciles de calibrar como la cantidad y tipo de alimentos que haya en el estómago.
Inyección
Los efectos de las drogas inyectadas son intensos, rápidos y previsibles. Normalmente las drogas se inyectan:
  • Subcutáneamente (SC): en el tejido graso que está debajo de la piel
  • Intramuscularmente (IM): en los músculos grandes
  • Intravenosamente(IV) o endovenosamente: en las venas directamente en los puntos donde pasan justo por debajo de la piel.
Muchos adictos prefieren la vía intravenosa ya que lleva la droga directamente al encéfalo. La velocidad y la efectividad de la vía intravenosa tiene sus pros y sus contras:
  • Hay muy pocas o ninguna oportunidad de contrarrestar los efectos de una sobredosis, de una falta de pureza o de una reacción alérgica.
  • Muchos adictos acaban con tejido cicatricial, infecciones e insuficiencia venosa en los pocos lugares de su cuerpo donde son accesibles las grandes venas.
Inhalación
La sangre puede absorber algunas drogas a través de la red de capilares de los pulmones (algunos anestésicos, tabaco, marihuana). Inconvenientes de esta vía:
  • Que resulta difícil regular con precisión las dosis de las drogas inhaladas.
  • Que muchas sustancias que se inhalan crónicamente lesionan los pulmones
Absorción a través de las membranas de las mucosas
Algunas drogas pueden administrarse a través de las membranas mucosas de la nariz, boca y el recto (cocaína, a través de las membranas nasales, esnifar, aunque no sin dañarlas.)

Entrada de las drogas en el sistema nervioso central
Una vez que la droga llega al torrente sanguíneo, la sangre la transporta a los vasos sanguíneos del sistema nervioso central. La barrera hematoencéfalica hace difícil que muchas sustancias químicas transportadas por la sangre potencialmente peligrosas pasen a las vasos sanguíneos del SNC.

Mecanismos de acción de las drogas/fármacos
Los psicofármacos influyen en el sistema nervioso de muchas formas. La acción de algunas drogas es más selectiva que la de otras:
Algunas (Ej.: alcohol) actúan de forma difusa sobre las membranas neuronales de todo el SNC. Otras actúan de un modo menos general: uniéndose a receptores sinápticos determinados, influyendo en la síntesis, el transporte, liberación o desactivación de determinados neurotransmisores; o influyendo en la cadena de reacciones químicas provocada en las neuronas postsinápticas por la activación de sus receptores sinápticos.

Metabolismo y eliminación de las drogas
La Metabolismo de la droga es el proceso por el que las enzimas sintetizadas en el hígado terminan con la acción de la mayoría de las drogas. Las enzimas del hígado estimulan la conversión de las drogas activas a formas no activas.
En muchos casos, la Metabolización de la droga elimina su capacidad de pasar a través de las membranas de lípidos, de forma que ya no pueden traspasar la barrera hematoencéfalica. También, pequeñas cantidades de algunos psicofármacos, se desactivan al expulsarse del organismo en forma de orina, sudor, heces, respiración y leche materna.

Tolerancia a las drogas
La Tolerancia a las drogas consiste en un estado de menor sensibilidad a la droga, que se produce como resultado de la exposición a la misma. La tolerancia a la droga puede demostrarse de dos formas:
  • Al mostrar que una dosis determinada de la droga tiene menos efecto que el que tenía antes de la exposición a la droga
  • Mostrando que se necesita más droga para producir el mismo efecto
Hay 3 puntos sobre la especificad de la tolerancia a una droga:
  • La tolerancia cruzada, que es que la exposición a una droga puede producir tolerancia a otras drogas que actúan a través del mismo mecanismo.
  • La sensibilización, se puede desarrollar tolerancia a algunos efectos de una droga, a la vez que se aumenta la sensibilidad a otros efectos. A menudo que crea tolerancia algunos efectos de una droga pero no a otros.
  • La tolerancia no es un fenómeno unitario, no existe un único mecanismo en el que se basen todos los casos. Cuando se administra una droga a dosis activas, pueden producirse muchos tipos de cambios adaptativos para producir el efecto de la droga.
Hay dos categorías de cambios en que se basa la tolerancia a una droga:
  • Tolerancia metabólica: Es la tolerancia a una droga como consecuencia de cambios que reducen la cantidad de droga que llega a sus lugares de acción.
  • Tolerancia funcional: Es la tolerancia que resulta de cambios que reducen la reactividad de los lugares de acción de la droga.
La tolerancia a los psicofármacos es, en gran medida, funcional y puede ser resultado de varios tipos de cambios neuronales diferentes. Ej.: la exposición a un psicofármaco puede reducir el numero de receptores para esa droga, disminuir la eficacia con que se une a los receptores existentes, o disminuir el impacto de la fijación al receptor sobre la actividad de la célula.

Efectos de la abstinencia de la droga y dependencia física de drogas

El síndrome de abstinencia es el malestar provocado por la eliminación del organismo de una droga a la que ha estado expuesto el organismo durante un periodo de tiempo.
Se dice que las personas que sufren reacciones de abstinencia cuando dejan de tomar una droga tienen dependencia física de esa droga.
Los efectos de la abstinencia son siempre prácticamente opuestos a los efectos iniciales de la droga, esto indica que los efectos de la abstinencia pueden estar producidos por los mismos cambios neurales que producen la tolerancia a la droga. Según esta teoría, la exposición a una droga produce cambios compensatorios en el sistema nervioso que compensan los efectos de la droga y producen tolerancia. Posteriormente, cuando se elimina la droga del organismo, estos cambios compensatorios neuronales, sin que la droga pueda compensarlos, se manifiestan como síntomas de la abstinencia opuestos a los efectos iniciales de la droga.
La gravedad de los síntomas de abstinencia depende de la droga concreta de la que se trate, de la duración y el grado de exposición previo a la droga, y de la velocidad con la que se elimine la droga del organismo. A una mayor exposición más larga a dosis mayores, seguida de una eliminación más rápida, produce unos efectos mayores de abstinencia.

¿En qué consiste la adicción?

Los adictos son consumidores habituales de drogas que siguen consumiendo droga a pesar de sus efectos adversos sobre la salud y su vida social, y a pesar de sus esfuerzos reiterados por dejar de consumirla. Pero no todos los consumidores habituales de drogas son adictos.
La mayor confusión que existe respecto de la naturaleza de la adicción tiene que ver con la dependencia física. Las personas piensan que los adictos son las personas que consumen para combatir los síntomas de la abstinencia. Esta concepción es errónea, los adictos a veces toman drogas para evitar o aliviar los síntomas de la abstinencia, pero raramente es el factor motivador principal de su adicción. La mayoría de los adictos vuelve a tomar drogas incluso después de llevar meses de abstinencia obligada.
El termino de dependencia psicológica se acuño para designar como la regla excepcional de la dependencia física; se dijo que la dependencia psicológica era la causa del consumo compulsivo de una droga, en ausencia de dependencia física.
La dependencia física no es el principal factor motivador de la adicción y no existe la necesidad de crear una categoría especial de dependencia psicológica.

Papel del aprendizaje en la tolerancia a las drogas y abstinencia de las drogas

El aprendizaje desempeña un papel importante, tanto en la tolerancia como en la abstinencia de las drogas.
La investigación sobre el papel del aprendizaje en la tolerancia a las drogas se ha centrado en tres fenómenos: la tolerancia contingente a la droga, la tolerancia condicionada a la droga y los efectos condicionados de la abstinencia.

Tolerancia contingente a la droga

La tolerancia contingente a la droga se refiere a la demostración de que solamente se crea tolerancia a los efectos de la droga que de hecho se experimentan. La mayoría de los estudios de tolerancia contingente a la droga utiliza el diseño “antes y después”; en estos dos grupos de sujetos reciben la misma cantidad de droga, pero los sujetos de un grupo la reciben antes de cada serie de pruebas y los del otro grupo la reciben después de cada prueba. Al final todos los sujetos reciben la misma dosis de droga y realizan posteriormente la prueba, para comparare el grado en que la droga afecta al rendimiento de la prueba.

Se sometió a dos grupos de ratas exactamente al mismo régimen de inyecciones de alcohol: una inyección cada dos días mientras duro el experimento. A un grupo se les dio la inyección de alcohol una hora antes de recibir una estimulación convulsiva leve en la amígdala, de modo que el efecto anticonvulsivo del alcohol pudiera experimentarse en cada ensayo; el otro grupo recibió inyección una hora después de la estimulación convulsiva, de manera que no pudieran experimentar el efecto anticonvulsivo.
  • Las ratas que recibieron inyecciones de alcohol en cada ensayo antes de la estimulación convulsiva se volvieron casi totalmente tolerantes al efecto anticonvulsivo del alcohol
  • Las ratas que recibieron las mismas inyecciones y estimulaciones en orden inverso no desarrollaron tolerancia a los efectos anticonvulsivos del alcohol.
Se ha comprobado que en muchas especies se da tolerancia contingente a la droga respecto a muchos otros efectos de la droga.

Tolerancia condicionada a la droga

Los estudios de tolerancia condicionada a la droga se centran en las situaciones en que se toman las drogas; la tolerancia condicionada a la droga se refiere a la demostración de que los efectos de la tolerancia se expresan de forma máxima solamente cuando una droga se administra en la misma situación en que se ha administrado.
En un estudio de Crowdel, Hinson y Siegel dos grupos de ratas recibieron 20 inyecciones de alcohol y 20 inyecciones salinas en una secuencia alternada, una inyección cada día. La única diferencia entre los dos grupos consistió en que:
  • Las ratas de un grupo recibieron las 20 inyecciones de alcohol en una habitación de pruebas característica y las 20 inyecciones salinas en la habitación de la colonia.
  • Las ratas del otro grupo recibieron el alcohol en la habitación de la colonia y la solución salina en la habitación característica de pruebas.
Se comprobó la tolerancia de todas las ratas al efecto hipodérmico (reductor de la temperatura) del alcohol. Solamente se observó tolerancia cuando las ratas recibieron las inyecciones en el entono que se había emparejado previamente con la administración de alcohol. Esta especifidad situacional de la tolerancia a una droga se trata de un efecto generalizado, pronunciado y fiable.

A Siegel y Colbs., las demostraciones de la especifidad situacional de la tolerancia a las drogas les llevo a proponer que los adictos podían ser especialmente susceptibles de una sobredosis de una droga cuando la droga se administrara en un entorno nuevo. Su hipótesis es que los adictos se vuelven tolerantes cuando se autoadministran reiteradamente la droga en el mismo contexto y, como resultado, comienzan a tomar dosis cada vez más grandes para compensar la disminución de los efectos de la droga. Posteriormente, si el adicto se administra la dosis masiva habitual en una situación no habitual, los efectos de la tolerancia no están presentes para compensar los efectos de la droga, y existe un mayor riesgo de que se produzca la muerte por sobredosis.

Siegel hallo que murieron muchas más ratas con tolerancia a la heroína tras una dosis elevada de heroína administrada en un entorno nuevo que en su entorno habitual de inyección. La heroína mata al suspender la respiración.

Además, considera que cada episodio de administración de droga es un ensayo de condicionamiento pavloviano, en el que diversos estímulos ambientales que predicen regularmente la administración de la droga (bares, agujas, aseos, otros drogadictos, etc.) constituyen estímulos condicionados, y que los efectos de la droga son estímulos incondicionados. El supuesto de esta teoría es que los estímulos condicionados que predicen la administración de la droga llegan a provocar respuestas condicionadas opuestas a los efectos incondicionados de la droga.
Siegel ha denominado estas hipotéticas respuestas condicionadas opuestas respuestas de compensación condicionadas. La teoría es que a medida que los estímulos que predicen de forma continuada los efectos de una droga llegan a provocar respuestas compensatorias cada vez mayores, compensan cada vez más los efectos incondicionados de la droga y producen tolerancia específica para la situación.
A veces los efectos de las drogas en vez de tolerancia producen sensibilización. La sensibilización a una droga, así como la tolerancia a una droga puede ser concreta para una situación. Anagnostaras y Robinson demostraron la especifidad situacional de la sensibilización en los efectos de estimulación motora de la anfetamina. Hallaron que 10 inyecciones de anfetamina, una cada 3 o 4 días, aumentaban la capacidad de la anfetamina de estimular la actividad motora de las ratas, pero sólo cuando se inyectaba y se ponía a prueba a las ratas en el mismo entorno en que habían experimentado las inyecciones previas de anfetamina.

Efectos condicionados de la abstinencia

Una predicción de la teoría de la respuesta compensatoria de Siegel es que, cuadno se administra repetidamente una droga en el mismo contexto, el entorno comienza a provocar respuestas que contrarrestan los efectos de la droga y llevan a que se produzca tolerancia. Así, cuando no se puede disponer de la droga, el ambiente asociado a la droga debería provocar los efectos opuestos a los efectos originales de la droga. Los efectos de abstinencia provocados por el entorno del consumo de la droga o por otras claves relacionadas con la droga son los efectos de la abstinencia condicionados.

Krank y Perkins administraron 2 inyecciones diarias a tres grupos de ratas:
  • Un grupo recibió una inyección diaria de morfina en un entorno de prueba especial, y una inyección salina en sus jaulas habituales
  • Otro grupo recibió inyecciones salinas en el entorno de prueba e inyecciones de morfina en sus jaulas habituales
  • El tercer grupo recibió inyecciones salinas en los dos entornos, el de prueba y el habitual.
Tras diez días de inyecciones, se puso a las ratas en el entorno de prueba especial y se comprobaron las reacciones de abstinencia:
  • Las ratas que habían recibido inyecciones de morfina en el entorno de prueba especial mostraron muchos más síntomas de abstinencia de la morfina que las ratas que habían recibido morfina en sus jaulas habituales y que las ratas que habían recibido sólo inyecciones salinas.
Reflexiones acerca del condicionamiento de drogas

Los efectos del condicionamiento son inevitables en cualquier situación en que se consuman drogas de forma reiterada. Sin embargo, muchas teorías del condicionamiento tienen un problema: tienen dificultades para predecir la dirección de los efectos condicionados.Por ejemplo, la respuesta de compensación condicionada de Siegel predice que los efectos condicionados de la droga siempre serán los opuestos a los efectos incondicionados de la droga, pero se ha comprobado que en muchos casos los estímulos condicionados producen respuestas similares a los de la droga.

Ramsay y Woods sostienen que gran parte de la confusión de los efectos condicionados de las drogas surge de la mala interpretación del condicionamiento pavloviano. Critican el supuesto habitual de que el estímulo incondicionado en un experimento de tolerancia a la droga es la droga, y que la respuesta incondicionada es cualquier cambio fisiológico o de conducta que el experimentador este registrando.

Sostienen que el Estímulo Incondicionado (al que el sujeto reacciona de forma refleja) es la alteración del funcionamiento neural producido por la droga, y que las Respuestas Incondicionadas son las diversas reacciones compensatorias al estímulo incondicionado.

Ejemplo de Crowell y Colbs. Desde el la perspectiva suya y la de Ramsay y Woods
Crowell y Colbs.
Ramsay y Woods
  • Estímulo Incondicionado: El alcohol
  • Respuesta Incondicionada: Hipotermia resultante.
  • Estímulo Incondicionado: Hipotermia (producida por la exposición al alcohol.)
  • Respuesta Incondicionada: Cambios compensatorios tendentes a contrarrestar las reducciones de la temperatura corporal.

La cuestión de todos esto es que una vez que se determina el estímulo y la respuesta incondicionadas, resulta fácil predecir la respuesta condicionada en cualquier experimento de condicionamiento de drogas: la respuesta condicionada siempre se parece a la respuesta incondicionada. Además, Ramsay y Woods sostienen que:

  • Cuando la respuesta incondicionada contrarresta el estímulo incondicionado, el condicionamiento produce tolerancia;
  • Cuando la respuesta incondicionada aumenta el estímulo incondicionado, el condicionamiento produce sensibilización.

Cinco drogas de consumo frecuente

Tabaco
Al fumar un cigarrillo, la nicotina y otras 4.000 sustancias químicas que en conjunto se llaman alquitrán, se absorben a través de los pulmones.

Debido a que se produce una considerable tolerancia a algunos de los efectos inmediatos del tabaco, los efectos del fumar son diferentes en fumadores y en no fumadores:

  • No fumadores: náuseas, vómitos, toses, transpiración, contracciones abdominales, mareos, enrojecimiento y diarrea.
  • Los fumadores: informan de que están más relajados, más alerta y menos hambrientos después de un cigarrillo.

Los fumadores empedernidos son drogadictos en el sentido pleno de la palabra. El ansia compulsiva por la droga, puede verse fácilmente. Los fumadores adictos que dejan de fumar sufren diversos efectos de la abstinencia: como depresión, ansiedad, agitación, irritabilidad, estreñimiento, problemas para dormir y concentrarse.
Alrededor del 70% de las personas que prueban cigarrillos se crean adicción, 10% para el alcohol y 30% para la heroína. Sólo el 20% de todos los intentos de dejar de fumar tiene éxito durante 2 años o más. La adicción a la nicotina tiene un fuerte componente genético, alrededor del 65%.
El Síndrome del fumador se caracteriza por dolor en el pecho, respiración dificultosa, falta de aliento, tos y una mayor susceptibilidad a las infecciones del tracto respiratorio. Los fumadores crónicos son muy susceptibles a diversos trastornos pulmonares, posiblemente mortales, entre los que se encuentran la neumonía, la bronquitis, el enfisema (perdida de elasticidad del pulmón debido a la irritación crónica) y el cáncer de pulmón. Fumar también aumenta el riesgo de cáncer de laringe, boca, esófago, riñón, páncreas, vejiga y estómago. Asimismo, los fumadores corren un riesgo mayor de contraer diversas enfermedades cardiovasculares, que pueden culminar en infarto o accidente cerebrovascular.

Muchos fumadores alegan que fumar reduce la tensión, sin embargo, su nivel de tensión es razonablemente normal mientras fuman, aumentando luego, así que el aparente efecto relajante refleja la inversión temporal del estrés que le causa su adicción al fumador.

La enfermedad de Buerger es una afección en la que los vasos sanguíneos, especialmente los de las piernas, se estrechan cada vez que la nicotina entra en el torrente sanguíneo, si el paciente con esta afección sigue fumando, puede que surja finalmente una gangrena.
Fumar durante el embarazo aumenta la probabilidad de aborto espontáneo, de parto con el niño muerto y de muerte prematura del bebé. Los niveles de nicotina en la sangre de los bebés amamantados son con frecuencia tan grandes como los de la madre.

Alcohol
Las moléculas del alcohol son pequeñas y solubles, tanto en la grasa como en agua, y por ello invaden todas las partes del organismo. El alcohol se clasifica como sedante, debido a que a dosis entre moderadas y altas decrementan el disparo de las neuronas, si bien a dosis bajas pueden estimular el disparo neural y facilitar la interacción social. La adicción al alcohol tiene un fuerte componente genético, se calcula que puede heredarse en un 55%.

A dosis moderadas, el bebedor de alcohol experimenta diferentes grados de deterioro cognitivo, perceptivo, verbal y motor, así como una pérdida de control.

Las dosis elevadas pueden dar lugar a una pérdida de la consciencia; y si el nivel en sangre alcanza el 0.5% existe el riesgo de muerte por parada respiratoria. El sofoco en la cara de la embriaguez por alcohol se produce por la dilatación de los vasos sanguíneos de la piel; esta dilatación aumenta la cantidad de calor que se disipa a través de la sangre en el aire, y lleva a un descenso de la temperatura corporal (hipotermia). El alcohol es diurético.

El alcohol produce tolerancia y dependencia física. El hígado del bebedor metaboliza el alcohol más rápidamente que el hígado del abstemio, pero este aumento en la eficacia metabólica contribuye sólo de manera leve a la tolerancia general del alcohol; la tolerancia al alcohol es en su mayoría funcional. La abstinencia del alcohol produce con frecuencia un síndrome leve de dolor de cabeza, náuseas, vómitos y temblor, es decir, resaca.

El auténtico síndrome de abstinencia del alcohol comprende 3 fases:

  • 1ª Fase se inicia alrededor de las 5 o 6 horas después de dejar de beber intensamente, y se caracteriza por temblores intensos, agitación, dolor de cabeza, náusea, vómitos, calambres abdominales, transpiración profusa y ocasionalmente alucinaciones.
  • La 2ª Fase tiene lugar normalmente entre 15 y 30 horas después de dejar de beber y la característica principal es la actividad convulsiva.
  • La 3ª Fase comienza uno o dos días después de dejar de beber y dura tres o cuatro días, se denomina delirium tremens (DTs); se caracteriza por alucinaciones alarmantes, delirios extraños, agitación, confusión, hipertermia (temperatura elevada) y taquicardia. Las convulsiones y el delirium tremens producidos por la abstinencia del alcohol pueden ser mortales.

El alcohol ataca prácticamente todos los tejidos del organismo. El consumo crónico de alcohol produce lesiones cerebrales extensas y Síndrome de Korsakoff – trastorno neuropsicológico caracterizado por una pérdida grave de memoria, disfunciones sensitivas y motoras, y demencia grave – Asimismo, provoca extensas cicatrizaciones en el hígado o cirrosis en el hígado, principal causa de muerte entre grandes consumidores de alcohol. El alcohol debilita los músculos del corazón, por lo que aumenta el riesgo de infarto, irrita las paredes del tubo digestivo y aumenta el riesgo de cáncer de boca y de hígado, úlceras en el estomago, pancreatitis y gastritis, muertes en carreteras y hogares.

El alcohol traspasa fácilmente la barrera placentaria y afecta al feto. El resultado es que los hijos de madres que consumen alcohol en cantidades importantes durante el embarazo pueden adquirir el síndrome alcohólico fetal (SAF), el niño con este síndrome sufre algunos o todos de estos síntomas: retraso mental, mala coordinación, tono muscular deficiente, peso bajo al nacer, crecimiento retardado y deformidades físicas.
El alcohol puede alterar el desarrollo cerebral de muchas maneras, por ejemplo, alterando el soporte neurotrófico, alterando la producción de moléculas de adhesión celular, o alterando las pautas normales de apóptosis, por tanto no hay un período del embarazo en que la ingesta de alcohol sea inocua, incluso madres que durante el embarazo han bebido moderadamente.

El alcohol actúa a través de diversos mecanismos:

  • Reduce la entrada de calcio en las neuronas al actuar sobre los canales de calcio
  • Interfiere en la función del segundo mensajero en el interior de las neuronas
  • Altera la transmisión gabérgica (del GABA) y glutaminérgica.
  • Desencadena la apoptosis.

Marihuana
Marihuana es el nombre que reciben las hojas y flores secas de la cannabis sativa –planta común de cáñamo índico. Los efectos psicoativos se atribuyen al THC (delta -9-tetrahidrocannabinol) la marihuana contiene 80 cannabinoides (sustancias químicas de la misma clase química del TCH) que también pueden ser psicoativas. (la marihuana se clasificó como narcótico, termino referido generalmente a los opiáceos)
La mayoría de los cannabinoides se encuentran en una resina pegajosa que recubre las hojas y las flores de la planta, que puede extraerse y secarse para obtener el hachís. El hachís puede procesarse para crear el aceite de hachís.

Sus efectos son sutiles y difíciles de medir y están muy influidos por la situación social:

  • Efectos a dosis bajas: La persona obnubilada puede experimentar una sensación mayor de bienestar: la inquietud e hilaridad iniciales van seguidas de un estado de relajación y despreocupación; de ensoñación y libre de preocupaciones, de alteración de las percepciones sensoriales, incluida la expansión del espacio y el tiempo; de sensación de hambre, especialmente ansia de dulce y de cambios sutiles en la concepción y expresión del pensamiento. A un observador que no lo sepa, el sujeto en este estado de consciencia no le parecerá sensiblemente diferente.
  • Efectos a dosis altas: Se altera el funcionamiento psicológico; se altera la memoria a corto plazo, y se reduce la capacidad de realizar tareas que suponen muchos pasos para lograr un objetivo concreto. Se arrastran las palabras, resulta difícil mantener una conversación con sentido; también es habitual la sensación de irrealidad, la intensificación de las emociones, las distorsiones sensitivas y las alteraciones motoras. Sin embargo un estímulo inesperado (p.e. llamada a la puerta) puede devolver el aspecto razonable de la conducta normal. Refrena la conducta agresiva.

El poder adictivo de la marihuana es bajo. La tolerancia a la marihuana se desarrolla durante períodos de uso continuado; no obstante, los síntomas de abstinencia ( náuseas, diarrea, transpiración, resfriados, temblores, alteraciones del sueño) son poco frecuentes, excepto en situaciones artificiales de laboratorio en las que se administran dosis orales masivas.

Peligros del consumo a largo plazo:

  1. El principal riesgo parece ser el daño a los pulmones, deficiencias en la función respiratoria y es más probable que tengan tos crónica, bronquitis y asma.
  2. La marihuana produce taquicardia, (frecuencia cardíaca elevada), por tanto, grandes dosis pueden desencadenar infartos de miocardio en individuos vulnerables (p.e. personas mayores que han sufrido previamente infarto de miocardio)
  3. Según Rogers y Robbins, no hay pruebas convincentes de que el consumo de marihuana cause daño cerebral, pero los datos relacionados con con alteraciones de las funciones mnésicas son más complejos. No existen pruebas suficientes de que se den alteraciones neurocognitivas que superen el período de exposición a la marihuana. Dos estudio s han encontrado ligeros problemas de memoria en períodos de consumo prolongados. Un estudio de Pope y col, indica que no son permanentes.

Algunos efectos de la marihuana tienen beneficios clínicos:

  • Frenar náuseas en pacientes de cáncer sometidos a quimioterapia
  • Estimular apetito en pacientes que lo han perdido
  • Impide la crisis epiléptica
  • Dilata los bronquiolos de los asmáticos.
  • Disminuye la gravedad del glaucoma (aumento presión líquido ojo)
  • Reduce ciertos tipos de dolor.

El potencial adictivo de la marihuana es bajo, la mayoría de los consumidores ocasionales restringen el consumo al llegar a los 30 o 40 años. Se produce una tolerancia a la marihuana durante períodos de consumo mantenido, pero en raras ocasiones se producen síntomas de abstinencia. Excepto en situaciones artificiosas de laboratorio, donde se administran dosis orales masivas.
El THC es liposoluble, se une a unos receptores que son particularmente densos en los ganglios basales, el hipocampo, el cerebelo y la neocorteza, posiblemente, ejerce la mayoría de los efectos uniéndose a receptores canabinoides. Se ha aislado la sustancia química endógena similar al THC, la anandamida (felicidad interna) al que se une el THC. Su función no se sabe cuál es, pero parece que podría proteger al cerebro de la excitotoxicidad. Los ratones Knockout que carecen de receptores canabinoides tipo 1, son más proclives a sufrir convulsiones producidas por excitotoxinas (sustancias químicas que destruyen a las neuronas sobreexcitándolas)

Cocaína y otros estimulantes
Los estimulantes son drogas cuyo efecto principal es producir aumentos generales de la actividad nerviosa y de conducta. Se diferencian en su potencia, cafeína, cocaína, crack.
La cocaína se prepara a partir de las hojas del arbusto de coca (Perú y Bolivia). Se ha elaborado de las hojas e ingerido un extracto crudo denominado pasta de coca. En la actualidad se trata la pasta de coca y se extrae el clorhidrato de cocaína, el nefasto polvo blanco que se conoce como cocaína y se consume esnifándola o inyectándosela. El clorhidrato de cocaína puede convertirse en su forma base si se hierve en una solución de bicarbonato de sodio hasta que se evapore el agua, el residuo impuro que queda es el Crack que es un tipo de cocaína potente, barato y que puede fumarse, y se ha convertido en la droga preferida de consumidores de cocaína. Sin embargo, es impuro, variable, se consume fumándolo, es difícil e estudiar, por tanto, la mayoría de los estudios se han centrado en el clorhidrato de cocaína.

El clorhidrato de cocaína es un anestésico local efectivo, y se receto como tal hasta que se sustituyó por análogos sintéticos como la procaína y la lidocaína.

La gente los consume por sus efectos psicológicos, oleada de bienestar, se sienten seguros de sí mismos, alerta, llenos de energía, amigables, sociales inquietos y conversadores; tienen menos deseo de comer y de dormir de lo que suele ser habitual en ellos. Las juergas de cocaína son atracones en los que se mantiene una ingesta extremadamente alta de cocaína durante períodos de uno o dos días. Durante la juerga de cocaína los consumidores se vuelven progresivamente más tolerantes a los efectos eufóricos de la misma, por lo que suelen administrarse dosis más grandes para mantener el nivel inicial de euforia. La juerga finaliza cuando se acaba la cocaína o cuando se empiezan a tener efectos tóxicos graves. Los resultados son el insomnio, temblores, hipertermia, náusea y conducta psicótica. El síndrome de la conducta psicótica que se observa durante las juergas de cocaína se denomina psicosis cocaínica. Se parece a la esquizofrenia paranoide, y a menudo se diagnostica erróneamente como tal.

Durante las juergas de cocaína se corre el riesgo de perder la conciencia , convulsiones, parada respiratoria, infarto de miocardio o accidente cerebrovascular.

Se adquiere tolerancia a la mayoría de los efectos de la cocaína, pero también el consumo repetido de cocaína produce sensibilización, a sus efectos motores y convulsivos.

Esnifar cocaína puede lesionar la membrana nasal y fumarla lesionar los pulmones, pero ambas vías son más seguras que la inyección intravenosa. Es más probable la muerte por sobredosis de cocaína tras inyección intravenosa.

Los efectos de la abstinencia provocados por la finalización abrupta de una juerga de cocaína son leves, los síntomas habituales incluyen un estado de ánimo negativo e insomnio.

La cocaína facilita la transmisión catecolaminérgica. Esta facilitación se produce al impedir la recaptación de las catecolaminas (dopamina, noradrenalina y adrenalina) en las neuronas presinápticas. Sus efectos agonistas sobre la trasmisión dopaminérgica parecen desempeñar el papel mas importante sobre el que se basan los efectos euforizantes.

La anfetamina (Speed) y las sustancias afines también son un grave problema de salud. La anfetamina normalmente se consume por vía oral, en su potente forma de d-anfetamina (dextoanfetamina). Los efectos de esta son comparables a los de la cocaína, por ejemplo produce una psicosis anfetamínica.
La metanfetamina ha sustituido a la d-anfetamina como droga favorita similar a la anfetamina (met) se consume en su forma cristalina (hielo o cristal) fumable y mucho más potente que la d-anfetamina. La 3-4-metileno-dioximetanfetamina (MDMA o éxtasis) se consume oralmente. Se asocia habitualmente a las consecuencias negativas del exceso de ejercicio en las pistas de baile: deshidratación, agotamiento, colapsos musculares, recalentamiento y convulsiones. Tanto la Met como el MDMA se asocian con la destrucción de las neuronas serotonérgicas.

Los estimulantes son neurotoxinas . La investigación se ha centrado en los efectos del MDMA o éxtasis por sus potentes efectos y su prevalencia actual, Con animales no humanos, los experimentos deducen que el MDMA puede tener efectos tóxicos tanto en las neuronas serotoninérgicas como en las dopaminérgicas. La cuestión es si las altas dosis que se emplean en estos experimentos de laboratorio limitan la aplicación de los hallazgos a los consumidores humanos.

Los estudios en consumidores humano de NDMA apoyan que la droga puede ocasionar daño cerebral, anomalías de la función serotoninérgica y alteraciones del rendimiento en pruebas de memoria, funciones psicomotoras y estado de ánimo, efectos que no están totalmente comprobados que sean causados por el MDMA y sean permanentes. Las mujeres que usan estimulantes estando embarazadas suelen tener niños de baja inteligencia.

Opiáceos: Heroína y morfina
El opio – savia que exuda de las semillas de adormidera – contiene varios ingredientes psicoactivos. Los más destacados son la morfina y la codeína. La morfina, la codeína y otras drogas que tienen estructuras o efectos parecidos se conocen como opiáceos. Los opiáceos son unos analgésicos (acaban con el dolor) y son efectivos en el tratamiento de la tos y la diarrea. Sin embargo, llevan consigo el riesgo de la adicción.

La ley de narcóticos de Harrison, 1914, declaro ilegal la venta y consumo de opio, morfina o cocaína en EE.UU. Esta ley no incluía el opiáceo semisintético heroína.

La heroína es un opiáceo semisintético más potente que la morfina. Se sintetizó añadiendo dos grupos acetil a la molécula de morfina, lo que aumentó considerablemente su capacidad de traspasar la barrera hematoencefálica.

  • La subida de heroína es una oleada de intenso placer abdominal, orgásmico, que evoluciona hacia un estado de euforia serena y somnolienta, lo que hace aumentar el consumo.
  • La tolerancia y la dependencia física aparecen cuando la persona pasa mucho tiempo consumiéndola La dependencia física se añade a la ya alta motivación para consumir la droga, a aumentar las dosis a consumir drogas más potentes y a recurrir a vías de administración más directas ( inyección IV).

Los opiáceos son muy adictivos, los peligros directos para la salud del consumo crónico son de poca gravedad. El consumo crónico tiene por riesgos principales el estreñimiento, contracción pupilar, irregularidad menstrual y la reducción de la libido (el impulso sexual).

El síndrome de abstinencia comienza entre 6 y 12 horas después de la última dosis.

  • El 1º signo es un aumento de la inquietud, el adicto comienza a moverse impacientemente sin parar quieto. Durante las primeras fases, es habitual que lloren los ojos, que gotee la nariz, los bostezos y los sudores. Después cae en un sueño irregular, que dura varias horas. Después de dormir a los síntomas originales se pueden añadir en casos extremos: escalofríos, estremecimientos, transpiración profusa, carne de gallina, náusea, vómito, diarreas, calambres, dolores, dilatación pupilar, temblores y espasmos musculares. Los síntomas de la abstinencia son más graves durante el 2º o 3º día después de la última inyección, y al 7º día casi han desaparecido

Riesgos indirectos de la adicción son (no son consecuencia de la droga en sí misma.): Pobreza, delitos menores, desnutrición, cuidados médicos insuficientes, prostitución, riesgo de contraer VIH y otras infecciones debido a prácticas sexuales sin protección (hepatitis, sífilis, gonorrea) y al uso de jeringuillas sin esterilizar. Además, nunca se sabe con seguridad qué es lo que están inyectándose: algunas drogas de abuso no están bien elaboradas, y prácticamente todas están cortadas ( acrecentadas mediante la adición de alguna sustancia de aspecto similar) en un grado desconocido.

Un peligro especialmente grave es la muerte por sobredosis de heroína, tanto por ser contaminadas como por muy puras.

Los opiáceos al igual que la marihuana, parecen ejercer sus efectos al unirse a determinados receptores cuya función normal es unirse a sustancias químicas endógenas. Las sustancias químicas endógenas que se unen a los receptores opiáceos se denominan endorfinas y se han identificado 20 tipos diferentes.

El tratamiento principal de la adicción a la heroína ha sido la metadona, opiáceo con muchos de los efectos de la heroìna, que produce menos placer, por tanto la estrategia es bloquear los efectos de abstinencia con metadona y luego mantener a los adictos con metadona hasta que se les pueda retirar. Esta ha sido la única opción disponible.

Hace poco se ha probado la buprenorfina para el tratamiento de la adicción a la heroína, que tiene afinidad, alta y duradera por los receptores opiáceos y por tanto bloquea los efectos de otros opiáceos sobre el cerebro, sin producir una fuerte euforia.

Comparación entre los peligros del tabaco, el alcohol, la marihuana, la cocaína y la heroína

Una forma de comparar los riesgos del tabaco, alcohol, marihuana, cocaína y alcohol es comparar la frecuencia con que se consumen la sociedad en tu totalidad (tabaco y alcohol tienen mayor influencia negativa que marihuana, cocaína, y heroína), también basarse en el índice de mortalidad (el tabaco destaca sobre todas); su grado de disfunción en la sociedad en su conjunto.

Dilemas de la droga: dar con el equilibrio correcto

La toxicomanía provoca muchas muertes al año, la sociedad tiene que llevar el peso de los delitos y la violencia cometidos por adictos, la carga económica de un aumento de atención médica, una mayor esfuerzo por hacer cumplir la ley y un descenso de la productividad.

Los estos expertos han llegado a la conclusión – el sistema actual de control de drogas está muy mal concebido y es inefectivo. Un sistema que trata la adicción como un delito, en lugar de tratarla como una enfermedad, y que trata de combatirla reduciendo el suministro y castigando a los consumidores.
Los expertos dicen:

  • Que no existe forma de detener el consumo. Cada redada antidroga importante aumenta el precio de la droga en la calle y promueve más proveedores ilícitos.
  • Que tiene poco sentido castigar y perseguir a los enfermos y a los débiles.
  • Que es una hipocresía tomar medidas severas contra algunas drogas, a la vez que se permite anunciar abiertamente otras drogas que son más peligrosas.

Recomendaciones concretas que han hecho los expertos:

  • La única forma de reducir el consumo es reduciendo la demanda. Dedicar dinero a programas educativos, de investigación y sociales.
  • Debería hacerse más hincapié en cuidar a los adictos que en perseguirlos.
  • Las leyes que rigen el consumo de drogas deberían hacerse cumplir y elaborarse en función de los peligros que supone cada droga.
  • Los jueces deberían tener una mayor prudencia a la hora de fallar sentencias (muy severas).
  • Restringirse toda la publicidad de cigarrillos y alcohol.
  • Debería hacerse un seguimiento detallado de los efectos de la legalización de la marihuana, de los lugares donde se ha producido. En el caso de que no lleve un aumento importante en su consumo, seguir el ejemplo.(Holanda abolió sanciones por posesión y venta de pequeñas cantidades de marihuana o drogas más peligrosas)
  • Fundarse clínicas experimentales. Los adictos, como primer paso en su tratamiento, deberían recibir pequeñas dosis de mantenimiento de su droga. Ventajas: animarían a adictos a entrar en un programa de mantenimiento, pondría a los adictos en contacto con profesionales de la salud, permitiría que adictos que no han sido capaces de deshacerse de sus hábitos vivieran vidas razonablemente normales y productivas y reduciría la cantidad de delitos relacionados con drogas.

Teorías biopsicológicas de la adicción

Enfoques de la dependencia física y del incentivo positivo de la adicción
Según la teoría de la dependencia física de la adicción, la dependencia física atrapa a los adictos en un círculo vicioso de consumo de drogas y síntomas de abstinencia.

Los primeros programas de tratamiento para la drogadicción se basaban en la teoría de la dependencia física de la adicción. Trataban de romper el círculo vicioso de consumo de drogas retirando gradualmente las drogas a los adictos en un contexto hospitalario. Una vez dados de alta, prácticamente todos vuelven a sus hábitos anteriores de consumo de drogas, adictos desintoxicados.

El fracaso de la desintoxicación como tratamiento no es sorprendente, debido a:

  • Algunas drogas muy adictivas, como la cocaína y la anfetamina, no producen síntomas de abstinencia graves.
  • La pauta de consumo de drogas que presentan habitualmente muchos adictos supone un ciclo alternante de atracones y desintoxicación. (suele ser normal, por consumo de fines de semana, por falta de dinero, acaban en la cárcel, intentos de dejar el hábito sin éxito, etc.) No obstante, desintoxicados por decisión propia o necesidad, no impide que los adictos retomen sus hábitos de consumo de drogas.

Las teorías actuales de dependencia física de la adicción a la droga explican las frecuentes recaídas de los adictos tras largos períodos sin droga postulando que los síntomas de abstinencia pueden condicionarse. Según esta teoría, cuando el adicto que lleva un período considerable de tiempo sin tomar drogas vuelve a la situación en la que previamente a consumido la droga, se provocan los efectos condicionados de abstinencia opuestos a los efectos de la droga (respuestas compensatorias condicionadas). Se supone que estos efectos dan lugar a un ansia intensa por la droga para contrarrestarlos.

Las limitaciones de esta teoría han dado apoyo a que la razón principal por la que la mayoría de los adictos toman drogas no es para escapar o evitar las consecuencias desagradables de la abstinencia o de la abstinencia condicionada, sino para conseguir los efectos positivos de la droga. Estas teorías del incentivo positivo de la adicción mantienen que el factor principal en la mayor parte de los casos de adicción es el ansia de las propiedades de incentivo positivo de las drogas, mas que para evitar las consecuencias desagradables de la droga.

Una teoría del incentivo positivo de la adicción se basa en la idea de que el valor de incentivo positivo de las drogas adictivas aumenta, es decir, el sujeto se sensibiliza, con el consumo de drogas.

Robinson y Berridge han sugerido que en las personas propensas a la adicción, el consumo de droga sensibiliza su valor de incentivo positivo, lo que deja al consumidor muy motivado para consumir drogas y buscar estímulos relacionados con la droga.

La teoría de la sensibilización del incentivo de Robinson y Berridge, dice que no es en sí mismo el placer (satisfacción) del consumo de la droga el fundamento de la adicción, sino al placer anticipado (necesidad) del consuno de la droga (el valor del incentivo positivo). Inicialmente, el valor del incentivo positivo de una droga está estrechamente unido a sus efectos placenteros, sin embargo, a menudo se adquiere tolerancia a los efectos placenteros, mientas que se sensibiliza (aumenta) la necesidad del adicto por la droga. Así pues, en los adictos crónicos, el valor del incentivo positivo de la droga con frecuencia es desproporcionado con respecto al placer que realmente se obtiene de ella, muchos de ellos se sienten abatidos, sus vidas arruinadas, y los efectos de la droga ya no son tan intensos, sin embargo, ansían la droga más que nunca.

Aunque no hay duda de que el alivio de los síntomas de abstinencia es un factor significativo en el consumo de droga de muchos adictos, la mayor parte de los datos sugiere que el valor de incentivo positivo de las drogas adictivas es el factor principal de la adicción.

Causas de la recaída

Se han identificado tres causas de recaída:

  1. Estrés
  2. Priming (Estimulación previa, sensibilización o preparación), es decir, una sola exposición a la droga que se consumía anteriormente.
  3. Entrar en contacto con claves ambientales ( personas, momentos, lugares u objetos) que previamente se habían asociado con el consumo de la droga. Se ha comprobado que dichas claves ambientales precipitan la recaída.

Autoestimulación cerebral y centros de recompensa cerebrales

Las ratas, humanos y otras especies llegan a administrarse breves descargas de estimulación eléctrica débil en determinados lugares del cerebro, fenómeno conocido como autoestimulación cerebral, y a los lugares del cerebro con capacidad de mediar este fenómeno se les llama centros de recompensa.

Olds y Milner descubrieron la autoestimulación cerebral y sostenían que los lugares concretos del cerebro que intervienen en la autoestimulación son los que normalmente intervienen en los efectos placenteros de las recompensas naturales (agua, comida, sexo). Actualmente los investigadores intentan elaborar un mapa de los circuitos neurales que intervienen en la experiencia del placer, dado que se piensa que los efectos placenteros de las drogas causan un papel causal básico en la adicción.

Características fundamentales de la autoestimulación cerebral

Inicialmente, se supuso que la autoestimulación cerebral era un fenómeno unitario, es decir, que sus propiedades fundamentales eran las mismas con independencia del punto de estimulación.
En los primeros estudios de autoestimulación cerebral se estimulaba la región septal o la hipotalámica lateral. Ahora se ha documentado la autoestimulación de muchas estructuras cerebrales .
Los primeros estudios – sugerían – que la presión de palanca para obtener estimulación cerebral difería fundamentalmente de presionar la palanca para obtener reforzadores naturales como agua o comida. Dos observaciones contribuyeron a esta idea:
  • A pesar de los ritmos de respuesta extremadamente altos, muchas ratas dejaban de presionar la palanca de autoestimulación casi inmediatamente cuando se desconectaba el mecanismo generador de corriente.
  • Las ratas con experiencia de autoestimulación a menudo no volvían a presionar la palanca cuando se las volvía a poner en el aparato después de haberlas sacado previamente del mismo. En estos casos hay que sensibilizar la respuesta, para que lo vuelva a hacer.: el experimentador sólo tenía que presionar la palanca un par de veces para suministrar unas cuantas estimulaciones “gratis” y la rata vacilante empezaba inmediatamente a autoestimularse de nuevo a un ritmo elevado.
  • Estas diferencias entre la presión de la palanca para obtener la recompensa de la estimulación del hipotálamo lateral o del septum y la presión de la palanca para obtener comida o agua parecían desacreditar la teoría inicial de Olds y Milner de que la autoestimulación cerebral suponía la activación de los circuitos naturales de recompensa del cerebro. Sin embargo, varias líneas de investigación indican que los circuitos que intervienen en la autoestimulación cerebral son circuitos de recompensa naturales. Tres de ellas son:
    • La estimulación cerebral a través de los electrodos de autoestimulación a menudo provoca conductas motivadas naturales como comer, beber, conductas maternales y cópula en presencia de los objetos adecuados.
    • Provocar aumentos en la motivación natural (Ej.: mediante privación de comida o de agua, inyecciones de hormonas o por la presencia de objetos de presa) a menudo aumenta el ritmo de autoestimulación.
    • Las sutiles diferencias que existen entre las situaciones en que normalmente se estudiaba la recompensa por estimulación cerebral y las recompensas naturales contribuían a la impresión de que sus efectos recompensantes eran cualitativamente diferentes. Ej.: La comparación entre presionar la palanca para obtener comida y presionar la palanca para obtener estimulación cerebral se confunden normalmente por el hecho de que los sujetos que presionan una palanca para obtener estimulación cerebral no han estado sometidos a privaciones, así como el hecho de que la presión de la palanca proporciona la recompensa directa e inmediatamente.
Panksepp y Trowill, compararon la presión de palanca para obtener estimulación cerebral con presionar la palanca para obtener un reforzador natural en una situación en que no estaban presentes los elementos habituales de confusión (Variables extrañas habituales). En ausencia de estos, algunas de las principales diferencias entre presionar la palanca para obtener comida y presionar la palanca para estimular el cerebro desaparecieron. Cuando las ratas no privadas tenían que presionar la palanca para inyectarse directamente en la boca a través de un tubo intrabucal una pequeña cantidad de leche con cacao, se comportaron de un modo sorprendentemente parecido al de las ratas que se autoestimulan: aprendieron rápidamente a presionar la palanca, presionaron a un ritmo muy elevado, la conducta se extinguió rápidamente e incluso hubo que sensibilizar la respuesta de algunas.

El sistema dopaminérgico mesotelencefálico y autoestimulación cerebral

Se ha demostrado que el sistema dopaminérgico mesotelencefálico desempeña un papel importante en la estimulación cerebral, es un sistema de neuronas dopaminérgicas que se proyecta desde el mesencéfalo (encéfalo medio) a diferentes regiones del telencéfalo.
Las neuronas del sistema dopaminérgico mesotelencefálico tienen sus cuerpos celulares en dos núcleos del encéfalo medio:

  • La sustancia negra y
  • El área tegmental ventral.

Sus axones se proyectan a diversos lugares del telencéfalo, incluidas regiones de la neocorteza prefrontal, la corteza límbica, el bulbo olfativo, la amígdala, el septum, el cuerpo estriado dorsal y especialmente el núcleo accumbens (un núcleo del cuerpo estriado ventral).
La mayoría de los axones de las neuronas dopaminérgicas que tienen sus cuerpos celulares en la sustancia negra proyectan al cuerpo estriado dorsal; este componente del sistema dopaminérgico mesotelencefálico se llama vía nigroestriada. La degeneración de esta vía se asocia con la enfermedad de Parkinson.

La mayor parte de los axones de las neuronas depaminérgicas que tienen sus cuerpos celulares en el área tegmental ventral proyectan a diversas regiones corticales y límbicas. Este compponente del sistema dopaminérgico mesotelencefálico se denomina via mesocorticolímbica.

Sin embargo, ahora esta claro que las neuronas de estas dos vías están bastante entremezcladas. Son las neuronas concretas que se proyectan desde el área tegmental ventral al núcleo accumbens las que se han involucrado con más frecuencia en los efectos de reforzantes del a estimulación cerebral, las recompensas naturales y las drogas adictivas.

Hay varios tipos de estudios que apoyan la idea que la vía dopaminérgica mesotelencefálica desempeña un papel importante en la autoestimulación cerebral. Los estudios más destacados:

  1. Muchas regiones cerebrales en que se produce la autoestimulación forman parte del sistema dopaminérgico mesotelencefálico. Algunas zonas de autoestimulación que no contienen neuronas dopaminérgicas proyectan directamente al sistema dopaminérgico mesotelencefálico.
  2. En los estudios de diálisis cerebral, se extraen continuamente micromuestras de líquido extracelular de un área concreta del encéfalo mientras el sujeto realiza la conducta, y el líquido se somete a análisis químico. Esta técnica muestra que la autoestimulación se relaciona con frecuencia con un aumento en la liberación de dopamina en la vía mesocorticolímbica.
  3. Los agonistas de la dopamina producen un aumento de la autoestimulación cerebral y los antagonistas dopaminérgico suelen disminuirla.
  4. Las lesiones de la vía mesocorticolímbica suelen alterar la autoestimulación cerebral.

Mecanismos neurales de la motivación y la adicción

La búsqueda de los mecanismos neurales de la drogadicción se ha centrado en la vía mesocorticolímbica, interés que deriva de tres influencias:

  1. Del creciente reconocimiento de que los efectos placenteros del as drogas, más que el alivio de los efectos de la abstinencia, son los principales factores que influyen en la adicción.
  2. El hallazgo de que la vía mesocorticolímbica juega un papel fundamental en la autoestimulación cerebral.
  3. El descubrimiento de que la vía mesocorticolímbica está implicada en los efectos de las recompensas naturales (comida, sexo).

Se da por descontado que los mecanismos cerebrales no evolucionaron con el fin de intervenir en la adicción, por tanto, la clave para entender los mecanismos neurales de la adicción reside en entender los mecanismos de motivación naturales y cómo son escogidos y deformados por las drogas adictivas.

Dos métodos clave para determinar el refuerzo producido por las drogas

La mayoría de las investigaciones sobre los mecanismos neurales de la adicción se han llevado a cabo en sujetos no humanos. Dado el supuesto papel de valor de incentivo positivo que tienen las drogas en la adicción, los métodos que se han usado para determinar los efectos reforzantes de las drogas en los no humanos han desempeñado un papel decisivo den esta investigación. Dos de estos métodos han tenido un papel especialmente importante: el paradigma de autoadministración de droga y el paradigma de preferencia de lugar condicionada.

  • El paradigma de la autoadministración de droga, las ratas o primates presionan una palanca para inyectarse drogas a través de unas cánulas que tienen implantadas. Rápidamente aprenden a autoadministrarse drogas a las que se vuelven adictos los seres humanos. Una vez que han aprendido a autoadministrarse una droga adictiva, su consumo de droga a menudo se parece en los principales aspectos al consumo de droga en adictos humanos. Los estudios de autoadministración directa de microinyecciones en determinadas estructuras encefálicas han demostrado ser especialmente ilustrativos.
  • En el paradigma de la preferencia de lugar condicionada, las ratas reciben repetidamente una droga en un compartimento (el compartimento de droga) de una caja de 2 compartimentos. En la fase de prueba, se sitúa a la rata en la caja que no contiene droga y se mide la proporción de tiempo que pasa en el compartimento de droga con respecto al compartimento control (del mismo tamaño pero con características especiales). Las ratas prefieren en compartimento de droga frente al compartimento control cuando el primero se ha asociado con los efectos de drogas a los que se vuelven adictos los seres humanos. La ventaja de este paradigma es que pone a prueba a los sujetos sin droga, lo que significa que no se confunden la medida del valor de incentivo de una droga con otros efectos que podría tener la droga sobre la conducta.

Primeras pruebas de la implicación de la dopamina en la drogadicción

En los años 70, la investigaciones implicaron a la dopamina en los efectos reforzantes de los reforzadores naturales y las drogas aditivas. Se comprobó que en ratas, los antagonistas de la dopamina bloqueaban la autoadministración de, o la preferencia condicionada de varias drogas adictivas diferentes; y reducían los efectos reforzantes de la comida, lo cual sugirió que la dopamina era la señal de comunicación de algo semejante al valor de recompensa o placer.

El núcleo accumbens y la drogadicción

Los acontecimientos que suceden en el núcleo accumbens y en el input dopaminérgico que recibe desde el área tegmental ventral fueron los más claramente relacionados con la experiencia de recompensa y placer.

Cuatro tipo de hallazgos procedentes de la investigación con animales de laboratorio centraron la atención en el núcleo accumbens:
  • Los animales de laboratorio se autoadministran microinyecciones de drogas adictivas (cocaína, anfetamina, morfina) directamente en el núcleo accumbens.
  • Las microinyecciones de drogas adictivas en le núcleo accumbens produjeron una preferencia de lugar condicionada por el compartimento en el que se habían administrado.
  • Las lesiones ya fueran del núcleo accumbens o del área tegmental ventral bloqurearon la autoadministración de drogas en la circulación general o el desarrollo de preferencias de lugar condicionadas asociadas con las drogas.
  • Tanto la autoadministración de drogas adictivas como la experiencia de reforzadores naturales resultaron estar asociados con niveles elevados de dopamina extracelular en el núcleo accumbens.
Apoyo de la implicación de la dopamina en la adicción: pruebas de neuroimagen de cerebros humanos

El desarrollo de las técnicas de neuroiimagen para estimar los niveles de dopamina en el cerebro humano, aportó pruebas de que la dopamina participa en la recompensa humana en general y e n la adicción humana en particular.

Volkow y col. Administraron dosis de cocaína marcada radioactivamente a adictos y les pidieron que evaluaran la intensidad del “subidón” resultante. Usaron tambi<én TEP para determinar el grado en que la cocaína marcada se unía a los transportadores de dopamina, que son moléculas localizadas en la membrana presináptica que atraen a las moléculas de dopamina al espacio sináptico y las devuelven al interior de la neurona ( la cocaína ejerce sus efectos agonistas sobre la dopamina uniéndose a estos transportadores, bloqueando su recaptación e incrementado por lo tanto los niveles extracelulares de dopamina. La intensidad de los “subidones” que experimentaron los adictos se relacionó con el grado en que la cocaína se unió a los transportadores de dopamina (no se sintieron en su máxima intensidad a menos que la droga se uniera con el 50% de los transportadores de dopamina).

Los estudios de neuroimagen han indicado también que el núcleo accumbens juega un papel significativo mediando los efectos reforzantes de la conducta adictiva.

En general, los estudios de neuroimagen han demostrado que la función de la dopamina está marcadamente disminuida en los adictos humanos, sin embargo, cuando se expone a los adictos a su droga, el núcleo accumbens y algunas otras partes de la vía dopaminérgica mesocorticolímbica suelen hacerse hiperactivas.

Dopamina, núcleo accumbens y adicción: enfoque actual
  • ¿Cuál es exactamente la función, relacionada con la recompensa, de la liberación de dopamina por parte del núcleo accumbens?: Los últimos estudios (Berridge y Robinson/ Fiorino, Coury y Phillips/ Weiss/ Schultz/ Tobler y Schultz…) sugieren que la dopamina está involucrada en la expectativa de la recompensa, más que en la recompensa en sí misma. Joseph, Datla y Young (2003) concluyeron que prácticamente en todos los estudios que habían intentado demostrar este efecto se había demostrado que la recompensa o la expectativa de recompensa aumentaba la liberación de dopamina.
  • ¿El núcleo accumbens es la única estructura cerebral que interviene en la recompensa?: se ha comprobado en animales de laboratorio que otras estructuras del sistema dopaminérgico telencefálico (corteza prefrontal, cuerpo estriado dorsal y la amígdala) son sensibles a la autoestimulación eléctrica y a la autoadministración de sustancia químicas.
  • ¿La dopamina es el único neurotransmisor que interviene en la recompensa y la adicción?: datos recientes apuntan también al glutamato, resultan especialmente interesantes las proyecciones de neuronas glutamatérgicas desde la corteza prefrontal de vuelta al núcleo accumbens. Los ratones Knochout que carecen de dopamina no pierden su capacidad de identificar las disoluciones dulces o de que éstas les resulten reforzantes.
  • ¿Cuál es la idea a retener de las teorías actuales de recompensa y adicción?
    • Gran cantidad de pruebas implican a la dopamina y al núcleo accumbens en la recompensa y la adicción.
    • Una cantidad considerable de datos indican que demostrar la implicación de la dopamina sólo es un primer paso simplista para conocer los mecanismos neurales de la recompensa y la adicción.
    • El descubrimiento de que existen muchas conexiones entre los mecanismos de la recompensa y los de la adicción ha prestado apoyo al enfoque del incentivo positivo de la adicción.

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